Diciembre-2001

 

Cerramos este año 2001 con una descripción de  Pedro Makovsky,

una lectura de la realidad actual que nos ofrece valiosas pistas para la reflexión.

 

Control estratégico militar, segunda fase de la globalización

“De las ruínas del WTC, está siendo montada la estrategia de una dominación aún mayor de los EEUU en este siglo, reforzando su presencia en el Golfo y extendiendo su poder a la cuenca petrolífera del Mar Caspio”
(Hamid Gul, General (R) de Pakistán)

El Terrorismo de Estado y la psicosis de la guerra bacteriologica

La "guerra bacteriológica o bio-terrorismo" es utilizada premeditadamente por el gobierno de los Estados Unidos como arma psicológica para aterrorizar las masas del mundo.

"El Antrax de las cartas anónimas no tiene la menor probabilidad de causar epidemia porque para producir una bomba con una cantidad de 50 kilos, que conseguirían infectar 250 mil y matar 100 mil personas, es necesario dominar técnicas industriales de cultivo y fermentación de bacterias que solo existen en los grandes laboratorios científicos de los EE UU, Europa Occidental y Japón"(Dr. Drauzio Varella,"Folha de São Paulo", SP, Brasil)

Han sido varias las versiones publicadas en diarios del Brasil y del mundo que corroboran esta posición científica, inclusive dentro de los EE UU donde existen cientistas conscientes de su papel.

Si lo anterior es verdad, ¿por qué razón el Departamento de Estado, de Defensa, la CIA, el FBI y el gobierno de Bush insisten en alimentar el "bio-terrorismo", este terremoto de miedo e inseguridad, en su país y en el mundo?

¿Los EEUU necesitan mantener su población bajo los efectos del miedo al terrorismo?

¿Los EEUU necesitan mantener la opinión favorable creada después de los atentados del 11 de septiembre para justificar las barbaridades militares cometidas contra Afganistán, contra los países árabes y aquellas que están preparando contra otros países?

Globalización económica y Militarización

La década del 90 se caracterizó por la estrategia económica globalizada aplicada después del Consenso de Washington.

Ha sido en todos los órdenes un fracaso y un retroceso para los países emergentes que han entregado sus rentables empresas públicas en beneficio de las multinacionales, han multiplicado su deuda pública interna y externa beneficiando el capital especulativo, han aumentado el desempleo y su dependencia tecnológica coartando sus posibilidades de desarrollo independiente a nivel nacional y regional.

La década actual se caracterizará por la estrategia militar hacia adentro, y globalizada hacia afuera, aplicada por el Gobierno de G.W. Bush, principalmente, después de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York.

Es la contraparte militar, de gendarme, necesaria para asegurarla.

No basta tener los controles financieros y económicos, a través del FMI y la OMC, ni los controles políticos, a través de la ONU y los gobiernos que sirven sus intereses.

Necesitan tener el control total.

Colocar bajo control militar las fuentes de Petróleo y áreas geopolíticas estratégicas. Como primera etapa de esta estrategia precisan ampliar el control político militar sobre los países países árabes.

¿Por qué? ¿Por su posición geopolítica estratégica y por la producción del petróleo?

Por ambas.

Los EEUU tienen a su favor la debilidad política y militar de los estados árabes, la pugna entre las etnias y la consecuente división entre ellos. Y tienen en su contra la religión musulmana, el fanatismo, el odio contra los colonizadores europeos y americanos cuya función ha sido la de explotar sus riquezas.

Fortalecer la economía para la guerra

La industria militar ocupa un espacio impresionante en la economía de los EEUU.

No es una estupidez decir que la industria militar es la responsable directa de la muerte de John F. Kennedy; que promovió la guerra de Vietnam y antes la de Corea; la que lanzó la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki, cuando los japoneses ya estaban capitulando; que fue la principal defensora de la Guerra Fría; que alimenta permanentemente a Israel contra los países árabes; mantiene el embargo contra Cuba y contra Irak provocando la muerte por desnutrición de millones de seres humanos, niños en su mayoría; que es en suma la que en esta década encamina a los EE UU para la guerra continental "contra el terrorismo" y la promesa de "la recuperación y el crecimiento económico".

La Industria militar, como parte del sistema capitalista globalizado, utiliza los atentados contra las torres del World Trade Center y el Pentágono, la muerte de miles de seres humanos, para direccionar sus baterías contra los países árabes y ocupar áreas estratégicas en el mundo.

Para los EEUU, epicentro del capitalismo mundial, es imprescindible la guerra porque les abre alternativas políticas y económicas, de control, porque no puede ni consigue dominar los pueblos del mundo de otra forma. En ése sentido no basta limitar su acción apenas a los territorios en Europa que están bajo la OTAN. Tienen necesidad de proyectarla a nivel internacional englobando países árabes, asiáticos y de América Latina.

Precisan ejercer el control directo sobre la producción de materias primas, imprescindibles para su crecimiento y desarrollo, en función del subdesarrollo de la mayoría de los países del mundo, inclusive Rusia y Brasil.

Es una guerra justificada por la mentalidad del norteamericano de la clase media dominante, entre cuyos ingredientes encontramos: el racismo fascista, el fanatismo de las sectas religiosas existentes desde la época colonizadora del país con una fuerte herencia de las Cruzadas contra los árabes, junto al pánico de perder los privilegios de "la nación más poderosa del mundo".

A pesar de sus aliados, los EEUU no confían ni pueden dejar apenas en las manos de Israel la atención hacia los países árabes.

No confían ni pueden hacerlo con la ex- URSS, con Rusia en especial, porque es un fiasco económico, político y militar, a pesar de la política servil implementada por Yeltsin y continuada por Putin.

Inclusive cuando hablan de la creación del Estado de Palestina, aparte del oportunismo que contiene esta propuesta en este momento histórico, establecen como condición "no perjudicar a Israel".

Lo dijeron textualmente Blair y Busch.

El epicentro del capitalismo mundial tiene que intensificar el cerco militar sobre la República Popular China porque en un par de años será la economía más fuerte del mundo multiplicando su influencia, por su propia necesidad de expansión, y porque podrá ofrecer una alternativa política diferente.

Guerra en las Estrellas: el Imperio se prepara

Su plano estratégico de "Guerra en las Estrellas", será ejecutado en los próximos años "con Europa o sin ella", como lo dijo George W. Bush en su primer viaje como presidente.

La psicosis de guerra terrorista dentro de los EEUU es la contraparte del terror ejercido en todo el mundo. Les sirve para unificar el país y prepararlo para la guerra.

La guerra bacteriológica es la respuesta interna (todas las cartas enviadas son de ciudades de los EEUU) del mayor productor de armas de destrucción en masa, de alta tecnología, convencionales y bioquímicas del mundo.

El terrorismo de estado, la censura, la invasión de privacidad, la ocupación militar de las ciudades, la violación de los derechos individuales y de la vida pública de los norteamericanos, la militarización interna, con el beneplácito de la Corte Suprema de Justicia, es el precio que están pagando para que su gobierno pueda ejercer la supremacía económica, política y militar en el mundo.

Es la cara del epicentro imperial hacia adentro y hacia afuera.

Es el camino que está obligado a recorrer y lo hará provocando enormes pérdidas para la Humanidad.