Junio-2004

 

PREFIERO NO CERRAR LOS OJOS

 

No quiero que sea ni mi primera tentación, ni mi segunda intención,… Nadie me ha convencido al día de hoy de que cerrando los ojos desaparecen los problemas. Ni siquiera me han rebatido mi argumento de que precisamente el primer paso para solucionar un problema es mirarlo, conocerlo.

Alguno hasta se ríe cuando le digo que, además, los problemas del mundo son los que dan sentido y explicación a mi manera de vivir. Yo tampoco acabo de entender que, precisamente gentes que admiten y justifican la globalización económica y comercial con miles de argumentos, son las mismas que se resisten a admitir una globalización de los sentimientos, de las causas, de la solidaridad.

 

Sigamos, pues, mirando al mundo, que es nuestro mundo.

Por lo visto ya somos más de 6.200 millones de personas. Y que la fertilidad se va reduciendo y ya andamos por el 2,6. Y aseguran, también, que la población mundial está envejeciendo, y que en el 2050 el número de personas con más de 65 años será el triple del actual. Un detalle a la hora de mirar a toda esta población: Sólo 1.198 millones viven en naciones desarrolladas.

 

Son muchas las esquirlas de huesos y de metralla que saltan por miles de rincones de nuestro planeta.

Por ejemplo, un reciente informe de Iraq Body Count hace recuento de Irak. Hablando de costes humanos: entre 9.148 y 11.005 civiles muertos iraquíes; entre 4.895 y 6.370 soldados iraquíes muertos; 800 soldados estadounidenses muertos; 110 muertos de otras fuerzas de ocupación; 4.585 heridos norteamericanos; sin datos de los mercenarios.

Y hablando de costes económicos: 350 millones de euros por parte de España; 4.051 millones de euros al mes para EE.UU.; 375 millones al mes para los mercenarios; costes totales estimados: 170.000 millones de euros.

Ingresos: las fuerzas de ocupación obtienen 750 millones de euros mensuales de la rapiña del petróleo.

 

Cada año, los Organismos Internacionales airean algunos datos sociales escalofriantes, tan escalofriantes como el año siguiente.

La campaña este año de UNICEF, sobre la explotación sexual infantil, aparecía con una frase en los carteles: “NO HAY EXCUSAS”.

Según el presidente de UNICEF, la explotación sexual infantil es "una práctica aberrante y muy oculta", de ahí la dificultad de ofrecer datos fiables sobre esta realidad, aunque "sí se sabe que alrededor de un millón de niños, sobre todo niñas, entran todos los años en redes de prostitución".

Además se calcula que hay 400.000 niños y mujeres objeto de explotación sexual comercial en la India, 250.000 en EE.UU., 175.000 en Europa, 100.000 en Brasil y 200.000 en Tailandia, de acuerdo con los datos del informe de UNICEF 'Aprovecharse del abuso', publicado en 2001.

La Organización Mundial de Turismo estima en un 0,6% los turistas que viajan con dicha finalidad.

 

No es precisamente la mejor noticia la que nos ofrece The Independent, para completar la campaña mencionada en el párrafo anterior.

Adolescentes que fueron víctimas de violaciones al huir de la guerra en la República Democrática del Congo están siendo explotadas sexualmente por las tropas de Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz, enviadas para acabar con su sufrimiento.

Madres de 13 años de edad. Vístimas de violación múltiple por parte de milicianos, sólo pueden conseguir suficiente alimento para sobrevivir en el campo de refugiados si rutinariamente se acuestan con soldados de la ONU, destinados allí para el mantenimiento de la paz.

Y se aportan diversos testimonios de niñas y de trabajadores reconociendo que todas las noches niñas adolescentes se arrastran atravesando una cerca de alambre a un recinto de la ONU adyacente para vender sus cuerpos a soldados marroquíes y uruguayos.

“No hay nada para pararlas y las niñas necesitan comida. Es mejor mantenerse callado, no obstante. Tengo miedo de que si digo algo pueda perder mi trabajo y yo tengo que alimentar a mis propios hijos”.

La jefa de la ONU en Bunia, Dominique McAdams, afirmó que creía que había violencia sexual en el campo, pero dijo que todavía no había visto ninguna evidencia.

 

Otro organismo acaba de airear su nuevo Informe de este año, Amnistía Internacional. El apartado de América está encabezado por Estados Unidos y Colombia.

Dice que la “guerra contra el terror” encabezada por EE.UU. ha seguido utilizando medios indiscriminados y desproporcionados. Bajo su custodia, centenares de ciudadanos extranjeros han seguido sufriendo una reclusión prolongada por tiempo indefinido, sin cargos ni juicio, fuera del territorio continental del país. La mayoría de detenidos bajo la categoría de “combatientes enemigos” no han sido sometidos a ningún tipo de procedimiento judicial. Voces autorizadas de todo el mundo condenan el flagrante desprecio que ha demostrado EE.UU. por el derecho internacional y por sus propias disposiciones constitucionales.

Respecto a Colombia afirma que "las políticas de seguridad implantadas por el gobierno de Colombia desde el año 2002 siguieron exacerbando la ya grave crisis humanitaria y de derechos humanos del país, durante la cual millares de civiles han sido víctimas de homicidio, "desaparición" o secuestro a manos de las fuerzas armadas, las fuerzas paramilitares respaldadas por el ejército o los grupos armados de oposición. Las nuevas medidas de seguridad pasaron por alto las garantías constitucionales y confirieron a los militares amplios poderes de acción en materia de orden público. Iniciativas como la creación de un ejército de "soldados campesinos" y una red de informantes civiles amenazaron con sumergir a la población civil aún más profundamente en el conflicto".

 

d.t.