Marzo-2005

 

Aclarando conceptos sobre nuestra relación con la Tierra

 

 

Es eso precisamente lo que se pretende con este comentario, siguiendo las pautas del profesor Moacir Gadotti, aclarar conceptos.

 

Era de la exterminación: Por primera vez en la historia de la humanidad, podemos destruir toda la vida del planeta, no por efecto de armas nucleares, sino por el descontrol de la producción. Pasamos del modo de producción al modo de destrucción. Las alertas de los científicos y filósofos desde los años “60” no han sido escuchadas. Nos quedan 50 años para tomar decisiones drásticas.

 

Panorama globalizador: Globalización provocada por la revolución tecnológica (especialmente en las comunicaciones), por la internacionalización de la producción u por la expansión de los flujos financieros. Regionalización caracterizada por la formación e bloques económicos. Fragmentación que divide globalizadores y globalizados, centro y periferia, los que mueren de hambre y los que mueren por excesivo consumo de alimentos, rivalidades regionales, enfrentamientos políticos, étnicos y confesionales, terrorismo.

 

Sustentabilidad: Desarrollo y sustentabilidad son lógicamente incompatibles. No se trata sólo de preservar los recursos naturales y de la viabilidad de un desarrollo sin agresión al medio ambiente. Implica un equilibrio del ser humano con él mismo y con el planeta, más aún, con el universo. La sustentabilidad que defendemos se refiere al propio sentido de lo que somos, de donde venimos y para donde vamos, como seres del sentido y donantes de sentido a todo lo que nos rodea.

 

Cultura de la sustentabilidad: Los conceptos sustentabilidad y planetariedad deben ser asociados. El tema nos lleva a una ciudadanía planetaria, a una civilización planetaria, una conciencia planetaria. La cultura de la sustentabilidad es también una cultura de la planetariedad, una cultura que parte del principio de que la Tierra es construida por una sola comunidad de seres humanos, los terráqueos, y que son ciudadanos de una única nación.

 

Sociedad sustentable: Parece claro que entre sustentabilidad y capitalismo existe una incompatibilidad de principios. ¿Cómo puede existir un crecimiento con equidad, un crecimiento sustentable en una economía volcada hacía la ganancia, por la acumulación ilimitada, por la exploración del trabajo y no por las necesidades de las personas?. Una sociedad sustentable pone en duda un crecimiento ilimitado y predador de la naturaleza y también las formas de la producción capitalista.

 

Educación sustentable: Desde niños nos sentimos profundamente unidos al universo y nos colocamos delante de él con una expresión mixta de respeto y asombro. A través de nuestra vida nos preguntamos por el sentido de nuestra existencia. Hoy tomamos conciencia de que el sentido de nuestras vidas no está separado del sentido del propio planeta, somos parte de un mundo natural y debemos vivir en armonía con el universo. La preservación del medio ambiente depende de una conciencia ecológica y la formación de la conciencia depende de la educación.

 

Pedagogía de la Tierra: Necesitamos una ecopedagogía y una ecoformación hoy, porque sin esa pedagogía para la reeducación del hombre o de la mujer, principalmente del hombre occidental, prisionero de una cultura cristiana predatoria, no podremos hablar más de la Tierra como un hogar, como un abrigo, para el “bicho-hombre”. Sin una educación sustentable, la Tierra continuará siendo considerada como el espacio de nuestro sustento y del dominio técnico-tecnológico, objeto de nuestras investigaciones, nuestros ensayos, y, algunas veces, de nuestra contemplación. Pero no será el espacio de vida. No aprendemos a amar la Tierra leyendo libros, sino a través de la experiencia propia: sembrando y acompañando un planta, caminando por las calles, escuchando el canto de los pájaros, observando cómo el viento mueve las hojas, sintiendo la arena caliente de la playa, mirando las estrellas...Pedagógicamente habrá que preguntarse continuamente: ¿hasta qué punto hay sentido en lo que hacemos? ¿Hasta qué punto nuestras acciones contribuyen con la calidad de vida de los pueblos y con su felicidad?

 

Ciudadanía planetaria: Nadie somos extranjeros. ¿Cómo puedo sentirme extranjero en cualquier territorio del planeta si pertenezco  a un único territorio, la Tierra?. Si soy ciudadano del mundo, no pueden existir para mí las fronteras. Las diferencias culturales, geográficas, raciales y todas las demás diferencias se debilitan frente a mi sentimiento de pertenencia a la Humanidad. La ciudadanía planetaria deberá tener como objetivo la superación de la desigualdad, la eliminación de las sangrientas diferencias económicas y la integración de la diversidad cultural de la humanidad y la eliminación de las diferencias económicas.

 

Pegagogía de sustentabilidad: No se trata de transmitir la cultura “de una generación a otra”, sino de un gran viaje de cada individuo en su universo interior y en el universo que lo rodea.

 

d.t.