Enero-2008

 

La vida, un libro para reflexionar

 

Una enorme cantidad de acontecimientos, de comentarios, de ideas, de experiencias, de estudios, de análisis, de propuestas,… se ofrecen continuamente ante nuestros ojos y nuestras conciencias. Están ahí, para que las personas podamos hacer uso de ellos, aprovecharnos, enriquecernos, buscarles sentido para la vida.

Precisamente es un distintivo de los seres humanos, somos los únicos que podemos sacarle jugo a la vida, sacarle sentido a cuanto sucede a nuestro alrededor para mejorar nuestra existencia y la de todos los seres.

¿En qué medida estamos aprovechando esas oportunidades…? Usted dirá.

 

Cumbre de la ONU en Bali: Fue la 13ª Conferencia sobre el Cambio Climático. Once mil representantes de 187 países, el secretario general de la ONU y 1.500 periodistas. ¡Tremendo!.

Pero sólo se trataba de sentar las bases para la negociación de la próxima etapa del Protocolo de Kyoto II. Con el objetivo de llegar a un acuerdo en 2009 para adoptar unas medidas que se aplicarían a partir del 2013… ¡Y la Naturaleza que espere…para qué tantas prisas!

Estados Unidos continuó resistiéndose a la definición de metas obligatorias de reducción de gases de efecto invernadero.

"Hubo lágrimas, abucheos y, al final, hasta abrazos. Después de una prolongada batalla, los delegados a la conferencia de la ONU sobre el clima en Bali se las arreglaron finalmente para acordar un mapa de ruta para luchar contra el cambio climático", comentó el portal del grupo alemán Spiegel. Y agregó: "A pesar de la ausencia de metas concretas, la mayoría consideró el acuerdo un éxito".  

A eso llaman éxito: el acuerdo de una agenda para volver a reunirse y ya se verá…

Las relaciones entre la ciencia y la política en este campo siguen siendo ambiguas. Y siempre la misma dualidad: entre las urgencias del clima y los negocios.   

Discursos no faltaron, temas tampoco: proyectos de adaptación para países más pobres, deforestación,…

"Estamos viendo el desarrollo de la escena del crimen. La mayoría de los gobiernos solamente están mirando el tema de los bosques en términos de cuánto dinero pueden obtener. Sin un cambio de perspectiva, seremos testigos de un crimen del clima", dijo Gustavo Ampugnani, director de campañas de Greenpeace en México.

Un representante de organizaciones indígenas de Oceanía expresó que 15 naciones en la zona están a punto de ser tragadas por las aguas: "Algunos se irán a Nueva Zelanda, pero para la mayoría no hay salida, nadie los aceptará. Simplemente se hundirán bajo las aguas. También varios cientos de personas se ahogaron en una de las islas de Papua Nueva Guinea hace solo unos días, después de una tormenta tropical".   

 

Depredación de los recursos naturales: Junto a las teorías de los dirigentes mundiales en Bali, hay hechos reales. Una fiebre del oro recorre desde hace 10 años toda América Latina. Se están destruyendo territorios y pueblos enteros.

En México están presentes 1.500 empresas canadienses y otras 3.100 están a la espera de iniciar. Las exigencias laborales, sociales y de seguridad de dichas empresas son enormes. Comunidades enteras se ven obligadas a desplazarse.

En Guatemala más de lo mismo. Montañas demolidas con explosivos, dejando sin agua a comunidades aledañas, contaminando el suelo, el agua y el aire con el letal cianuro.

En El Salvador se concedieron 28 licencias de exploración a varias empresas extranjeras, en búsqueda de oro y plata.

En Panamá denuncian las graves consecuencias ecológicas, sociales, laborales y culturales por los proyectos mineros de empresas multinacionales. El río San Félix contaminado, su fauna y su flora, con azufre, cianuro y ácido sulfúrico, además del riesgo para las actividades ganaderas y agrícolas de la región y la pérdida de grandes extensiones de terreno.

