Diciembre-2007

 

El gran desafío: humanizar la Humanidad

 

(Mónica Terribas entrevistó a Pedro Casaldáliga)

 

 

MT.    Pere Casaldàliga, ¿con qué herramientas se puede trabajar para cambiar este mundo que tiene cosas que no nos gustan?

 

PC    Primero con el corazón, después con la conciencia, luego los gestos solidarios comunitarios. Participar. Me parece que esa sería hoy una de las palabras sagradas. Que todas y cada una de las personas se hagan un deber de conciencia el participar en una entidad, una ONG, una asociación, tanto si es en el primer mundo como en el tercero... Y ser honestos en casa, en el trabajo... Quien no es totalmente honesto en su cada día, no puede arreglar el mundo.

 

MT    Cuando la gente se siente impotente ante cosas que no nos gustan, que no funcionan, realidades que de verdad nos impresionan..., cuando la gente se desespera y dice: «jo no podré cambiar nada». ¿Qué debemos decirles?

 

PC    Yo puedo cambiar mi corazón, puedo cambiar mi conciencia, y puedo ser honesto cada día... Todo el mundo puede hacer algo. No hay nadie incapaz. No hay nadie inútil en este mundo.

 

MT    Cuando Pedro Casaldàliga llegó al Brasil, aquí no había infraestructuras, la realidad cultural era distinta de la que él conocía, los pueblos indígenas estaban en una situación peor aun que la actual... ¿Cómo aprendió a distinguir lo que hacía falta cambiar en esta sociedad de lo que no?

 

PC    Recibiendo se aprende, ¿no? Pero hay que tener la conciencia clara ya desde el primer momento de que la dignidad es una reivindicación primerísima. Segundo, que los pueblos indígenas están ya aquí antes, de modo que tienen un derecho prioritario. Tercero, que el latifundio es una iniquidad, por varios motivos. Primeramente porque se apodera, privativamente, de unas extensiones que darían vida a ciudades enteras. Segundo porque tala y destruye la foresta. Mira los últimos treinta años, o los treinta y siete que estoy aquí, puedo jurar que se ha talado más del ochenta por ciento de los bosques y de la foresta de la región. Y ahora con la soya, o la soja, peor aun. La soja y el algodón.

 

MT     Sí, pero entonces, ¿cual sería el desarrollo alternativo? Dicen que esta región de grandes latifundios son, de alguna manera, la seguridad de que se podrá exportar un producto, en este caso la soja, y así traer riqueza al Brasil. Sin estos cultivos, ¿qué alternativa de desarrollo habría?

 

PC    ¿Quién alimenta el Brasil, el latifundio o los pequeños campesinos? Brasil no come del latifundio, come de los pequeños campesinos. Ahora bien, el FMI sí que come del latifundio, porque el negocio está en ir cobrando la deuda externa. No la deuda, sino los intereses de esa deuda.

 

MT    Decir estas cosas que usted dice le ha hecho estar amenazado de muerte, es algo conocido. Este precio que han pagado muchas personas, entre ellas amigos suyos a quienes han matado a su lado mismo por decir estas cosas... Esto no ha evolucionado. Esto se mantiene, ¿no?

 

PC    Son muertes fecundas. Muertes por la vida.