neo10  (Mayo-2000)

 

 NO PUEDE IDENTIFICARSE  LEGALIDAD CON DEMOCRACIA

Y MUCHO MENOS CON HUMANIDAD

Por mucho que haya personas que se resisten, o que se empeñan en disimular o justificarlo, es evidente la popularidad de la pena de muerte en Estados Unidos.

Durante 1999 se han producido 100 ejecuciones, la cifra más alta desde 1951; y enero del 2000 se abrió con la ejecución de tres jóvenes por un asesinato que cometieron cuando eran adolescentes.

Llegan a extremos como el de ejecutar a un enfermo mental casi moribundo después de intentar suicidarse, como ocurrió en diciembre.

En Estados Unidos la pena de muerte tiene un marcado carácter clasista y racista: actualmente hay 3.000 condenados a muerte, casi todos pobres y muchos de ellos negros o chicanos.

Algunos grupos de abolicionistas plantean el rechazo ético y argumentan la ineficacia disuasoria de tal medida. Suelen salir energúmenos a responderles, como el fiscal general de Houston: "al menos disuade al ejecutado". Pero quizás lo peor es que una gran mayoría de los ciudadanos (al menos de los que votan) es partidaria de la pena de muerte.

            Estados Unidos se presenta ante el mundo como el abanderado de la Libertad y presume de Democracia y respeto a las Leyes: Y en nombre de la Libertad ELLOS CREAN EL DERECHO E  INVENTAN UNAS LEYES QUE LES PERMITEN QUITAR LA VIDA A LAS PERSONAS.