Diciembre-2004

Es fácil que suela ser esta página la más fuerte de toda nuestra WEB.

Esto es lo que hay, desgraciadamente, y hay que denunciarlo y proclamarlo a los cuatro vientos.

 

Números poco navideños 

 

Informe anual de la FAO sobre el hambre: El hambre produce un enorme sufrimiento a las personas, por su causa mueren cinco millones de niños al año y supone un costo de muchos miles de millones de dólares a los países en desarrollo por la pérdida de la productividad y de ingresos nacionales.

La cifra total de personas que sufren hambre se compone de 815 millones de personas en los países en desarrollo, 28 millones en los países en transición y 9 millones en los países industrializados.

El informe lamenta lo poco que se hace para combatir el hambre.

Hartwig de Haen, Subdirector General de la FAO, del Departamento Económico y Social, dijo: "Es posible que la comunidad internacional todavía no se dé cuenta del beneficio económico que obtendría invirtiendo contra el hambre. Ya se sabe cómo eliminarla, es hora de aprovechar el impulso para lograrlo. Se requiere voluntad política y darle prioridad a este problema”.

 

Informe anual de UNICEF: Más de mil millones de niñas y niños sufren las consecuencias de la pobreza, las guerras y el sida, por decisiones de gobiernos que no respetan la Convención de los Derechos del Niño, que es un tratado internacional de cumplimiento obligatorio.

640 millones de niños carecen de vivienda adecuada y 400 millones no acceden al consumo de agua potable. 270 millones de niños y niñas no tienen acceso a servicios de atención de la salud.

Uno de cada seis niños en el mundo padece hambre y uno de cada siete no recibe asistencia sanitaria.

140 millones nunca accedieron a educación escolar. 300 millones de niños y niñas carecen de acceso a la información (televisión, radio y periódicos).

Cerca de la mitad de las 3,6 millones de personas muertas en conflictos armados entre 1990 y 2003 han sido niños.

"Las partes beligerantes consideran cada vez más a los niños y las niñas como objetivos de guerra", sostuvo UNICEF.

"Cuando la mitad de los niños y adolescentes del mundo están creciendo con hambre y sin salud, cuando comunidades enteras están siendo arrasadas por el SIDA, es claro que hemos fracasado en cumplir nuestras promesas a la niñez", dijo Carol Bellamy, directora ejecutiva de UNICEF.

 

Informe de Amnistía Internacional: 500.000 menores luchan en conflictos armados de 35 países, una práctica que la Corte penal Internacional considera “crimen de guerra”.

Se trata de soldados fácilmente reclutables: en muchos lugares se les secuestra, se les muestra la crueldad a través del sacrificio de los más débiles y se les droga para entrar en combate.

En Burundi, Costa de Marfil, República Democrática del Congo, Liberia, Sierra Leona, Sudán, Uganda y Somalia se ha secuestrado a niños en la calle o en aulas de colegio, campos de refugiados o campos para desplazados internos. También se han llevado a muchos de su propia casa a punta de pistola mientras sus padres contemplaban la escena impotentes. Se sabe de niños que han ingresado voluntariamente en las filas del ejército o de grupos armados tras haber sido apartados de su familia y verse expuestos a la pobreza.

Una vez reclutados, son instruidos en campos de adoctrinamiento militar, donde soportan un trato violento. Después se envían a los frentes de combate. La mayoría de las niñas reclutadas son explotadas sexualmente o violadas por sus superiores o por otros soldados. Muchos padecen después trastornos de estrés postraumático.

 

Informe de la ONG Save the Children: Más de 13 millones de niñas dan a luz cada año y alrededor de 70.000 pierden la vida durante el embarazo o el parto.

Uno de cada diez partos en el mundo es protagonizado por una madre que aún es una niña y que tiene un 50 por ciento de posibilidades más de morir como consecuencia del embarazo y del parto que una mujer mayor; entre las madres extremadamente jóvenes -de 10 a 14 años-, la tasa de mortalidad es hasta cinco veces más alta que entre las mujeres de 20 a 24 años.

No sólo ocurre en países empobrecidos, también en países desarrollados: Estados Unidos presenta la tasa de embarazos de adolescentes más alta entre los países desarrollados -900.000 menores encintas cada año- y en España se registran alrededor de 22.500 embarazos en niñas menores de 18 años.

 

Un Informe de Unicef sobre América Latina: Acorralados por la pobreza, 17 millones de niños latinoamericanos laboran en condiciones paupérrimas en las minas de América del Sur, viven esclavizados como “trabajadores domésticos” en la mayoría de los países del continente, o son explotados sexualmente.

Curiosamente, todos los países de América Latina están de acuerdo en combatir la explotación infantil -26 naciones del continente han ratificado la convención de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para la erradicación de las peores formas de trabajo infantil-, pero en la realidad no cesa, va en aumento. Por ejemplo, en México trabajan más de 3,5 millones de niños menores de 16 años, la mayoría en trabajos callejeros y subsisten de propinas. En Perú, 50.000 niños trabajan en la explotación del oro y manipulan mercurio sin protección alguna. En Bolivia se habla de 120.000 niños mineros. Miles de menores combatientes en grupos guerrilleros en Colombia. La explotación sexual está presente en la mayoría de los países, en los campamentos mineros de Brasil, en los puertos de Costa Rica, en las playas del Caribe, en México o en Cuzco (Perú).

56% de menores viven en la pobreza. 50.000 huérfanos de SIDA en Guatemala. Se estima que cerca de la mitad de los 1.100 municipios de Colombia tienen presencia de minas antipersonales.

 

Un informe de Unicef sobre África: El sida tiene una onda expansiva cuyo primer blanco son los niños. En 2010 sólo en el África subsahariana habrá en torno a 50 millones de huérfanos; la mitad de ellos a causa del sida. Muchos de estos huérfanos están además infectados. Se estima que cada año nacen en el continente negro entre 500.000 y 700.000 niños infectados.

Entre el año 2001 y 2003 el número de huérfanos a causa del sida pasaron de 11,5 a 15 millones.

 

Informe de la OMS: La falta de agua potable, de servicios sanitarios y el uso de combustibles sólidos dentro del hogar causan la muerte cada año de más de tres millones de niños menores de cinco años.

En América Latina son 36.000 los niños menores de cinco años que mueren debido a falta de agua y servicios sanitarios, más otros 14.500 contaminados por el uso de combustibles sólidos.

 

NO CABEN JUSTIFICACIONES: No valen las excusas ni las lamentaciones. Aquí no hay causas misteriosas, sino deliberaciones hechas por gobiernos y gente en el poder. La pobreza no persiste porque sí, las guerras no emergen de ninguna parte y el SIDA no se esparce por su propia voluntad. Son elecciones nuestras. No es problema de carencia sino de mala distribución. Es cuestión de jerarquía de valores: qué lugar ocupa y debe ocupar esta situación de la infancia. No es falta de conocimiento ni de Normativas: Han transcurrido 15 años desde que las naciones firmaron la Convención de los Derechos del Niño. El acceso a un alimento sano y nutritivo no es privilegio ni capricho de una minoría, sino un derecho básico contemplado en la Carta de Naciones Unidas. Muchos gobernantes tendrían que rendir cuentas, pero ¿ante quién?. Las lágrimas de cocodrilo rebozadas de compasión para nada sirven, pero sí influye en esta grave situación nuestro nivel de consumismo personal y familiar.


d.t.