Noviembre-2002

 

Como casi siempre, me limito a recoger mensajes y noticias que

provocan reflexión, a veces angustia y dolor, pero espero que, sobre todo,

nos empujen al análisis de la realidad que nos circunda.

¿Acaso no es un legítimo y fundamental trabajo del ser humano?

 

¿De verdad no está pasando nada grave con la Naturaleza?

 

* Una expedición científica -integrada por científicos de EEUU, Rusia, Francia y Suiza- analiza los hielos de la montaña del Kilimanjaro y calcula que los glaciares tropicales que cubren la montaña desde hace 11.000 años podrían desaparecer en 15 ó 20 años. Algunos expertos creen que el calentamiento atmosférico juega un papel importante en esta amenaza. (EL PAIS, 18.12.2002)

 

* Según el líder libio, Muammar Khadafy, la escasez de agua será el detonante de nuevos conflictos en el Medio Oriente. En su discurso en la Universidad Omar al-Mujtar, acusó a israel de intentar apoderarse de los recursos regionales, entre ellos el del Nilo.

Se suele hablar comúnmente de dos Áfricas; del África al sur del Sáhara y del África al norte del Sáhara, ambos con características diferentes. En ésta última se ubican Marruecos, Túnez, Argelia y Libia. Esta zona geográfica se denomina la isla de la sal; pues está contenida entre el Gran Sáhara y el Mediterráneo, invadida constantemente por la sal y es justamente una zona de salitrales; árida, con escasa lluvia y carente de ríos… Con el aumento de la población, ello podría significar un problema de escasez de agua en el futuro.

Arabia Saudita vive de la desalinización. Le es posible porque posee petróleo para costear tal proceso, pero el día que se acabe el petróleo se agotará tal posibilidad.

Por ende, estamos por enfrentarnos a un problema, que nos afectará tanto a nosotros como a nuestros hijos y nietos. Se trata de nuestra supervivencia en el Norte de África. Pues, a menos que ocurra un milagro y se logre la desalinización del agua del mar a menor costo, nos veremos ante una inevitable catástrofe. (elcorresponsal.com 16.10.2002)

 

* Pregunta al fundador de The Ecologist, Edward Goldsmith: ¿Qué destacaría de las crisis ecológicas más urgentes?

R.- Dos aspectos de la crisis ecológica, ya bien conocidos, que ya han llegado al punto crítico, la penuria de agua y el cambio del clima. Desde hace 30 años sabemos que la concentración de ciertos gases en la atmósfera ha aumentado hasta tal punto como para modificar la temperatura del planeta, y por lo tanto el clima global. Sin embargo hemos dejado empeorar las cosas. Los seres vivos son un gran pozo de absorción de anhídrido carbónico, se calcula que el conjunto de las selvas del planeta absorbe 400 mil millones de toneladas de carbono en un año, el suelo 1.600 mil millones de toneladas. Pero nosotros destruimos las selvas a ritmo acelerado. Destruimos los terrenos reconvirtiéndolos a la agricultura industrial, un modo lunático de cultivar alimentos. Al ritmo actual, según los cálculos del Hadley Centre del Servicio Meterológico británico, la temperatura media del planeta subirá 8,8 grados centígrados -de la media actual de 14 grados. Y podría ser un cálculo optimista. La última vez que la Tierra se ha calentado tanto desaparecieron todas las superficies congeladas. Pero las especies vivas no tendrán el tiempo de adecuarse a un cambio tan inesperado y no sobrevivirán. Ellos se preocupan sólo del crecimiento económico.

También la segunda gran crisis, el agua, se agravará por el cambio del clima. Para estabilizar el clima se necesitará tiempo, y mientras tanto hace falta aprender a convivir con el cambio. Si queremos seguir produciendo comida para alimentar a la humanidad tenemos que invertir el camino, perseguir la seguridad alimentaria promoviendo las pequeñas empresas agrícolas. Según un estudio de la FAO, las pequeñas empresas son 5 o 6 veces más productivas por hectárea que las grandes empresas industriales, porque diferencian los cultivos. Y diferenciar las cosechas se vuelve más esencial cuanto mayor es la inestabilidad climática, las oleadas de calor, aluviones, invasiones de parásitos. Entonces, ya la crisis es evidente. Pero la necesidad de reducir de modo drástico las emisiones de anhídrido carbónico nos brinda la ocasión de repensar el sistema económico y buscar nuevas soluciones. Repito, olvidemos la noción de progreso y desarrollo, que significa monetizar todo,-los recursos naturales, las relaciones entre las personas. Hoy Las guerras son causadas por el desarrollo, guerras por el control del petróleo por ejemplo. Hoy la palabra de moda es sobrevivir. Volver a las economías locales, a la cooperación mutua entre comunidades. A Gandhi, que vio la India como una asociación de aldeas...  (Il Manifesto, 16.8.2002)

 

 

* Basura tóxica transgénica para el Tercer Mundo: En calidad de ayuda, donados para paliar el hambre de los más necesitados de América Latina, entre ellos los indígenas y campesinos de Bolivia, están llegando alimentos genéticamente modificados, de absoluta prohibición en Estados Unidos, Europa, Japón y otros países del mundo, por su alta peligrosidad para los humanos. Se trata de alimentos con componentes de maíz Starlink, cuya producción, distribución y consumo fue prohibido en los países desarrollados a fines de julio del 2001.

Este regalo tóxico fue denunciado hace pocos días por el Foro Boliviano sobre Medio Ambiente y Desarrollo, FOBOMADE, quien en cooperación con la organización internacional Amigos de la Tierra envió una muestra de la donación de USAID al laboratorio independiente Genetic ID de Iowa, Estados Unidos, quien alertó sobre los componentes de dichos alimentos.

La donación estadounidense también contenía otros tipos de maíz genéticamente modificados como el Roundup Ready y BtXtra, los dos producidos por la Compañía Monsanto y que no cuentan con la aprobación de la Unión Europea para ser comercializados en su territorio, por considerarlos no aptos para el consumo humano.

La basura tóxica donada como ayuda humanitaria para madres, niños y ancianos, campesinos e indígenas del altiplano andino, ya había sido rechazada por la Agencia de Protección Ambiental Estadounidense (EPA). Este organismo informó que en cada célula del maíz Starlink existe una proteína modificada que contiene características de alergénicos conocidos. Los posibles efectos del consumo del Starlink son nauseas y reacciones alérgicas graves, seguido de un estado de coma y luego, en algunos casos, daño cerebral, falla renal y la muerte.

Como ha ocurrido con Bolivia, otros países latinoamericanos han sido destinos de la “ayuda tóxica transgénica  (Guatemala, Nicaragua,…). (Alai-amlatina  19.06.2002)

Testimonios hay cantidad, y no menos preguntas por hacerse: ¿Por qué suelen repetirse los protagonistas, siempre los mismos los que dañan la naturaleza y siempre los mismos damnificados? ¿Por qué se envían productos transgénicos a América Latina, África y Asia? ¿Qué intereses económicos hay de por medio? ¿Qué intereses étnicos hay en este tráfico de transgénicos? ¿Hay alguna posibilidad de detener esta "ayuda"? ¿Qué medidas se pueden adoptar para parar el destrozo de nuestra Tierra? ¿Qué medidas desde la ONU hasta cada uno de los seres humanos, en cuanto a producción, consumo, inversiones,….?

d.t.