Octubre-2000

 

En este mes de Septiembre/2000 nos encontramos con otro Informe nuevo,

del Fondo de las Naciones Unidas para la Población (FNUAP),

y dedicado este año a la discriminación femenina.

El Informe se titula: Vidas juntas, mundos aparte. Hombres y mujeres en tiempos de cambio.

Entresacamos algunos DATOS, tan reales como vergonzosos.

 

EL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2000

(Informe de las Naciones Unidas)

Una de cada tres mujeres ha sufrido malos tratos o algún tipo de abuso, según la ONU.

"A pesar de los tremendos cambios del siglo XX, la discriminación y la violencia contra las mujeres y las niñas continúan firmemente ancladas en culturas de todo el mundo", afirma la ONU. El estudio constata que los estereotipos sobre el "hombre de verdad" y "el lugar de la mujer" se inculcan desde temprana edad y resultan difíciles de cambiar. Pese a todo, reconoce algunos avances positivos.

Naciones Unidas señala que la educación y la salud se mantienen como bienes inalcanzables para millones de mujeres, despojadas también de derechos legales. "Se presta menos atención a sus problemas médicos. Se les niegan oportunidades de trabajo y reciben menos salario que los hombres por la misma tarea", asegura. La organización recuerda que de los 300 millones de niños sin acceso a la educación, 200 millones son niñas. La misma proporción se mantiene entre los 880 millones de analfabetos: dos tercios son mujeres.

Sin derecho a nacer. Al menos 60 millones de niñas han dejado de vivir, o no han logrado siquiera nacer, debido a los abortos selectivos, los infanticidios, o los abandonos. El problema es especialmente grave en Asia. "En algunos países asiáticos hay 105 hombres adultos por cada 100 mujeres, debido a la discriminación contra las niñas. Aunque en muchos lugares se han prohibido las pruebas prenatales para averiguar el sexo, existen test ilegales y las niñas se abortan con mucha más frecuencia que los niños", señala el informe. Añade que, sobre todo en ciertas zonas de Asia y del norte de África, las niñas tienen más posibilidades de morir. En ciertos casos reciben menos cuidados sanitarios y medicinas que los varones e incluso, peor alimentación.

Salud desigual. La desigualdad incide en la salud femenina. "A menudo limita la posibilidad de que las mujeres controlen su actividad sexual y sus posibilidades de protegerse contra los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual, incluido el sida. Las menores de 20 años son especialmente vulnerables", señala el informe.

Deseo de menos hijos. El estudio calcula que alrededor de 80 millones de embarazos anuales, un tercio del total, son no deseados. "Si las mujeres pudieran tener sólo el número de hijos que desean, la fertilidad se reduciría en muchos países a cerca de un hijo por mujer", señala la ONU. Las población mundial aumenta en 75 millones de personas cada año y ya alcanza los 6.055 millones de seres.

Anticoncepción. En 2015 los usuarios de contraceptivos en los países en desarrrollo habrán crecido más del 40%. Del 58% de las parejas que emplean métodos de contracepción en el mundo, menos de un tercio recurre a métodos que implican al varón (preservativos o vasectomía, por ejemplo) o suponen cooperación (coitus interruptus). En las zonas menos desarrolladas, cerca de dos tercios de quienes optan por la contracepción eligen la esterilización femenina o el dispositivo intrauterino. El informe señala la necesidad de cooperación masculina en la planificación familiar.

50 millones de abortos. "Cada año, las mujeres sufren unos 50 millones de abortos, de los cuales 20 millones se practican en condiciones inseguras. A consecuencia de ellos, 78.000 mujeres mueren y millones sufren secuelas. En el caso de América Latina, las interrupciones del embarazo practicadas en malas condiciones provocan la mitad de las muertes maternales. Las chicas entre 15 y 19 años protagonizan al menos uno de cada cuatro abortos inseguros. Mejorar el acceso a la política de planificación familiar "es la mejor manera de reducir los abortos", según el informe.

Muertes maternales. El 99% del medio millón de muertes maternales que se registran cada año ocurren en países pobres, donde las complicaciones del embarazo o el parto acaban con la vida de una de cada 48 mujeres. En esas zonas, sólo el 53% de los nacimientos se atienden profesionalmente. La escasa atención a la salud de las madres también repercute en que cada año ocho millones de niños nazcan muertos o fallezcan al poco de nacer.

