Marzo-2003

 

Petroleras de EEUU y Reino Unido creen que la guerra es el único camino para acceder al crudo iraquí

Con este titular la Agencia Europa Press nos transmitía recientemente las manifestaciones de  las principales petroleras norteamericanas (Exxon Mobil y Chevron Texaco), la británica (BP) y la holandesa (Royal Dutch Shell). Para estas compañías sería la manera de no perder su presencia dominante en el sector frente a sus competidores franceses, rusos y chinos, que ya se han asegurado importantes contratos de producción en la zona.

"Las compañías de Estados Unidos y Reino Unido están nerviosas pero entusiastas por las opciones de guerra de Washington, ya que ven que es el único medio de desbancar a sus rivales y establecer una presencia dominante en el beneficioso mercado de producción de petróleo en Irak", explica el informe del Foro de Política Global, instituto de Naciones Unidas.

Así, esperan que se produzca una intervención militar en Irak, y que con ella se consiga establecer un nuevo gobierno sin Sadam Hussein controlado por Estados Unidos que logre rápidamente distribuir entre las petroleras mundiales la riqueza de los yacimientos iraquíes.

Según sus estimaciones, el subsuelo iraquí tiene capacidad para asumir 250 millones de barriles de crudo, cuyo valor en el mercado es de 2,9 billones de dólares descontando los costes de producción. Así, cada compañía con acceso a ese mercado lograría unos beneficios de 29.000 millones por año (teniendo en cuenta el 50 por ciento que se quedaría el Gobierno), lo que representa dos tercios de los beneficios globales alcanzados por las cinco empresas más importantes del sector.

Las petroleras francesa TotalfinaElf, rusa Loukoil y China National Oil Company, firmaron en 1997 contratos de explotación con las autoridades iraquíes para la exploración de varias zonas del país y se encuentran mejor posicionados para el futuro reparto del crudo de este país.

El documento constata que Irak posee actualmente unas reservas probadas de 112,5 millones de barriles de crudo, que representan el 11 por ciento de las reservas mundiales, aunque fuentes del Ministerio de Energía estiman que la cifra alcanzará los 400 millones de barriles cuando se exploren todas las regiones, convirtiéndose en la zona del mundo con mayores reservas, por delante incluso de Arabia Saudí.

El informe añade que el petróleo iraquí reúne además tres características muy importantes para las petroleras, al tratarse de "un producto de alta calidad, con extraordinarios bajos costes de producción y un alto beneficio por barril".

Así, precisan que la producción de un barril de crudo iraquí cuesta a las empresas un dólar, incluyendo todos los procesos de exploración, refino y costes de producción, similar al de Arabia Saudí y cuatro dólares menos que las otras zonas de más bajo coste, como Malasia y Omán.

Las petroleras estiman que si desarrollan la infraestructura necesaria, Irak podría alcanzar una producción de 8 millones de barriles de petróleo al día una vez se exploten todos sus campos frente a los 2,3 millones de barriles que produce en estos momentos, lo que convertiría en el segundo mayor productor de la OPEP, por detrás de Arabia Saudí, que produce 8,7 millones de barriles diarios.

El informe asegura que esta circunstancia presionaría a algunos países miembros de la OPEP (como Arabia Saudí, Iran, Kuwait o Venezuela) para que privatizaran sus compañías de petrolero y ofrecieran a las petroleras de Estados Unidos y Reino Unido nuevas concesiones o acuerdos de producción para sacar más rentabilidad a sus áreas y elevar así su producción de barriles.

Paradójicamente, Estados Unidos es actualmente el primer país donde va destinado el crudo que se produce en Irak, con 846.000 barriles al día, por delante de Francia (95.800), Oriente Medio (85.000), Italia (79.300) y España (51.900).

Que tomen nota todas aquellas personas que se creen que el motivo de la guerra contra Irak es su desobediencia a las resoluciones de la ONU.