Diciembre-2005

 

El Estado

 

La mal llamada “razón de Estado” es un monstruo del que han nacido y nacen muchas atrocidades contra las personas y los pueblos (el secretismo, la mentira y el abuso de poder en nombre del supuesto bien de una nación) que hoy está creciendo peligrosamente.

 

Igual que ocurre con el Mercado, al Estado es muy importante ponerlo en su sitio. Cuando uno y otro invaden y dominan la vida social, los efect6os son devastadores para las personas. Porque ninguna institución puede tener legitimidad alguna si no es su servicio a las personas y a la vida social. Cuando se sitúan o actúan sometiendo a las personas o instrumentalizándolas pierden toda su legitimidad.

 

Principios fundamentales para situar al Estado en su debido lugar:

  1. Los dirigentes políticos, muchos más los que gobiernan, son responsables ante los ciudadanos y es obligación suya ineludible dar cuenta ante ellos de todas sus actuaciones. Reclamar todas las explicaciones debidas es un derecho de todo ciudadano.
  2. Denunciar lo injusto y negarse a aceptarlo es un derecho de todo ciudadano que el Estado no puede negar en ningún caso acogiéndose a supuestos secretos de Estado. La transparencia es ineludible en la actuación del Estado que debe cometerse al control social.
  3. Las personas son siempre más importantes que el Estado. Este pierde toda su legitimidad cuando atropella la dignidad de las personas.
  4. Nunca el fin justifica los medios. Cuando el Estado utiliza medios injustos e inmorales nunca puede alcanzar fines justos y morales.

 

 

 

P. Porcar

(N.O. n.1356)