Diciembre-2001

 

Comentario de Tere Molla ante el 25 de noviembre:

Día internacional contra la violencia de género

 

"Mi marido me pega lo normal..."

“Mi marido me pega lo normal…" esta es una desafortunada expresión, pero también es una realidad palpable. El próximo día 25 de Noviembre se celebrará el DÍA INTERNACIONAL PARA LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER.

El próximo día 25 y el 26 y el 30 o cualquier día de cualquier mes hay mujeres que son maltratadas sistemáticamente por sus parejas. Este no es un problema que aparezca sólo en determinadas clases sociales. No. Aparece en todas ellas. Y aparece en todas ellas, por que es un problema social, es un mal endémico que tenemos que soportar las mujeres puesto que seguimos viviendo, (pese a todos los avances que hemos realizado en este siglo pasado) en una sociedad con valores marcadamente patriarcales o como dirían los técnicos o técnicas en la materia, en una sociedad androcéntrica.

Según los estudiosos y estudiosas del tema, la mujer maltratada llega a creer en algunos casos que los maltratos son consecuencia "natural" del amor que por ella siente su pareja. Es una mujer con su autoestima a ras de suelo, puesto que frases como "eres una mierda", "no vales para nada" etc... son habituales en su entorno más íntimo que es en donde se suelen producir los malos tratos.

Sobre este tema habría que plantearse una seria reflexión social, puesto que las casas de acogida para mujeres maltratadas, no son, ni mucho menos la solución al problema. Las casas de acogida, son, como ellas mismas lo definen, una isla, pero nada más.

En esas casas reciben terapias de autoafirmación de sí mismas. Reciben el respeto de sus compañeras y al mismo tiempo se reconocen en ellas y dejan de sentirse solas en su problema. Por que el problema de la soledad, es un problema añadido. La soledad de no poder compartir con nadie su grave problema. La soledad que genera la incomprensión de sus seres más allegados. La soledad que se fomenta desde las estructuras familiares con actitudes como las de "hija, hay que callar y aguantar, que los hombres son así, pero él es buena persona y te quiere. Has de tener paciencia". Todo este tipo de actitudes que acrecentan aún más si cabe, la tragedia que viven estas mujeres.

Desgraciadamente, desde la política se suele mirar hacia otro lado. Me refiero a los legisladores. Desafortunadamente, también desde la judicatura, no se hace todo lo que se podría hacer para que estas situaciones cambien, y a todos y todas nos vienen a la memoria casos de mujeres a los que los jueces, sentenciaron a vivir junto a sus verdugos y que acabaron perdiendo la vida a manos de estos.

Pero, y ¿nosotros y nosotras?, ¿hacemos como ciudadanos y ciudadanas de a pie todo lo que está en nuestras manos para cambiar este estado de cosas? Yo sinceramente creo que no. Podemos denunciar como vecinos y vecinas que en la casa de al lado se está maltratando a alguien por que escuchamos golpes y gritos con frecuencia, y al día siguiente de escucharlos, cuando nos encontramos con la vecina en la panadería esta lleva un ojo morado y el labio partido. ¿Estamos preparados y preparadas para asumir que ese problema, lo es también nuestro y no sólo de las víctimas? Por que lo es, repito, es un problema social y nos afecta a todos.

Sigo pensando que no, que no estamos preparados ni preparadas. Que el sistema de valores que hemos heredado nos permite mirar hacia otro lado y encima justificarnos a nosotros mismos con el falso argumento de "entre marido y mujer nadie se debe meter". Nuestra insolidaridad para con las víctimas puede llegar hasta extremos impensables puesto que esto forma parte del "interno de cada familia" y por tanto nos seguimos justificando con actitudes del tipo "¿quiénes somos nosotros para meternos en casa ajena?" y mientras, nuestra vecina sigue siendo maltratada. Y quizás un día dejemos de escuchar golpes y gritos, y escuchemos otro tipo de "ruidos". Quizás a la mañana siguiente cuando lleguemos a la panadería, nos enteremos que de madrugada, llegó una ambulancia, un juez y un coche fúnebre. Y que a quien sacaron del portal fue a nuestra vecina, que "se dio un mal golpe en la cabeza y ELLA SOLA, se mató".

NOTA: Un grupo de mujeres artistas y sobre todo solidarias junto con la SOCIEDAD GENERAL DE AUTORES DE ESPAÑA (SGAE) han realizado un disco compacto llamado "hay que volver a empezar" con el fin de mostrar activamente su solidaridad con estas mujeres maltratadas. La recaudación total de este disco va a ir a parar a una ONG para la construcción y manutención de nuevas casas de acogida para mujeres maltratadas. Desde aquí invito a que compremos este disco y colaboramos activamente a ser solidarias y solidarios.