Mayo-2007

 

 

Los esclavos de la violencia

 

Hablando de Argentina dice: ”La República está en terapia intensiva; viene sufriendo desde hace tiempo la fractura del pensamiento, de los valores éticos, sociales y culturales, y esto daña profundamente la vida, el desarrollo del pueblo, la democracia y afecta la vigencia de los derechos humanos.”

 

La violencia se ha enquistado en la vida cotidiana y es triste ver a trabajadores enfrentados entre si...

La violencia nace de los miedos y de la falta de seguridad en sí mismo y en los sectores sociales, políticos y culturales, pero también del desconcierto y la falta de objetivos claros y de los mecanismos del poder dominación, que quieren imponer la violencia como el único camino posible a transitar para cambiar las cosas…


Muchas veces he señalado que es necesario “desarmar la razón armada”, las conciencias armadas que creen que la violencia es la solución a los problemas. Es necesario derribar los muros de la intolerancia. Los ejemplos son muchos en un mundo plagado de guerras, conflictos armados, tensiones sociales, políticas, económicas, ideológicas y religiosas. Y no son las únicas formas de violencia. Existen otras más silenciosas y crueles que afectan a la humanidad como el hambre, el aumento de la pobreza, la destrucción del medio ambiente, la explotación de niños, entre otras formas de sometimiento, la concentración de la riqueza en pocas manos, la discriminación, los problemas raciales y culturales que sufren los pueblos. Miremos a nuestro país, jaqueado, violentado y tenso como si hubiese perdido el rumbo…

 

Insisto, y no me canso de repetir que hay estudios sociológicos que señalan, que un niño desde los 4 años hasta ya adolescente, ve por la televisión más de 40 mil escenas de violencia. Hasta los dibujos animados para los niños están cargados de una cultura de la violencia…


La Libertad y la Paz comienzan por el derecho del prójimo. Si no existe la capacidad de diálogo y de respeto mutuo, de aceptar la diversidad, es imposible construir una sociedad más justa y fraterna para todos. Quienes recurren a la violencia, como práctica y no buscan resolver los conflictos a través de la razón, el diálogo y el derecho de cada uno y de los pueblos, terminan siendo esclavos del poder de dominación y sujetos a una espiral de mayor violencia, que les impide encontrar caminos para resolver los conflictos…


Es necesario analizar y generar políticas públicas y sociales para revertir la grave situación que viven nuestras sociedades, cada día más masificadas y donde se agudizan las pérdidas de las identidades y valores. Sociedades dominadas por el pensamiento único…


No creo que el auge de la violencia sea casual, y que nos está llevando a la fragmentación y enfrentamiento social. Hay políticas dirigidas y estimuladas por diversos sectores políticos y económicos que es necesario analizar…


La educación es el eje fundamental para revertir la cultura de la violencia hacia la cultura de la Paz, y el fortalecimiento social y cultural… En un encuentro de Premios Nóbel, de todas las disciplinas, sobre la Educación Superior, en la Universidad Politécnica de Barcelona, José Saramago dijo que: “La escuela no educa, instruye, quien educa es la familia”. Muchos padres derivan la educación de sus hijos en la escuela y no reparan en los medios de comunicación y sus efectos en su formación. Los comportamientos personales y colectivos de los jóvenes tienen que ver con lo que reciben. “El árbol se conoce por sus frutos”…

 

Adolfo Pérez Esquivel