mujer8  (Marzo/2000)

 

FAMILIAS NORCOREANAS VENDEN A SUS HIJAS COMO ESPOSAS PARA PODER COMER

Los solteros chinos pagan hasta 150.000 pesetas por las adolescentes.

Sumidas en la pobreza y azotadas por la hambruna, las familias de Corea del Norte han comenzado a vender lo único que les queda: sus propias hijas.

Los compradores son ciudadanos chinos que pagan entre 100.000 y 150.000 pesetas por jóvenes esposas llegadas desde el país vecino. La mayoría de ellas son niñas que apenas han cumplido los 16 años.

En este nuevo tráfico organizado a costa de la miseria de Corea del Norte, las adolescentes que están demasiado delgadas por falta de alimento son rechazadas.

Corea del Norte vive su quinto invierno consecutivo de hambruna, agravada por la crisis económica del sureste asiático y el aislamiento del régimen dictatorial de su presidente Kim Jong II. Cerca de dos millones de personas -la mayoría niños- han fallecido en este tiempo.

Algunos padres se ven obligados a vender a sus hijas para hacer frente a deudas impuestas por los contrabandistas, otros acceden al trato a cambio de comida, con la intención de mantener al resto de la familia con vida.

Los organizadores del negocio son traficantes chinos que cruzan de un lado a otro en coche, en ocasiones con el consentimiento sobornado de las autoridades de ambos países.

(EL MUNDO, 14.2.99)