naturaleza8  (Marzo/2000)

¿QUEDARÁ VIDA SALVAJE EN LA TIERRA?

(Con este título y refiriéndose el próximo milenio, aparecía un artículo de Joaquí Araújo en EL PAIS del 2.1.2000. De él entresacamos algunas ideas.)

La vivacidad anda suelta desde al menos el equivalente a unos 3.500 millones de nuestros años. Un milenio es un instante, pues, para los procesos vitales. Si a eso sumamos que a lo largo de ese tiempo han existido al menos unos quinientos millones de especies diferentes de animales y plantas, lo que nos alcanza es un desbordamiento.

No hay mente capaz de interiorizar tales dimensiones temporales y tal catarata de vida.

Por término medio, las especies se mantienen vigentes unos cuatro millones de años. Y cuando desaparecen casi siempre dejan algo, o mucho, de ellas mismas en las nuevas formas vivas que las suceden.

Aunque queda mucho por saber, más o menos así ha sido el pasado,...

Acertar con cualquier pronóstico sobre todo un milenio resulta tan improbable como que te toque la lotería. Las tendencias, y más las relacionadas con las secuelas que en los sistemas vitales pueden producirse como respuesta a las acciones humanas, en cualquier caso permiten vislumbrar algo de lo que sucederá.

El acabamiento de componentes específicos de la vivacidad resulta en estos momentos más cuantioso y rápido que en cualquier otro instante de la historia de la vida.: Como mínimo está extinguiéndose una especie por día. Pero son muchos los que le añaden un cero a ese guarismo. Incluso se han llegado a poner dos ceros a ese 1 para expresar el ritmo diario del ocaso de la vivacidad.

La erosión del patrimonio natural de la humanidad está miles de veces más acelerada que en cualquier otro período geológico.

La mayor parte de las formas vivas que están desapareciendo ni siquiera eran conocidas por la ciencia. En concesuencia, ni la más sofisticada ingeniería genética podrá reconstruirlas.

Resulta también nuevo y único el que además la extinción esté siendo provocada por una especie animal que sabe lo que está haciendo. La mayor parte de las extinciones anteriores fueron producto de alteraciones masivas en el clima, catástrofes telúricas o incluso cósmicas.

Queda mucho por ver destruido. Lo estará. La inercia del crecimiento de la población y de la capacidad de consumo de la misma arrasarán todavía durante la primera parte del milenio mucha de la vivacidad que todavía nos queda. Se estima que pueden desaparecer hasta la mitad de las especies actuales en poco más de un siglo. Pero cabe esperar que vamos a detener la mortandad.. Rectificaremos. Por cansancio, por convencimiento o por colapso. Se espera un frenazo de la extinción en el segundo o tercer milenio. Lo que importa es que al mismo lleguemos con la mayor cantidad posible de elementos para la reconstrucción.

Por eso se pelea desde el presente para que quede la mayor cantidad de futuro para las vidas que acuna este planeta.