Marzo-2001

 

Principales protagonistas del Neoliberalismo y de la Globalización Capitalista

son las llamadas Multinacionales o Transnacionales,

empresas poderosísimas que imperan en nuestro Mundo.

Resumimos algunos datos aportados por Eduardo Tamayo.

 

Transnacionales: Más poderosas que nunca

Uno de los actores fundamentales del actual proceso de globalización son las empresas transnacionales (ETN) que tienen mayor poder a medida que adquieren empresas públicas y continúan con el acelerado proceso de fusiones y adquisiciones.

Las 63.000 empresas transnacionales matrices, con sus 690.000 filiales extranjeras, están presentes en todos los países de la Tierra y cubren todas las actividades económicas, según el "Informe sobre las Inversiones en el Mundo 2000", de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, UNCTAD. “No obstante, unas 100 ETN no financieras, que concentran sus actividades en equipo eléctrico y electrónico, los automóviles, el petróleo, los productos químicos y farmacéuticos, son el motor principal de la producción internacional", señala el documento citado. Estas grandes ETN están asentadas en los países desarrollados. La empresa Petróleos de Venezuela, con activos de 8.000 millones de dólares en el extranjero, es la única de un "país en desarrollo" que figura en la élite de las 100 primeras.

El poder que han adquirido las ETN se ve reflejado en los siguientes datos: las ventas de las filiales extranjeras en todo el mundo (3 billones en 1980, 14 billones de dólares en 1999) son ahora casi el doble de las exportaciones mundiales. El peso de las transnacionales es superior a muchos Estados.

El volumen de ventas de la General Motors, por ejemplo, es superior al Producto Interno Bruto de Dinamarca y el de la Exxon-Mobil supera el de Austria. Cada una de las 100 transnacionales más importantes vende más de lo que exporta uno de los 120 países más pobres del planeta.

La rápida expansión de las ETN se ha visto favorecida por la "revolución de la información" (nuevas tecnologías) y los cambios en los mercados de capital. Así mismo, ha contribuido la liberalización del comercio y las medidas de desregulación y privatización. Los Estados, los bloques económicos regionales y los tratados comerciales bilaterales han creado el marco favorable para atraer la inversión extranjera. El número de países que reformaron su legislación nacional con este propósito pasó de 35 en 1991 a 63 en 1999, según el informe de la UNCTAD.

Fusiones y adquisiciones

Las ETN han entrado en un intenso proceso de competencia en su afán de buscar nuevos mercados, tener mayor poder o consolidar sus posiciones en el mercado.

En esta carrera desenfrenada, tienen lugar los procesos de "fusiones y adquisiciones transfronterizas". Actualmente los inversores prefieren este tipo de operaciones a las inversiones directas en nuevas instalaciones, pues les permite acceder a activos patrimoniales con rapidez y sin mayores riesgos. Su objetivo, si duda, es obtener las máximas ganancias en el menor tiempo posible. Altos ejecutivos de las ETN suelen decir: "en la nueva economía en que vivimos un año tiene 50 días" o "la rapidez es nuestro amigo, el tiempo nuestro enemigo".

Para obtener una mejor cotización en las bolsas de valores, las ETN deben ser más eficaces y reducir costos, y para ello no escatiman en despedir a miles de trabajadores/as que son los primeros sacrificados en este tipo de operaciones.

En 1999, se produjeron 109 fusiones y adquisiciones internacionales. Este tipo de operaciones movió, en este año, la astronómica suma de 800.000 millones de dólares, esperándose que para el 2000 supere el billón de dólares. Las tres cuartas partes de estas operaciones se efectuaron en los países desarrollados, especialmente en la Unión Europea y Estados Unidos. Un caso reciente de mega-fusión es el de las compañías petroleras estadounidenses TEXACO y Chevron, que les permitirá producir 2,7 millones de barriles por día, convirtiéndose en la cuarta petrolera del mundo, luego de las también fusionadas Exxon-Mobil, Royal Dutch/ Shell, British Petroleum/ Amoco (1).

Motivos de preocupación

En los países "en vías de desarrollo" las adquisiciones transfronterizas ocasionan serias dudas, que según la UNCTAD, son las siguientes:

* La adquisición de empresas nacionales por parte de empresas extranjeras no aumenta la capacidad productiva del país sino que supone simplemente una transferencia de propiedad y control de manos nacionales a manos extranjeras. Esta transferencia suele ir acompañada del despido de trabajadores y el cierre de algunas actividades de producción, además de significar de que habrá que pagar al nuevo propietario en divisas.

* Las empresas adquirientes, como oligopolios mundiales, pueden llegar a dominar el mercado interior, y a controlar empresas estratégicas y sectores clave como la banca, las comunicaciones y la energía.

* Los objetivos comerciales de las ETN no coinciden necesariamente con los objetivos de desarrollo de las economías receptoras.

* Los motivos de preocupación también abarcan los ámbitos social, político y cultural. Por ejemplo, la adquisición de medios de comunicación o de las actividades de esparcimiento constituye una amenaza para la cultura o la identidad nacional.

La transferencia de la propiedad nacional a manos extranjeras socava la soberanía nacional y es equiparable a una recolonización. Además de que se debilita al sector empresarial nacional, se pierde el control sobre el desarrollo económico. Cuando las adquisiciones se producen a "precio de saldo" las preocupaciones son aún mayores.

Notas:
 (1) El País 15-10-2000 y Tribune de Genéve 17-10-2000