Junio-2008

 

Los derechos humanos y la globalización

 

Ese fue el título de la ponencia con la que Frei Betto cerró el Seminario de Derechos Humanos de la Universidad de Cádiz. Sobre la marcha tomamos algunas notas.

 

Mejor que globalización debería hablarse de “globo-colonización”, si tenemos en cuenta los paradigmas del consumismo neoliberal. Es la imposición al planeta de un solo modelo de sociedad, el modelo anglosajón. Hablamos de crear ciudadanos, pero el neoliberalismo está empeñado en crear consumidores.

Tal vez pueda hablarse de globalización a nivel tecnológico o científico.

Las medicinas no son universales, las enfermedades tampoco (La Malaria que mata en África hace tiempo desapareció de Occidente).

No hay globalización de la solidaridad. No hay fronteras para el capital, pero cada vez hay más muros de contención para las personas.

 

Se celebra el 60 aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos. 60 años de fracaso según el informe de Amnistía Internacional (sigue la tortura en 81 países…). Por cierto, el Vaticano nunca firmó esta  Declaración de Derechos Humanos.

Es una declaración burguesa en su origen, una Declaración limitada: Por ejemplo, no trata de los derechos ecológicos. Somos seres de la naturaleza y no sobre la naturaleza; la naturaleza no fue creada para las ganancias financieras, sino para vivir; no sólo deben extremarse las medidas con algunos seres animales porque están en extinción, también hay personas humanas en extinción.

Hablamos del fracaso del socialismo, pero no del fracaso del capitalismo: éste ha fracasado para 2/3 de la humanidad.   

NADIE ELIGIÓ SU LUGAR DE NACIMIENTO: TUVIMOS LA SUERTE BIOLÓGICA DE NO NACER EN EL TERCER MUNDO.

Hablar de DDHH en A.L. o en África es un lujo, porque todavía no disfrutan de los “derechos animales”.

 

Considerando el carácter burgués de la Declaración, es preciso preguntarse ¿de qué derechos hablamos nosotros? ¿Subjetivos u objetivos?

Ejemplo: las mujeres no pueden ser sacerdotes (ahora acaban de ser excomulgadas oficialmente incluso quienes las ordenen), porque ontológicamente para la Iglesia las mujeres son inferiores a los hombres.       Este tipo de criterios fomenta el racismo.

Es preciso distinguir entre ÉTICA  y  MORAL. La moral se fundamenta en la religión, el pecado viene de fuera (mi sabrosa comida con carne de cerdo no pueden comerla mis vecinos árabes). Y cuando la moral se va perdiendo, se pierden los escrúpulos. Es lo que pasa actualmente: se está perdiendo la moral y todavía NO HA MADURADO LA ÉTICA.

 

La ética nos dice que el simple hecho de ser persona la convierte en sujeto de derechos. Sorprendentemente Jesús de Nazaret nunca hizo referencias religiosas ni morales, sino éticas.

Estamos lejos de entender la ÉTICA y estamos atravesados por paradigmas de pecado: se aceptan los pequeños asesinatos tranquilamente (paradigmas de pecado). Para mayor progreso de Europa hay que sacrificar a los inmigrantes, para mayor desarrollo de Brasil se mata la Amazonía o se aniquilan comunidades indígenas.

Seguimos aún con la moral de Abraham, en la que su Dios le exigía el sacrificio de su hijo…La misma moral de la iglesia tradicional con un Dios que mata a su hijo en la cruz para el bien de todos.

Hay cristianos que no creemos en ese Dios, pero sí nos consideramos discípulos de un prisionero político. No fue una manifestación redentora de lavar culpa con su sangre, sino una manifestación de amor.

 

Es hora de pensar en OTRA CARTA: que incluya los derechos ecológicos, los derechos planetarios (no puede adueñarse del espacio EEUU), los derechos internacionales (aún muy limitados; cómo puede estar la base de Guantánamo en la costa cubana?. EEUU es el que más habla de derechos humanos y el que menos los respeta. Somete a Irak para llevarle la democracia, ¿Y por qué sigue sometiendo al democrático país de Puerto Rico?), el derecho a la felicidad (si la religión o el consumo no nos hacen feliz, habrá que preguntarse por qué. Tal vez la felicidad no sea la suma de placeres), el derecho a amar y ser amado como derecho fundamental del ser humano (se respetan de lejos los derechos de los africanos, pero no somos capaces de respetarles y amarles de cerca).

 

Desafíos de los DD.HH.: ¿Por qué los derechos animales para seres humanos no están cubiertos para 2/3 partes de la humanidad? ¿Por qué devoramos impunemente a la naturaleza?

Se hacen movilizaciones de protesta por la subida de los combustibles, para alimentar a los coches. Hay tantos coches en el mundo (800 millones) como hambrientos). A favor de los hambrientos no hay movilizaciones.

EXISTEN CUATRO FACTORES DE MUERTE PRECOZ: violencia, enfermedades, accidentes y hambre. La suma de los tres primeros no llega al total del hambre. Hay muchas movilizaciones para los tres primeros (protestas contra terrorismo, contra los accidentes,…), pero no las hay para el cuarto. ¿Por qué? Porque el hambre es el único que hace distinción de clase. El hambre sólo amenaza a los miserables, no a nosotros.

¿Qué visión de humanidad tenemos? ¿Cómo aparece el extranjero a mis ojos? ¿Qué postura tengo ante el desconocido? ¿Qué bloqueos o prejuicios tenemos?

¿Por qué Jesús superó tanto prejuicio de su tiempo (extranjeros, no judíos, enfermos, mujeres,…)? Tal vez por su espiritualidad, no por su religión.

Dios no tiene religión, nosotros sí. La experiencia de Dios es la experiencia de amor (Mat. 25) Ese es el carácter más revolucionario de los cristianos. Por ello reclamamos el derecho humano a la espiritualidad. El Mercado no sabe qué hacer con nuestra dimensión subjetiva espiritual. San Francisco de Asís era el peor enemigo del Mercado.