Noviembre-2001

 

Con nuestra ansiedad de vivir y disfrutar sin medida,

los seres humanos seguimos abusando de la naturaleza

y dañándola sin contemplaciones.

En fin, parece que estamos empeñados en cortar la rama que nos sostiene.

Se confirma que los animales llamados “racionales”

somos exactamente los más irracionales en nuestro trato con la Naturaleza.

Y esto es así, por mucho que los Estados Unidos, el país más contaminador de nuestro Planeta, quiera barnizar y mitigar el problema.

 

EL PAÍS, Miércoles, 17 de octubre de 2001

 

El agujero de la capa de ozono alcanza una superficie récord tres veces mayor que la de EE UU

El estudio, publicado por un instituto neozelandés, es matizado por otro estadounidense que indica que su tamaño no ha variado desde 1998

El agujero en la capa de ozono sobre la Antártida ha alcanzado este año una extensión jamás antes registrada, y cubre ya más de 30 millones de kilómetros cuadrados, según ha revelado hoy el Instituto Nacional de Agua e Investigación Atmosférica de Nueva Zelanda. Esta superficie es equivalente a tres veces la superficie total de Estados Unidos, según ha resaltado la Agencia Atmosférica y Oceanográfica estadounidense, que reduce sin embargo su tamaño a 26 millones de kilómetros cuadrados en otro estudio publicado hoy.

El instituto neozelandés señala en su trabajo que se trata del mayor tamaño registrado desde que los científicos empezaron a medir el agujero de ozono, hace 16 años, mientras que la agencia estadounidense considera que su superficie es similar a la de los tres años anteriores.

La capa, formada por ozono, un gas de color azulado que es parte de la atmósfera, está situada en la estratosfera y protege al planeta de la dañina radiación ultravioleta, que perjudica las condiciones de vida en la tierra y favorece la formación de cáncer de piel en los seres humanos.

El agujero, que comienza a crecer todos los años en septiembre y disminuye a su tamaño mínimo en diciembre, es causado sobre todo por los gases clorofluorocarbonados (que emiten determinados aerosoles -prohibidos recientemente-, motores de los vehículos, electrodomésticos, etcétera) y por la actividad humana.