naturaleza2  (Septiembre/99)

 

Indios korubos de la AMAZONIA BRASILEÑA, logran enfrentar la prepotencia de madereros y "garimpeiros":

El 2 de septiembre de 1989, armados de escopetas, varios integrantes de una empresa maderera consiguen, después de dos días de persecución, avistar a cuatro indios korubos en la margen izquierda del Río Itaquaí. Prácticamente desarmados, los indígenas tuvieron pocas posibilidades de sobrevivir a la masacre planeada días antes en la finca del patrón Sabastiao Costa.

Son más de 200 los korubos asesinados en estos últimos años.

En los últimos 30 años, los madereros extrajeron de la zona casi dos millones de metros cúbicos de cedro y otras maderas, saqueadas de las tierras indígenas, por poquísimo dinero, contrabandeadas después por empresas de Perú y Colombia y finalmente exportadas a Europa por un precio diez veces mayor.

Las mayores masacres de korubos se han producido en los meses de junio y julio, aprovechando que los indígenas salen al descubierto para recoger huevos de "tracajá" (un reptil de la región) con los que se alimentan.

El número de korubos abatidos es incalculable, según el párroco Benjamín Constant.

Hasta el inicio de los 60 los korubos eran mansos. Los continuos asesinatos les convirtieron de pacíficos en guerreros.