Noviembre-2002

 

Contra viento y marea, las mujeres siguen abriéndose camino

 

El otro día me quedé escuchando a una mujer… Sin algarabía, sin alardes, con lenguaje sencillo, como quien expresa un sentimiento entre amigos, ella hablaba amablemente sobre las mujeres…

 

Cada día son más aireados en todo el mundo los casos de maltrato y violaciones contra las mujeres, decía. Cada día vamos superando más nuestro miedo impuesto histórica y culturalmente.

Ya aparecemos obligadamente en los Informes de Organismos e Instituciones Internacionales.

 

“Una de cada cuatro mujeres, víctima de la violencia sexual.

Según un informe anual de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Casi la mitad de las mujeres, víctimas de un homicidio, han sido asesinadas

por sus cónyuges o ex parejas”.

 

 

“Una encuesta oficial del Ministerio del Interior revela que

una de cada 20 mujeres británicas mayores de 16 años han sido víctima

de una violación. La inmensa mayoría de las violaciones se producen en casa,

a manos del marido, compañero o algún conocido. Sólo un 8% de los ataques

son de desconocidos. El estudio habla de 61.000 mujeres violadas en un año.

Sólo una quinta parte de las violaciones llegar a ser denunciadas y en este caso

sólo el 52% son denunciadas directamente por las mujeres víctimas.

En España se denuncia en torno al 20% de las agresiones sexuales,

Según la Federación de Asociaciones de Asistencia a Mujeres Violadas.”

Cada día son más numerosas las denuncias contra la desigualdad de trato a las mujeres y contra los abusos laborales. El Informe de la Institución Human Rights Watch sobre las mujeres en Guatemala es un ejemplo:

“Empresas de confección norteamericanas en Guatemala discriminan a las mujeres embarazadas. El Código de Trabajo de Guatemala que protege a las mujeres frente a este tipo de discriminación, no se aplica en las maquilas. Las trabajadoras indígenas en el servicio de hogar no tienen reconocido legalmente el derecho al salario mínimo, ni a la jornada semanal de 48 horas y a la mayoría se les niega el derecho a recibir atención sanitaria por el sistema de seguridad social. En las maquilas (fábricas de ensamblaje de ropa para la exportación) aproximadamente el 80% de los 80.000 trabajadores son mujeres.”

Las mujeres nos vamos manifestando con gran valentía. En zonas de conflicto social, en muchos casos, nos estamos desenvolviendo mejor que los varones:

“Estimadas colegas:

Somos un grupo de mujeres de la ciudad de Cali (Colombia) que trabajamos en la promoción de la paz. Hasta el momento, no hemos Iogrado que la prensa colombiana nos publique un comunicado, que acá abajo les mandamos, y por eso queremos apelar a personas en otros países que nos puedan ayudar. El comunicado protesta por unas declaraciones emitidas en una entrevista con el diario El Tiempo (Bogotá, Junio 16), por el señor Fernando Londoño, designado por el presidente electo, Álvaro Uribe, como nuevo titular de dos carteras ministeriales combinadas: Justicia e Interior. En esa ocasión, el Ministro Londoño manifestó que una joven que acusó de violación a uno de sus empleados en un elegante club de Bogotá, no había sido violada, y que "a ese pobre hombre" lo habían "destrozado las declaraciones de una niña que estaba borracha". Lo que hace que estas declaraciones sean particularmente graves es que el asunto está siendo investigado por las autoridades, y las palabras del nuevo ministro presionan a los jueces y otros funcionarios.

Además, el presidente Uribe ha declarado que volverá a implantar la ley de Estado de Sitio derogada por la Constitución de 1991, ley bajo la cual se censuraba a la prensa y se produjeron numerosas torturas y desapariciones. Muchas mujeres han reportado haber sido violadas en la cárcel. Nos preocupa sobremanera que nuestras cartas no hayan sido publicadas.

Mucho les agradeceremos que nos ayuden a difundir esta información.
Cordialmente,
RED NACIONAL DE MUJERES-REGIONAL VALLE”

 

 

Hablando de conflictos, ¿Hay algo más peligroso hoy que enfrentarse a una empresa Multinacional?

 

“La multinacional Chevron Texaco extrae 500.000 barriles de petróleo en la delta del río Níger, en el sur de Nigeria.

El delta ha sido contaminado, perdiendo casi toda su pesca. El 9 de julio pasado, cientos de mujeres de la etnia itsekeri rodearon las puertas impidiendo la salida de los occidentales. El día 17, otro grupo de mujeres ijows entró en otras cuatro instalaciones de Chevron con demandas similares: escuelas, electricidad, hospitales y trabajo para los hombres.

Curiosamente, la guerra entre las dos etnias, a menudo dura y sangrienta, azuzada casi siempre desde las empresas, había pasado al terreno de la protesta no violenta: un mismo fin, un solo enemigo.

Ijows e itsekeri se odian desde hace siglos. Los segundos ayudaban al blanco en la captura y venta de esclavos y ahora se benefician  de los escasos contratos que ofrecen las multinacionales.

Junto a Chevron, está la petrolera angloholandesa Shell, cuyo pozo iluminado, estaba separado por una alambrada de la aldea de Batan (sin electricidad ni agua potable) y sus cien habitantes. En 30 años no fueron capaces de echar un cable al otro lado.

Desde el 9 de julio las cosas no son lo mismo. Cientos de mujeres itsekeri e ijow, tomaron pacíficamente durante tres semanas las instalaciones de la petrolera Chevron, provocando una caída en la producción. La petrolera se ha visto obligada a negociar. Ahora, las otras compañías critican lo acordado y temen que la experiencia se extienda”.

 

 

Estas mujeres de Nigeria les dijeron a sus paisanos: “Hemos hecho historia”.

Eso es lo que muchas mujeres, más o menos calladamente, intentamos hacer, “Historia”.

 

d.t.