Sida femenino en alza. La enfermedad ya ha infectado a 34,3 millones de personas y ha segado la vida de 18,8 millones. Es la primera causa de muerte en África y la cuarta en el mundo. En la zona subsahariana, donde se encuentra el 70% de los infectados, la mujeres seropositivas superan en dos millones a los hombres. A finales de este año, habrá 13,2 millones de niños huérfanos a causa del sida. La ONU sostiene que se puede frenar la expansión de la enfermedad con programas dirigidos a la igualdad y que impliquen a los hombres.

Mutilación genital y asesinato 'de honor' .El informe de Naciones Unidas, consagrado a la discriminación femenina, señala que alrededor de 130 millones de niñas y mujeres han sufrido mutilaciones sexuales. Añade que dos millones más se enfrentan cada año al riesgo de padecer esas prácticas.

La mutilación genital femenina se practica, con distinta intensidad, en 28 países de África (donde la prevalencia oscila desde el 5% de las mujeres en la República Democrática de Congo hasta el 98% de Somalia), la península Arábiga y la región del Golfo Pérsico. También se dan casos en algunas minorías de Asia y entre mujeres inmigrantes en Europa y Norteamérica.

La mutilación más extrema, la infibulación (extirpación del clítoris y los labios y cosido casi total de los dos lados de la vulva), supone el 15% del total de los casos, pero entre el 80% y el 90% de los que se registran en países como Somalia, Sudán y Djibuti. Otras modalidades de mutilación en práctica son la extirpación total o parcial del clítoris. A ello se puede sumar la extracción de los labios interiores (escisión).

"Esta terrible violación de los derechos humanos de las niñas y las jóvenes se basa en creencias predominantes de que la sexualidad femenina debe ser controlada y la virginidad, preservada hasta el matrimonio", señala el informe de Naciones Unidas. Añade que, prácticamente siempre, las mutilaciones femeninas se hacen sin anestesia y sin las condiciones higiénico-sanitarias imprescindibles para evitar infecciones o secuelas.

El informe de la ONU también aborda el problema de los llamados asesinatos de honor.

El estudio considera posible que 5.000 mujeres y niñas mueran cada año asesinadas por sus propios familiares. Muchas de ellas reciben la muerte por haber sufrido el "deshonor" de haber sido violadas. El problema, que va en aumento, es más frecuente en los países musulmanes, aunque no se limita a ellos, precisa el texto de las Naciones Unidas.

Dos millones de pequeñas llegan cada año al comercio sexual .El informe sobre el estado de la población, realizado por la ONU, pone énfasis en el problema de la prostitución de niñas y recuerda que la compraventa de chicas y mujeres es un problema vigente.

Según el estudio, dos millones de niñas entre 5 y 15 años son introducidas cada año en el comercio sexual. Añade que, por otra parte, muchas niñas padecen abusos que les fuerzan a mantener relaciones sexuales inseguras y tempranas. Otras se ven obligadas a casarse aún siendo crías.

El trabajo de Naciones Unidas señala que unos cuatro millones de niñas y mujeres han sido vendidas y compradas con uno de estos tres destinos: matrimonio, prostitución o esclavitud. Muchas caen en manos de redes de proxenetas que las explotan. El informe concreta que, cada año, al menos 10.000 niñas y mujeres entran en Tailandia desde países vecinos pobres y acaban en los prostíbulos. Entre 5.000 y 7.000 niñas nepalíes tienen el mismo destino en la India, en los burdeles de Bobay o Nueva Delhi. "Aunque el mayor tráfico ocurre en Asia, las mujeres de Europa del Este son cada vez más vulnerables", asegura la ONU.

Agresiones en aumento y 'violencia justificada' . Las violaciones, igual que otras otras agresiones sexuales contra las mujeres van en aumento, según el informe de Naciones Unidas. Sin embargo, la mayoría de los casos no se comunica a las autoridades. El porcentaje de denuncias por violación varía desde menos del 3% en Sudáfrica al 16% en Estados Unidos.

El estudio de Naciones Unidas señala que muchas culturas toleran o perdonan cierto nivel de violencia contra las mujeres. Entre los hechos que pueden provocar respuestas violentas de los hombres "en cualquier parte del mundo" cita la desobediencia al marido, la negación a mantener relaciones sexuales, no tener la comida lista a tiempo o salir sin el permiso marital.