Según el economista William Hughes, "por muy 'sana' y 'limpia' que sea la tecnología usada, las implicaciones sobre el medio ambiente de este tipo de proyectos, son dramáticas, y decir lo contrario es simplemente un engaño".

En Colombia, campesinos, indígenas y trabajadores se  manifestaron contra la legislación minera desarrollada por el Estado desde 1996, que está entregando los recursos naturales del país a los intereses extranjeros.

En Ecuador las actividades de transnacionales mineras están causando gran conflictividad social. Amenazan la vida y el ambiente, desplazan comunidades, se apropian de extensos territorios, de las aguas, de la biodiversidad y desequilibran la seguridad y soberanía alimentaria de las poblaciones afectadas.

En Perú y Bolivia, países de mayor tradición minera, se encuentran actualmente contaminadas: las cuencas de los ríos, lagos y lagunas, las zonas del Valle del Mantaro, etc. Por los relaves, botaderos de desmontes, sedimentos, agua ácida de las minas, dispersión de contaminantes secos por el aire,…

En Chile y Argentina se encuentra uno de los más ambiciosos y destructivos proyectos, el denominado “Pascua-Lama” montado sobre los glaciares y las altas cumbres andinas, donde operan las transnacionales mineras sin limitaciones, constituyendo la peor amenaza a los sistemas socioeconómico y ecológico.

“La explotación minera a gran escala produce un impacto directo en el suelo, flora, fauna y agua. En la fase de exploración, se abren caminos, se derriban bosques primarios, intervienen maquinarias utilizando combustibles contaminantes. En la explotación se utilizan químicos como el cianuro o el mercurio para separar el oro de otros minerales de la naturaleza, que directamente se depositan en los cursos fluviales”.(1)

Se sigue olvidando que el planeta es el hogar que debemos cuidar y compartir y preservar para generaciones futuras.

 

Soluciones capitalistas, soluciones peligrosas: Están apareciendo propuestas, que se venden como grandes soluciones, pero realmente son muy peligrosas.

Ricos o pobres, mujeres u hombres, todas y todos necesitamos comer. Es verdad que el hambre ha diferenciado entre clases y género. Los ricos comen, los pobres a veces. Ahora se ofrece una solución general: la agricultura industrial.

Todos los informes coinciden en que la mayor responsabilidad en la generación de CO2 corresponde a la agroindustria (productos dependientes del petróleo como los fertilizantes, pesticidas, maquinaria,…y el transporte). Por otra parte, supone la destrucción de tierras y bosques para ampliar las zonas agrícolas. Lo que se ha venido a reforzar con la extensión de los agrocombustibles, que además de no producir alimentos exigen monocultivos que expulsan mano de obra y conllevan elevados costes de contaminación y deforestación.

Se prevé un descenso de la producción agrícola entre un 3 y un 16% para el año 2080. “El lucro capitalista ciego y sordo nos ha dejado a los países ricos sin campesinas y campesinos, sin tierras cultivables, con la ganadería dependiente de soja extranjera y, en definitiva, con poblaciones cuya alimentación se basa crecientemente en alimentos del Sur, que acabarán por no llegar”. (2)

 

Continúan los llamados desastres “naturales”: Parece que nos estemos acostumbrando, como si realmente fuera algo “natural”.

         * Lluvias torrenciales provocaron corrimientos de tierra y decenas de muertos en la isla de Java (Indonesia). Un responsable provincial se consolaba diciendo que “son los peores deslaves o corrimientos que sufre la región en 25 años y han provocado que miles de personas sean trasladadas a refugios de emergencia después que sus hogares fueran arrasados, enterrados o inundados”.

Corrimientos a menor escala son frecuentes en Indonesia, donde los chaparrones tropicales son favorecidos por la falta de vegetación tras años de deforestación.

         * Más de tres millones de personas fueron evacuadas para evitar los estragos de los vientos de 240 km/h y las lluvias torrenciales. El ciclón ‘Sidr’ ha provocado más de 1000 muertos en Bangladesh. Las casas de bambú y hojalata de la zona costera se desplomaron como naipes. El país quedó a oscuras y sin teléfono. Campos anegados, embarcaciones hundidas y el ganado diezmado. Millones de personas viven en humildes viviendas en las costas de este pobre país.

