Marzo-2002

Buscábamos la manera de cubrir esta sección.

Se nos ocurrió pedirle un comentario al conocido “Mochuelo”,

que siempre aparece en la última página de nuestra WEB.

No sabemos cómo calificar su espontáneo comentario:

¿Un mensaje, un testimonio, o simplemente una mochuelada?

Juzguen ustedes mismos.

 

 

LA CEGUERA DE LOS PODEROSOS ES PROGRESIVA

 

El hambre agudiza la vista y la inteligencia. Ya lo dice el refrán...”Es más listo que el hambre”.

También es cierto que la opulencia y el poder agudizan la ceguera y la brutalidad, porque les distancia de la realidad, les aparta de la vida. Y no faltan los refranes: “Cuanto más rico más borrico”, o aquel otro de “El poder corrompe”.

 

Lo que nos permite comentar algunas recientes noticias y sacar algunas conclusiones:

 

“El Papa no pudo oficiar la liturgia del domingo de Ramos”. Vean, lo que no pudo el Espíritu Santo, lo puede la artrosis.

 

“El 11 de septiembre”. Lo que no pudo la seguridad del Imperio y su pentágono, lo pudo el ingenio terrorista de los oprimidos.

 

“Miles de niños mueren de hambre en Afganistán”. Lo que no pudo hacer la naturaleza produciendo pródiga y suficientemente para todos los seres vivos, lo ha podido conseguir desgraciadamente el Imperio neoliberal y militarista junto con sus aliados.

 

“Millones de niños mueren por enfermedades ya superadas en nuestros días”. Lo que puede resolver la medicina, lo han impedido las multinacionales y sus laboratorios.

 

¿Quién dijo que el neoliberalismo sería el fin de la historia? ¿Quién se cree semejante cacicada? ¿Acaso la Humanidad permitirá tan enorme salvajada?

 

Lo malo de todo esto es que la ceguera de los poderosos es progresiva.

 

El Mochuelo