Mayo-2002

 

¿Apenas unos datos...?

 

CON UN MAR MUERTO YA HAY BASTANTE

Los océanos son el hogar de una inmensa diversidad de vida. Tienen un papel primordial en el mantenimiento de los procesos de vida en el planeta, poseen una riqueza ecológica incalculable y nos ofrecen recursos y vías de transporte.

Sin embargo, el futuro de los océanos –y el de nuestro planeta- corre peligro. Desde hace tiempo, los océanos vienen mostrando signos evidentes de agotamiento como resultado de la actividad humana. De entrada, muchos ecosistemas marinos y costeros se enfrentan a una seria amenaza procedente de la subida del nivel del mar a causa del cambio climático. La lista negra de abusos y agresiones es larga...

 

LA AMENAZA VIENE DE LA TIERRA

El 77% de los contaminantes que se encuentran en el mar tienen su origen en tierra (44% de vertidos desde tierra y 33% a través de la atmósfera). El 23% restante corresponde al tráfico marítimo (12%), a los vertidos desde mar (10%) y a las operaciones de exploración y producción de petróleo.

 

LA GRAN SOPA QUÍMICA

Cada año llegan a nuestros mares 140.000 toneladas de arsénico, 17.000 de cadmio, 960.000 de cromo, 525.000 de plomo, 9.000 de mercurio, 420.000 de níquel y 919.000 de zinc. Además, el 50% de los barcos mercantes transportan mercancías potencialmente peligrosas o dañinas para el medio ambiente.

 

EL ABISMO NUCLEAR

Al menos 50 armas nucleares, 23 reactores nucleares y un desconocido número de otros artilugios nucleares reposan actualmente en el fondo de los mares procedentes de accidentes o vertidos deliberados.

 

LA FAUNA Y FLORA MARINA SOBREEXPLOTADAS

La sobreexplotación de los recursos marinos por parte de las flotas marinas está aniquilando sistemáticamente la fauna marina en todos los océanos del mundo. Hoy por hoy, se utilizan métodos de pesca, como las redes de deriva, que devastan los bancos de peces. El 60% de las 200 especies de peces que consumimos habitualmente están en peligro de extinción, como el atún rojo. Si desapareciera de nuestras costas, las flotas locales dedicadas a su pesca verían peligrar su supervivencia económica.

 

LA GRAN ESPERANZA

El panorama es devastador, pero hay esperanza. Depende de ti y de nosotros poner fin a esta locura. En Greenpeace creemos que vale la pena luchar por combatir tantos abusos. Pero necesitamos tu ayuda. No sirve sentarnos con los brazos cruzados y ver como entre todos acabamos con los océanos. Es nuestra responsabilidad aportar nuestro propio granito de arena antes de que sea demasiado tarde.

 

Greenpeace