Octubre-2008

 

Las palabras frente a los hechos

 

Tan  normal como el aire que respiramos. Se ha convertido en costumbre: Una cosa es lo que se dice y otra lo que se hace, no tiene por qué existir correspondencia mutua. Un hábito generalizado que se lleva a cabo en todas las escalas sociales.

A esta manera de proceder siempre se le llamó inconsecuencia, prima hermana de la irresponsabilidad.

 

 

PALABRAS:

Llegó a Pekín para asistir a la Conferencia contra la Desertización. Bakary Kante, representante de la UNEP (Programa de Medioambiente de Naciones Unidas), defendió en su discurso inaugural que el medioambiente es el elemento clave para erradicar la pobreza y permitir el desarrollo económico del tercer mundo. Uno de sus objetivos en la UNEP es luchar contra la desertización de las regiones pobres.

Siguió expresando maravillosas PALABRAS en una entrevista posterior:

         Me crié en un pueblo de Senegal. Mi padre no tenía dinero. No lo necesitábamos para comer: mis hermanos y yo pescábamos en el río y recogíamos fruta de los árboles. Hoy aquello ya no es posible, porque las zonas rurales de Senegal están desertizándose. Mi pueblo natal está rodeado de arena. No tiene sentido medir la pobreza en el mundo según los ingresos en dólares per cápita. Ser pobre depende de los recursos naturales a tu alcance, no del dinero.     

            Las políticas de desertificación dependen de los Gobiernos, pero para que sean efectivas, es necesario aumentar la conciencia pública y el compromiso de los ciudadanos. Este tipo de actos sirven para dar a conocer al mundo la magnitud de los problemas y su impacto en el desarrollo macroeconómico.    

         La Conferencia de Pekín servirá para poner en común las experiencias de distintos países en su lucha contra la desertificación y conseguir una mayor implicación de los Gobiernos en el cumplimiento de la Convención de Lucha contra la Desertificación de las Naciones Unidas. Muchos Estados que han ratificado las convenciones no ponen en práctica sus compromisos. Esto es preocupante. Hasta 15 de los 24 ecosistemas del mundo están en declive y se perderán definitivamente si los países no actúan rápido. ¡Perder el 60% de la biodiversidad del planeta sería una catástrofe! El cambio climático da un margen de tiempo para adaptarse a sus efectos. Pero los cambios en el ecosistema provocados por la degradación de la tierra, no; un día te levantas y la tierra ya está muerta.

         Para evitar la desertización, cualquier ciudadano puede ¡Plantar árboles! Un árbol hace lo opuesto al ser humano: absorbe CO2 y expulsa oxígeno. Necesitamos ese oxígeno. Sin él, no hay nubes y no llueve. La desertización empieza cuando no hay agua para que crezcan bosques. Los árboles también impiden que el viento erosione el terreno. Y, aunque no podemos estar echándole las culpas siempre al mercado, consumir menos también ayuda. 

 

 

HECHOS:

         * La deforestación redujo la superficie de la Amazonia en 612 kilómetros cuadrados durante el pasado mes de junio, lo que equivale a 1,5 campos de fútbol por minuto, escribía el 30 de agosto pasado la prensa brasileña citando un informe de Imazon, el Instituto del Hombre y Medio Ambiente de la Amazonía.        
El
ritmo de la deforestación en junio de 2008 fue en un 23% superior al del mismo período del año anterior, en que los bosques de la Amazonia disminuyeron en 499 kilómetros cuadrados.  
Los expertos calculan que un 70% de la tala es ilegal y predomina en fincas privadas.

 

         * Funcionarios de la Unión Europea (UE) están delineando una nueva estrategia para otorgar a las empresas multinacionales un mayor acceso a los recursos minerales y madereros de los países del Sur en desarrollo.

El bloque europeo importa 80 por ciento de las materias primas que sus compañías emplean para manufacturar bienes, por lo que sus funcionarios consideran que los impuestos y otras medidas aplicadas por los gobiernos de naciones en desarrollo constituyen obstáculos que deben remover.

El comisario de Comercio de la UE, Peter Mandelson, señaló que la Comisión busca incluir cláusulas que prohíban las restricciones a las exportaciones en todos los acuerdos de libre comercio que negocie. Ya están contempladas en los alcanzados con Chile y México y esperan lograr lo mismo con Corea del Sur e India.

         Pero activistas contra la pobreza consideran que los países deben conservar la opción de poder restringir sus ventas al exterior:

                  Marc Maes dijo que es "muy preocupante" que la Comisión Europea haya tratado de convencer a las naciones africanas de eliminar los impuestos a las exportaciones como parte de los acuerdos de libre comercio.

Hay muchas razones por las cuales los países en desarrollo deben mantener controles sobre las exportaciones de madera, por ejemplo.   

Es importante para el ambiente, para los pueblos indígenas y para los fabricantes locales. Tenemos que decirle a la Comisión que eliminar esas restricciones no es bueno para el desarrollo de esos países.        
                  Alfredo Valladao, un académico brasileño que enseña en el instituto francés de ciencias políticas Sciences Po, dijo que si la UE quiere que otras naciones eliminen las restricciones a las exportaciones debe primero considerar cómo sus subsidios a la agricultura perjudican a los productores de los países pobres.

Si uno quiere defender la libertad de mercado debe colocar todo sobre la mesa, incluyendo las restricciones europeas a las importaciones y los subsidios a la agricultura. Esto implica algunos grandes sacrificios para Europa.

No se puede obligar a un país a exportar algunas materias primas y otras no. El colonialismo es cosa del pasado.

 

 

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