Mayo-2006

 

Se puede ofender con hechos y con palabras

 

¿No les parece ofensivo el consejo de la revista Forbes: “si quieres vivir muchos años hazte rico”?. Dan unos datos explicativos y concluyen diciendo: “Los grupos de la población que sufren de una peor salud son las más pobres y gente de menos educación”.

Esto lo dice en Estados Unidos, donde las estadísticas dicen que: “el 1% de la población más rica tiene en sus manos cerca del 40% de la riqueza nacional y que el 40% más pobre tiene mucho menos del 1%. Un dato esclarecedor es el hecho de que algunos condados pobres tienen una esperanza de vida 17 años menor que los condados más ricos”.

La medicina está totalmente privatizada y, naturalmente, los grupos sociales más privilegiados se benefician antes y más de la asistencia sanitaria, además de acceder a mejor alimentación y vivienda,… Amplias capas de la población no tienen medios para acceder a los tratamientos médicos y seguros de salud, por lo que mueren por enfermedades que tienen cura. Estados Unidos es un ejemplo de desigualdad extrema en lo que respecta al derecho a la salud…y sin este derecho ¿dónde quedan los otros?.

 

Nos dicen que el mundo consume más alimentos de los que los agricultores producen, lo que ha llevado a las reservas internacionales de granos a su nivel más bajo en los últimos 30 años.

La NFU (Unión Nacional de Agricultores de Canadá) vaticina problemas futuros por el aumento poblacional, la escasez de agua, el cambio climático, las escasas tierras cultivables y los crecientes costos de los fertilizantes. Por esta razón hacen un llamado a los líderes políticos para afrontar el desafío.

La cacareada biotecnología no ha solucionado el problema al día de hoy, ha dicho el representante de NFU. “No existe una suficiente discusión sobre cómo se alimentará a la población mundial en los próximos 20 años”.

El hambre es ya una dolorosa realidad para más de 850 millones de personas, 300 millones de ellas niños y niñas.

Pero la escasez de alimentos no es ningún problema para los ricos, que son los que mandan, los que dirigen, los que organizan, los que disponen,…en el planeta.

También es cierto que existe un gran desequilibrio de poder, que sólo cinco grandes empresas controlan el mercado mundial de cereales. “"El sistema de producción de alimentos está diseñado para generar ingresos, no comida para beneficio de la población. Es un sistema que está feliz en dejar a cientos de millones de personas sin comer".

Según los expertos, incluida la FAO, la desigualdad y la pobreza están en el centro del problema del hambre. “La disparidad económica se propaga cada vez más, permitiendo que el hambre y la malnutrición se conviertan en un problema crónico para los pobres tanto del Sur en desarrollo como del Norte industrializado”.

Solo en África, unas 184 millones de personas podrían morir a causa de inundaciones, hambrunas, sequías y conflictos derivados del recalentamiento planetario para fines de este siglo, según un nuevo informe de la organización humanitaria Christian Aid, con sede en Gran Bretaña. "Esta es una grave crisis para la sociedad mundial, y necesitamos soluciones globales". (1)

 

Agencias se hacía eco de una denuncia de la organización Médicos sin Fronteras (MSF): cada día mueren en todo el mundo más de 35.000 personas por falta de acceso a medicamentos existentes en los países ricos y lamentó que las compañías farmacéuticas pasan por alto las necesidades de los pacientes de países en vías de desarrollo, porque las enfermedades que padecen "no son rentables".

MSF reclama a los Gobiernos que en la próxima Asamblea Mundial de la Salud  analicen el problema y la priorización y financiación de la investigación en materia de salud.

Reclaman atención y soluciones para las llamadas enfermedades “olvidadas”, presentes en países en desarrollo, y comercialmente poco interesantes para los laboratorios. Sólo el uno por ciento de los medicamentos salidos al mercado en los pasados 30 años van dirigidos a tratar estas enfermedades “olvidadas” (la enfermedad del sueño, el dengue, la malaria, la tuberculosis y otras parasitarias e infecciosas que suman cada año millones de muertes). El 90% del dinero invertido en investigación de salud es para los sectores más ricos del mundo, es decir, para menos del 10% de la población mundial.

 

El mismo guión de siempre: Lo que afecta a los ricos adquiere inmediatamente carácter de “urgencia”, cuando se trata de problemas de los pobres, por muy inmensa mayoría que sean, desaparecen las urgencias. Millones de pobres mueren por enfermedades ya “superadas” y por falta de medicamentos ya “desechados”, pero salta la alarma cuando alguien  habla de gripe aviar o de cualquier otra nueva o posible enfermedad que pueda afectar a los ricos…

¡Cómo no sentir vergüenza al escuchar el otro día a la ministra de sanidad española, Elena Salgado!: El sobrepeso y la obesidad ya afectan a más de la mitad de la población y suponen una pesada carga económica para el sistema sanitario español, unos 3.000 millones de euros al año. Este tipo de pacientes suponen un gasto en medicamentos de un 77% por encima de la media y requieren un 47% más de actuaciones sanitarias.

Sentí vergüenza, porque el mismo día escuchaba un reclamo urgente de UNICEF: “Más de 40.000 niños pueden morir en las próximas semanas en el Cuerno de África. La comunidad nómada que vive por las fronteras de Kenia, Somalia y Etiopía es la más afectada por la sequía de los últimos seis meses y la hambruna…Se necesitan urgentemente 42 millones de euros para abastecimiento de agua potable y campañas de nutrición y vacunación masiva…

En el año 2000 murieron 100.000 personas, la mayoría niños menores de cinco años, en la misma zona y por las mismas causas.

El Cuerno de África se enfrenta a la peor situación de los últimos cinco años. Las lluvias torrenciales de las últimas semanas han sido insuficientes y en algunas zonas han incrementado el riesgo de malaria y han acabado con parte del ganado que había sobrevivido a la sequía de estos meses. La situación es crítica».

 

d.t.

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(1) Refer. a Stephen Leahy (IPS)