mujer2  (Octubre/99)

 

Yo mujer

Yo, mujer, nací en Asia: Ahora soy puta en Europa.

Yo, mujer, nacía en Africa: Ahora perezco como la mayor parte de mis compañeras, no sé si de hambre o por algo que llaman Sida.

Yo, mujer, nací en América Latina: Ahora soy sierva en Europa.

Yo, mujer, he nacido en Europa: Durante siglos fui sierva, amante, puta, esclava, ama de casa, impotente, dócil, sumisa. A veces, una de las nuestra intentaba alzar la voz, rebelarse. La hoguera o el silencio era su castigo.

Yo, mujer, ahora en Occidente ya ocupo un lugar destacado en la llamada sociedad del bienestar: Y en la televisión, en los Consejos de Administración de las empresas, incluso en los de ministros de Estados, me utilizan como papel decorativo para adornar, bendecir y justificar las grandes decisiones que toman los que mandan...

Yo, mujer, soy imprescindible en los anuncios publicitarios -de coches o bebidas, qué más da-, en las pasarelas de moda, en los suplementos de los grandes diarios y revistas: Se rinde culto a mi cuerpo, el perfecto, el seleccionado para estos menesteres, el cuerpo que se incita a comprar mediante dinero.

Yo, mujer, al fin, cansada, trago mis lágrimas maldiciendo la sangre que corre por mi cuerpo al servicio del deslumbramiento y continuidad de esta civilización en la que desde sus orígenes me condenaron.

Yo, mujer, no quiero continuar apareciendo como carnaza sensacionalista de la prensa todos los días, en la que denuncian, como si fuera una moda, "agresiones individualizadas". Yo soy agredida todos los días y a todas las horas, por las leyes, la historia, el pensamiento, las instituciones, la moral...

Yo, mujer, no exijo una "cuota proporcional" en sus instituciones: Exijo una transformación radical, una revolución total, en las ideas y en los actos..

(Tomado de una columna de Andrés Sorel en RESUMEN latinoamericano nº 34 - 1998)