(Julio/Agosto-2000)

 

De una entrevista a José Saramago, Premio Nobel de Literatura

 

- Después de tantos años y tanta lucha, todavía muchos niños van a echar un jornal con un mendrugo de pan en la 'taleguilla' para matar el hambre. ¿Es que no ha cambiado tanto el mundo o quizá sólo lo ha hecho para unos pocos?

J.S. Es que ahora, en el mundo, hay una forma nueva de esclavitud: el poder del dinero. ¿Qué es lo que esta pasando con los sudamericanos? Están viviendo en unas condiciones miserables, sobreviviendo con unos salarios infames, amontonados... El mundo no ha cambiado tanto. O sí. Pero sólo para unas cuantas clases sociales; las nuestras. Yo vivo en una isla estupenda. Tengo tranquilidad total, salud, estoy casado con una mujer estupenda, tengo el Nobel, tres perros que adoro... Sólo tengo que dejar de pensar en los demás para ser feliz.

. ¿Considera que la sociedad no tiene una voluntad propia?

J.S. La sociedad cada vez actúa más como un ente único. Se ve en la calle. En Portugal, por ejemplo, miles y miles de personas claman en la calle por temor, y lloran por temor, y temor, y temor... Pero si de ahí no salen acciones concretas... ¡Es muy fácil llorar¡ Pero sería mucho mejor trabajar.

- ¿Es la ignorancia, de alguna forma, la causa de las penas de los mas desfavorecidos?

J.S. Siempre. Uno que no sabe, puede ser fácilmente controlado. El conocimiento es un arma, un instrumento de acción. Por eso hablo de la ignorancia. Mi madre nunca ha sabido leer ni escribir. Ni mis abuelos. Si eran más o menos felices no me interesa. Pero no pudieron salir de su pequeño círculo. Pero esa era una ignorancia que llevaba dentro un pequeño conocimiento, el que necesitaban para vivir, para trabajar. En el fondo tenían una espesa y propia sabiduría. Pero eso les hacía indefensos en muchos sentidos.

- Son contratos legales los contratos temporales.

J.S. El problema está ahí. El hecho de que algo sea legal no es suficiente. Legal es lo que cumple con la ley, pero yo puedo hacer la ley que a mí me interesa y que puede ser injusta. La ley, por el hecho de serlo, no se vuelve justa. Estamos rodeados de leyes injustas con las que nos obligan a callar. Hemos perdido la capacidad de indignación. ¿cuántos años pasaron desde mayo del 68? 32 años. ¿Qué edad tienen ahora los chicos de entonces? 50 años. Miren un poco alrededor y vean lo que hacen y cómo piensan los que iban a cambiar el mundo.

- Ese era el mensaje de 'El ensayo sobre la ceguera'.

J.S. Es que una razón que no sirve para entender la vida, ¿para que sirve? Por eso el ser humano es el único ser cruel que existe en el planeta. Porque la crueldad es parte de la razón. Un animal no es cruel. Mata porque necesita alimentarse. El ser humano mata, tortura a veces por placer. La crueldad es cosa humana. ¿Qué es lo que está pasando?