Agosto-2002

El olvido de la mujer

Desde Estados Unidos, Vicky Peláez
 

«Las mujeres somos creadoras de vida y luchamos por la paz con justicia social, laboral, económica, derechos humanos e igualdad».
Lema de la organización Hijas de la rebeldía de Nueva York.

Mientras que en todos los países del mundo se celebró el pasado 8 de marzo, con una serie de actos, eventos culturales, manifestaciones públicas, marchas de protesta y, también en cada núcleo familiar, a su manera, el Día Internacional de la Mujer, aquí en los Estados Unidos no ocurrió nada de eso porque hay un interés viejo para borrar de la memoria social la importancia de la mujer y su potencial creativo, luchador e innovador.

Inevitablemente surge la pregunta. ¿Por qué? ¿Cuál es el interés por hacer desaparecer esta fecha que a nivel mundial subsiste? ¿Por qué EEUU, donde se originó el movimiento que dio origen al Día Internacional de la Mujer, utiliza la fuerza de sus medios de comunicación y oculta desde hace 90 años los sucesos que estremecieron al mundo a comienzos del siglo?

Existen varias respuestas, una de ellas es que esta fecha está identificada con la lucha de clases y segundo porque fueron las mujeres las que tomaron la iniciativa de enfrentar la explotación despiadada, que al igual que hoy, sucedían en las fábricas textiles de Nueva York y demás ciudades del país. Durante el año 1907 y los primeros meses de 1908, las mujeres obreras, inmigrantes de Europa, estaban en constante movilización y realizaban huelgas para pedir aumentos de salarios y mejores condiciones laborales, para ellas y los miles de niños que laboraban de sol a sol.

Las obreras de la fábrica textil "Cotton" de Nueva York reclamaban todo eso, también pedían reducción de la jornada de trabajo a diez horas y salario igual al de los hombres. La mañana del 8 de marzo de 1908, ellas ocuparon la fábrica y como respuesta los patrones encadenaron las puertas por fuera e incendiaron el edificio con las obreras adentro, muriendo carbonizadas las 129 trabajadoras.

Al año siguiente, el 8 de marzo de 1909, dos mil personas asistieron a una manifestación en Manhattan, para recordar el terrible día. En 1910, las mujeres feministas y socialistas de todo Estados Unidos se unieron en un acto de movilización popular para conmemorar lo acontecido el 8 de marzo. El mismo año las representantes de los Estados Unidos a la Segunda Conferencia de Mujeres Socialistas, celebrada en Copenhague, Dinamarca el 17 de agosto de 1910, propusieron el establecimiento de un Día Internacional de la Mujer… A fines de la Primera Guerra Mundial, y a partir de 1921, países de Europa, América, Asia, África y Oceanía, se sumaron a la celebración del Día Internacional de la Mujer, como una aspiración de miles de mujeres por crear un mundo más justo, donde se respeten sus derechos y se reconozca su igualdad, pero nunca fue reconocida por Estados Unidos.

Otra respuesta a esos porque, sería que EEUU, la cuna del capitalismo, desde siempre ha querido negar la existencia de clases sociales y, el nacimiento del Día Internacional de la Mujer está directamente ligada a la lucha de clases. Hoy, en plena Globalización y neoliberalismo -las mejores formas del capitalismo despiadado- se quiere liquidar por completo el concepto de esta división social. Para ellos sólo hay dos grupos, los inteligentes y los que no son. Los primeros son los que tienen dinero y los segundos son los brutos que no logran ser ricos. Otra más es el hecho de que esta sociedad, pese a todos los avances en ciencia y tecnología, sigue siendo de un carácter machista incorregible y que crea todos los pretextos visibles e invisibles para que no cambie la estructura vertical de la familia y la sociedad en la cual el hombre es el dueño de todos los destinos.

Partamos del hecho que en las grandes corporaciones, solamente un 15 por ciento de los directivos son mujeres. Los destinos del mundo sigue en manos de los hombres y todas las guerras la deciden ellos. En la lista de los 500 billonarios, los dueños del planeta, por supuesto no hay una sola mujer.

Si así sucede entre la clase billonaria qué no sucederá entre los pobres. Las estadísticas son alarmantes. Cada minuto, una mujer muere en el mundo durante el embarazo o en el parto. La probabilidad de morir dando la vida en países en desarrollo es de una muerte cada 13 partos, contra una muerte cada 4 mil 100 partos en los países desarrollados. Por otra parte 55% de los partos en el mundo se realizan sin la asistencia de una persona calificada. De los más de 100 millones de niños en el mundo que no están escolarizados, la mayoría son niñas y de los 800 millones de adultos que no pueden leer, la mayoría son mujeres, según datos de la ONU.

La enfermedad del sida se extiende entre las mujeres y las niñas de manera "alarmante e intolerable", y cuando se producen conflictos violentos, "mujeres y niñas son con frecuencia las primeras víctimas".

Justamente todos estos temas fueron tocados este pasado 8 de marzo en un acto por el Día Internacional de la Mujer en las Naciones Unidas y a la cual asistió la primera dama de Estados Unidos, Laura Bush. Ella por supuesto no dijo que su país no reconoce esta fecha, pero sí aprovechó el momento para justificar la guerra absurda que Estados Unidos libra en Afganistán.

La señora Bush resaltó que la "mujer afgana ha vuelto a las escuelas". Como si el mundo no supiera que justamente, los regímenes creados por Estados Unidos para la lucha contra el gobierno socialista afgano y la ex Unión Soviética fueron los que arrebataron todos los derechos que la mujer afgana había alcanzado entonces y que nunca más volverá a tener si Estados Unidos persiste en sus intereses geopolíticos de controlar la zona.

Laura Bush casi llora cuando habló por la violencia en contra de la mujer afgana, pero eso de la paja en ojo ajeno le debe advertir que más vale que se ocupe de las mujeres de su país porque según la estadísticas, un tercio de la mujeres de EEUU han sido abusadas física o sexualmente alguna vez por su pareja, cada dos minutos una mujer es asaltada sexualmente, y cerca de un millón por año son víctimas de un crimen violento por parte de su pareja.

Las mujeres latinas de este país, herederas de esa lucha que libraron las obreras de la Cotton porque hoy somos el grupo más desposeído, tenemos la tarea de revivir esta magna fecha por nuestro futuro y el de nuestras hijas, por ende el de la humanidad.