Marzo-2002

 

Algunos MENSAJES en el día internacional de la Mujer

 

 

No hay nada que festejar

Mientras la Corte Suprema de Justicia avanza en una reaccionaria embestida contra los derechos reproductivos, prohibiendo la píldora del día después, cientos de personas marchan en la ciudad de Neuquén reclamando justicia para el asesinato de una joven embarazada y otra mujer pierde en el juicio que llevara a cabo contra un marido que la obligaba a usar cinturón de castidad. Por si fuera poco, la jueza civil Graciela González Echeverría, recientemente, declaró "inconstitucional" la Ley de Salud Reproductiva vigente en la Ciudad de Buenos Aires.

Cuando aún no terminamos de llorar la muerte de nuestros mártires de diciembre (entre los que había seis mujeres jóvenes), las mujeres conmemoramos un nuevo 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, en el que no tenemos nada que festejar...

 Andrea D'Atri (Argentina)

 

Las únicas dignas

El 17 de febrero de 1922, un numeroso grupo de soldados del ejército argentino regresaban de reprimir cruelmente una huelga de obreros patagónicos. Borrachos de sangre y de violencia creyeron que el prostíbulo "La Catalana", en Santa Cruz, podía ser un buen lugar donde desahogar sus instintos después de los asesinatos oficialmente consentidos por el sistema. Sin embargo, las pupilas que trabajaban allí no lo dudaron ni un momento, al grito "no queremos asesinos", recibieron con palos, piedras y cuantos objetos pudieron encontrar, las propuestas de aquellos desalmados.

Ellas eran capaces de vender sus cuerpos, pero nada ni nadie les haría vender su ética. Todas las mujeres debemos sentirnos orgullosas de ese comportamiento. Las compañeras argentinas han rendido un homenaje a las pupilas de "La Catalana" en el 80 aniversario de aquellos hechos y nosotras/os queremos unirnos a la celebración.

Frente a quienes fueron cómplices con su silencio de la injusticia y el crimen de Estado ejecutados por el ejército argentino, aquellas mujeres, acostumbradas al desprecio, a las vejaciones, a la humillación y el olvido, supieron decir no. Ellas, despreciadas por los mismos hombres a los que proporcionaban placer, denostadas por una sociedad hipócrita y miope, merecen el reconocimiento, el afecto y la admiración de todas las mujeres que luchamos por la libertad de género y soñamos con un mundo libre.

Desde estas páginas quiero dejar patente mi admiración y respeto por quienes fueron las únicas personas verdaderamente dignas.

Marilés (Argentina)

 

La mujer contra la discriminación y la pobreza

El Día Internacional de la Mujer es ocasión propicia para al tiempo de homenajearles, recordar algunos hitos de una larga historia de luchas, la mayoría de las veces ocultadas y mucho menos recogidas en lo que se imparte en escuelas y otros centros educacionales, lo que ha contribuído, entre muchas cosas más, a la histórica discriminación que aun padece.

La aplicación mundial de las políticas neoliberales, constituyen hoy un importante freno para dicha emancipación y en los hechos ha tenido un impacto negativo en la participación de las mujeres en el mercado de trabajo. La pobreza, la falta de empleo, los recortes en la educación, la salud y la previsión social, han empujado a la mujer, junto a los niños y los ancianos, a una creciente marginalización económica y social. Algunos autores han llamado a este nuevo fenómeno como «feminización de la pobreza». Y si miramos algunas cifras de América Latina podremos apreciar con claridad este deslizamiento hacia la actual situación.

- En 1993, un estudio de la Organización Panamericana de la Salud -OPS-, estableció además otro componente que le afecta. Entre un 45% a un 60% de los homicidios contra las mujeres tienen lugar dentro del hogar y la mayoría de éstos son cometidos por el marido o el conviviente. Y como consecuencia de la violencia doméstica, los intentos de suicidio son 12 veces más frecuentes entre mujeres que han sufrido violencia que las que no la han tenido.

- Un informe de 1997, mostraba que el promedio de muertes maternas sólo en la región, era de 194 mujeres por 100 mil nacimientos. La cuarta tasa más alta del mundo. Su causa principal son los abortos clandestinos, realizados en pésimas condiciones sanitarias, los mismos llegaban entonces a 4 millones al año, de los cuales 800 mil requerían hospitalizaciones por graves complicaciones posteriores. Sólo en el Caribe, el aborto representa el 30% de las muertes maternas.

Además la pobreza, como sabemos, es el principal factor del aumento de la prostitución. Se estima que en Brasil hay entre 250 mil y 500 mil niñas y jóvenes, obligadas ha ejercerla.

La dura lucha dada por las mujeres en todos los rincones de la Tierra, se ha visto reflejada en documentos fundamentales de la ONU que, para vergüenza universal, pasó años haciendo oídos sordos a derechos elementales y sobre todo facilitando que los gobiernos no tuvieran ningún tipo de obligación hacia sus ciudadanas. Una conquista importante en ese plano jurídico, es la incorporación de los derechos específicos para el género aprobados en 1979 por la Asamblea General de la ONU; otra lo ha sido el de haber podido tipificar la violencia contra la mujer como violación de los DD.HH.

Qué el homenaje hacia ellas, no sea sólo cada 8 de Marzo.

Liberación