 

Referencia simbólica: Hay acontecimientos que tal vez encierran mayor fuerza simbólica, o será por la manera de mirarlos.

En junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente. El periódico Gara lo llamó “El día mundial del mal ambiente”, quizás por las coincidencias que hubo en ese día:

         - La multinacional Acciona aprovechó para anunciar su “compromiso ecologista” y lo hizo en toda la prensa con un lema “Mañana la vida será mejor que hoy”. Anunciaba que durante 50 días consecutivos haría publicidad de sus 50 proyectos más sostenibles. ¡Vergonzoso! Todos se resumen en uno: hacer más dinero; sembrar cemento, plantar ladrillos… Las infraestructuras colosales serán los bosques del siglo XXI.

         - “Nos han puesto verdes”. En el anuncio, a doble página, aparece un coche Skoda Octavia cubierto de pintura verde. “Los coches con motores convencionales diésel y gasolina que menos contaminan”. Las grandes marcas explotan el Día Verde, el que mejor lava la imagen.

Un ejemplo: Coca-Cola promete “devolver a la naturaleza cada gota de agua empleada en nuestras bebidas y en su producción”. Preparar un litro de refresco de cola, su azúcar, cuesta hoy entre 175 y 200 litros de agua. La coca-cola verde es inviable. Negra. Negro muerte.  

         - La Guerra Fría ha terminado. Rusia no es el enemigo”, proclama el presidente de Estados Unidos. Bush corteja a Putin. Necesita su apoyo para instalar un escudo antimisiles en el este de Europa.

Ese mismo día era el Día del Medio Ambiente. Bush lo torpedeó y oscureció el lema escogido por la ONU: “El deshielo, ¿un tema caliente?”. En lugar de combatir el cambio climático, Bush colecciona misiles. Un disparate. Bienvenidos a la Guerra Caliente.     

         - “ETA ha decidido suspender el alto el fuego permanente y actuar en todos los frentes”. Actuar quiere decir eliminar. Su parte de guerra llega también en el Día Más Verde. Los pistoleros regresan a casa. “En defensa de Euskal Herria”. Vuelven cargados de tiros, rebosantes de libertad, con la muerte a cuestas... (3)

 

También hay soluciones de andar por casa: Soluciones sencillas y posibles para practicarlas mientras que seguimos reflexionando y debatiendo sobre el medio ambiente y sus circunstancias.

Se trata de retornar a los canastos: como hacían nuestros abuelos.

Las bolsas de plástico, fabricadas fundamentalmente a partir del petróleo y gas, tienen una vida de 1.000 años y se producen cerca del billón anual.

Nos pueden servir puntualmente para varios usos: basura, excrementos de animales, transportes varios,… Pero son un símbolo de la degradación ambiental.

Las bolsas se ven pro todas partes: parques, calles, campos, bosques, en las ramas de los árboles, en los ríos y mares,... Según la Sociedad Océano Azul “46.000 pedazos de basura plástica flotan en cada milla cuadrada de superficie del mar y cerca de 100.000 mamíferos marinos y un millón de aves mueren anualmente al ingerirlos o quedar atrapados en su trama”.

Afortunadamente varios gobiernos han comenzado a regular el asunto: Irlanda disminuyó su consumo un 90% en 2001. Taiwán no permite no permite suministrarlas gratuitamente en supermercados. Reino Unido se propone prohibirlas. En China se ha regulado en el mismo sentido. (4)

Esta es la propuesta: retornemos a los bolsos de tela, los esportillos, los canastos, las cestas…para ir al mercado.

 

d.t.


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(1)    Comentario de Sylvia Ubal (Barómetro Internacional)

(2)     Comentario de Gustavo Duch Guillot (Galicia Hoxe)

(3)    Sales y soles (Gara 9.6.2007)

(4)    Ref. a un artículo de Manuel Rodríguez en  El Tiempo (Colombia) de enero-2008.