Junio-2001

 

El Sistema neoliberal, la Globalización capitalista, los amos del mundo,...(es igual, no creo que nos cueste mucho ponernos de acuerdo...) no paran de aumentar y dirigir sus focos deslumbrantes (la publicidad, la televisión, los espectáculos, las drogas, las modas,...) hacia los ojos de toda la Humanidad. El Poder necesita volvernos ciegos para ellos actuar en la clandestinidad, para maquinar bajo cuerda, para montar sus estrategias demoledoras y siempre provechosas para ellos mismos. UNA DE LAS COSAS QUE ESTÁN TRAMADO SE LLAMA A.M.I. 

 

MUCHO CUIDADO CON EL AMI

 

Usar hoy la conciencia crítica supone estar continuamente con el rabillo del ojo al acecho. Hay que estar al tanto de los movimientos de los Grandes, de la GRAN Potencia (Estados Unidos), del G-8 (Los 8 países más poderosos), de la OCDE (los 29 países más ricos del mundo) o de sus instrumentos operativos (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Organización Mundial del Comercio,...). El imperioso brazo económico (Las multinacionales) es más difícil de seguir porque es experto en la clandestinidad.

 

A.M.I. significa Acuerdo Multilateral de Inversiones.

Pretende abrir las fronteras completamente a las inversiones extranjeras, quiere eliminar todo tipo de obstáculos y barreras a la inversión para lograr una economía global cada vez más abierta a los intereses del capital. Lo define en tres principios (No discriminación de las empresas extranjeras, ninguna restricción de entrada por parte de los gobiernos y ninguna condición que les perjudique)

Lo que negocian los 29 países más enriquecidos del mundo (OCDE) no es regular las inversiones, sino otorgar mayores privilegios a las grandes empresas y a las multinacionales, cansadas ya de tener que respetar las leyes ambientales, sociales y laborales de los países donde se instalan.

El AMI no pondría ningún deber a las multinacionales, sino sólo derechos, y hasta habría un Tribunal Internacional para defenderlas y donde serán denunciados aquellos países que pongan trabas a esos omnímodos derechos de las empresas.

Este Acuerdo se viene negociando desde 1995 por la OCDE. Fue impulsado por Canadá y la Unión Europea, pero el gran interesado es EE.UU.

Las conversaciones se han llevado en secreto. Ni la opinión pública ni los Parlamentos fueron informados. Se quería firmar en abril de 1998, pero algunas filtraciones provocaron reacciones que postergaron la puesta en marcha. Algunas ideas centrales se han incluido en otros acuerdos: En el TLC (Tratado de Libre Comercio de América del Norte, Canadá y México), en el ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas), en el ATAE (Acuerdo Trasatlántico entre América del Norte y la Unión Europea).

Consecuencias del AMI: Los países del Tercer Mundo quedarán más aún en manos del expolio de las multinacionales. Los gobiernos de los países industrializados serán obligados a cambiar aquellas leyes laborales, sociales o del medio ambiente, que signifiquen un estorbo para la “libertad de comercio”, es decir, para los beneficios de las multinacionales. Un auténtico atentado contra la soberanía de los países. Todos los sectores económicos, incluidos la tierra y los recursos naturales, la sanidad y la cultura, podrán pasar a ser propiedad extranjera. El AMI entre el gobierno de los países a las multinacionales.

Se invitará a los países no miembros a firmarlo sobre la base de “o lo toma o lo deja”. No tienen voz en las negociaciones. Si un país lo firma, no podrá retirarse hasta que pasen cinco años y tendrá que seguir cumpliendo sus obligaciones durante quince años más. Si un país incumple podrá ser demandado por las empresas inversoras ante tribunales internacionales.

En síntesis: el AMI legaliza la fuga de capitales, va contra los derechos de los trabajadores, contra las leyes protectoras del medio ambiente, contra los derechos sociales y culturales de los pueblos y, finalmente, supone un “golpe de Estado” contra la soberanía popular y la democracia.

Por la cuenta que nos tiene, SIGÁMOSLE EL RASTRO AL A.M.I. (“AMIgo de los ricos, enemigo de los pueblos”).