mujer9  (Abril-2000)

INDIA: LAS MUJERES PARIAS

Y SU LUCHA CONTRA LA DESIGUALDAD SOCIAL

En lo más bajo de la jerarquía de castas en la India, está la mujer dalit (paria), que pertenece a la casta de los "intocables". Más del 16 por ciento de las mujeres de la India son dalit, condenadas por nacimiento a proveer trabajo gratis por un poco de agua, a sembrar grano en los campos de sus propietarios, a limpiar la basura y el excremento para que las castas superiores se mantengan inmaculadas.

Son "intocables" socialmente pero "tocables" para la violación. Sin embargo, las mujeres dalit ahí siguen luchando por el agua, la tierra y la justicia. De poblados de todo el norte de la India, unas 1000 mujeres dalit llegaron a la CONVENCIÓN DE NUEVA DELHI para protestar por su opresiva carga de la "intocabilidad" que persiste a pesar de las garantías constitucionales y las leyes que la castigan. En esta Convención organizada por AIDWA (Asociación Democrática de Mujeres de Toda India), las mujeres dalit compartieron la experiencia de sus luchas, celebraron sus éxitos y fueron sinceras acerca de los reveses sufridos. Ellas se han hecho fuertes en la lucha.

Nirmala Devi, de Uttar Predech, habló con ironía del mantenimiento de la "INTOCABILIDAD" a pesar de su derogación  legislativa: "Hace diez años a las dalit se les daba té en tazas de barro que eran destruidas después de usadas para prevenir la contaminación. Pero con la prohibición oficial, ahora las tazas se usan y se vuelven a usar, sólo por las dalit".

Las mujeres dalit hablaron una tras otra sobre la lucha por el derecho al AGUA. En línea con la jerarquía del poder en el poblado, los tubos de agua y grifos están instalados en las áreas donde vive la casta superior. Sólo una vez que las mujeres de la casta superior han llenado sus cubos de agua para beber, han lavado sus utensilios y ropa y han bañado a sus animales, se permite a una mujer dalit que use el agua. Con frecuencia se le exige que haga tareas como lavar la ropa de las mujeres de la casta superior, a cambio de un poco de agua. Y si el tubo de agua o grifo es tocado indirectamente, en otras palabras, "contaminado", tiene que ser lavado varias veces para desinfectarlo.

En la mayoría de los poblados, una mujer dalit tiene acceso a UNA HORA de suministro municipal de agua de los tubos públicos. Como promedio tiene que caminar 2 kilómetros para llegar a la fuente, localizada en el área de la casta superior. Por un poco de agua tiene que esperar turno cerca de 3 horas. Por tanto, conseguir agua se lleva unas 6 horas. En contraste, las mujeres de la casta superior tardan menos de una tercera parte de tiempo y usan el doble de agua que una dalit.

Los testimonios revelaron que las mujeres dalit son VICTIMAS no sólo del salvajismo de los hombres de la casta superior, sino también de las mujeres de esa casta superior, las cuales permiten a la mujer dalit lavarle sus utensilios sucios afuera, pero no las dejan entrar a "contaminar" sus cocinas. Para las dalit sin tierra, opresión significa la negación de acceso a los servicios sanitarios en las tierras del dueño. En Sikar de Rajasthan, las mujeres dalit fueron advertidas por mujeres de la casta superior, armadas con látigos, de que no usaran los servicios de las tierras del dueño.

Las 15 familias dalit de Pehrawar abandonaron el poblado, tras una confrontación entre un brahma y un dalit por la violación de una niña dalit que estaba descansando en las tierras del dueño. Luego arrojaron carne en un poco de la zona dalit burlándose de que "si los dalit comían carne no debían tener objeción para beber del pozo".

Las mujeres dalit componen el 66 por ciento de todas las trabajadoras agrícolas femeninas. Desde 1984 las mujeres dalit de Bairat se han enfrentado a los musculosos hombres del rajá y han tomado el control de la TIERRA que sus padres y abuelos limpiaron y cultivaron para el rajá.

Para las dalit, la lucha más difícil ha sido que la justicia intervenga en los casos de VIOLENCIA SEXUAL que sufren como consecuencia de su actitud combativa: mujeres violadas, desvestidas y puestas desnudas en la calle. Cada día son violadas tres mujeres dalit y las denuncias difícilmente prosperan. En Uttar Pradesh, de 360 casos de violación a mujeres dalit en 1992, sólo 280 casos se registraron y 57 llegaron a los tribunales de justicia.

Las mujeres dalit ya cuentan con algunos éxitos, que les animan a organizarse y LUCHAR: En 1995, Sonia Passi, mujer dalit violada, recorrió todo el camino desde Kaitmai hasta Lucknow para denunciar los hechos ante los tribunales. Su pueblo vivía aterrorizado por el dueño de la tierra, llamado Maula, de la casta superior. Todos los hombres fuertes habían emigrado por temor a Maula; apenas quedaba alguna mujer sin violar. La policía local estaba ligada a Maula. Passi hizo la caminata y las demás mujeres dalit no cesaron de pelear contra Maula hasta verlo tras las rejas.

(Tomado de un artículo de RITA MANCHANDA publicado en N.O. n.1259/3.2000)