"Según los estudios, la violencia doméstica está ampliamente extendida en la mayoría de las sociedades y es una causa frecuente de suicidio entre las mujeres", señala la ONU. El problema es global. A tenor de los datos comparativos que incluye el informe, los malos tratos físicos son menos frecuentes en la pobre Camboya que en los opulentos Estados Unidos, por ejemplo.

El precio de la desigualdad. Las mujeres ocupan el 13% de los escaños, casi el doble que hace 25 años.  La discriminación femenina tiene un precio. Y los hombres también lo pagan. La ONU remarca en su informe que la igualdad favorece el crecimiento económico, con los beneficios de todo tipo que conlleva. También recuerda que, pese a algunas mejoras, aún no se han alcanzado los objetivos marcados en la cumbre internacional sobre la mujer, celebrada en Pekín en 1995. Incide en que, pese a que los países cifraron en 5.700 millones de dólares el gasto anual necesario para mejorar los programas de población y salud reproductiva, sólo 2.100 millones han estado disponibles.

El informe El estado de la población mundial 2000 dedica un capítulo a contabilizar los costes de la desigualdad. De entrada, reconoce que gran parte del trabajo femenino, retribuido o no, tiene un impacto económico que rara vez se tiene en cuenta, debido sobre todo a que se realiza en la economía informal (venta ambulante, por ejemplo). Cita un estudio sobre Latinoamérica según el cual la riqueza aumentaría un 5% si desapareciera la discriminación femenina en el mercado de trabajo. A su vez, los ingresos de las mujeres crecerían el 50%.

Respecto a la salud, señala que "globalmente, las niñas tienen más posibilidades de sobrevivir a la infancia". Sin embargo, esto no ocurre en los lugares donde padecen mayor discriminación. Añade que la muerte maternal lleva aparejados, entre otras cosas, el riesgo de mayor mortalidad de los hijos y de abandono escolar, especialmente en las familias pobres. La alta incidencia del sida, que atribuye en parte a la desigualdad por sexo y a la falta de inversión en prevención, ha reducido la renta per cápita en los países más afectados a un ritmo del 0,5% anual.

El informe afirma que el freno a la educación femenina ha lentificado el desarrollo social y económico. Estima que los países donde hay tres chicas escolarizadas por cada cuatro varones tendrán una renta inferior en un 25% a la de aquellas naciones similares donde ya hay paridad en los pupitres. La desigualdad formativa es especialmente alta el África subsahariana y y el sur de Asia.

Según la ONU, los gobiernos "tienen la llave" para favorecer la igualdad mediante cambios legales y políticas antidiscriminación. Sobre la presencia femenina en los órganos de decisión, señala que las mujeres ocupan el 13% de los escaños parlamentarios en el mundo (7% en 1975), pero no han accedido a las cámaras en una docena de estados. En al menos ocho, no pueden votar. Sólo en nueve países las mujeres tienen al menos el 30% de los escaños: Dinamarca, Eritrea, Finlandia, Alemania, Islandia, Holanda, Noruega, Suráfrica y Suecia. .

La solución empieza en casa. "La igualdad entre hombres y mujeres es cuestión de toda la sociedad, pero empieza en la familia", señala el informe de la ONU. Cita la necesidad de que los hombres se comprometan a actuar contra la discriminación, especialmente en ese ámbito. Propone conductas como la paternidad responsable o el cese de la violencia contra las mujeres.

El informe también se refiere al papel negativo que juegan los estereotipos sobre lo que es "un hombre de verdad": el cabeza de familia que impone sus deseos sin concesión. Los varones que no logran cumplir con ese papel social tienden a refugiarse en las drogas o el alcohol.

En su trabajo sobre el estado de la población, Naciones Unidas recuerda los compromisos internacionales vigentes hasta el año 2015, concebidos en las conferencias de El Cairo (1994) y Pekín (1995) y reafirmados el pasado abril en la cumbre de Nueva York. Entre ellos figuran la promoción de la presencia femenina en los órganos de decisión, el acceso de la mujer a los cuidados de la salud y a la educación o la promoción de las conductas masculinas respetuosas con las mujeres.

La eliminación de las actitudes discriminadoras en el mercado laboral y el reforzamiento de las leyes para conseguir igual salario para las mujeres que realizan la misma tarea que los hombres es otro de los objetivos pendientes para lograr la igualdad de oportunidades en el planeta.