Junio-2004

 

¡Oh, petróleo!

 

A primeros de Noviembre/2003 hubo un atentado en RIAD, capital de Arabia Saudita. 28 muertos y 122 heridos. Unos días antes la Embajada de Estados Unidos había cerrado sus puertas, porque había sido advertida de un próximo atentado. Arabia es una nación regida o explotada por una sola familia, tremendamente enriquecida con los ricos yacimientos petroleros.

Tan pronto estalló el estallido en RIAD, el presidente Bush llamó al regente Adbullah para ofrecerle su apoyo. El pasado 12 de mayo otra gigantesca explosión conmovió a RIAD y en ella murieron 35 personas, entre ellas ocho estadounidenses. La ceremonia del ofrecimiento de apoyo fue idéntica.

¿Qué elemento puede estar manteniendo semejantes lazos amistosos entre Estados Unidos y un país islámico, lugar de residencia de corrientes radicales, autocrático y dictatorial?. El petróleo une o mata más que las ideologías.

Arabia produce 8 millones de barriles de petróleo diarios, es decir, el 12% de la producción mundial, que le ingresaron 33.000 millones de dólares el año pasado. Por cierto, de esas entradas gastaron 75.900 millones en armamento en los últimos seis años.

La Guerra del Golfo hizo subir los precios del petróleo. El régimen de RIAD aumentó un 30% sus exportaciones, el precio decayó rápidamente y se evitó una grave crisis para Occidente. Por algo Arabia Saudita se ha convertido en uno de los principales bastiones de los intereses occidentales dentro del mundo islámico y ha fortalecido sus conexiones económicas y militares con las principales potencias capitalistas.

 

Provincia de Neuquén, en el desierto de la Patagonia argentina. Allá viven dos comunidades mapuches. Mapuche significa “gente de la tierra”, para ellos la vida es inimaginable fuera de sus tierras ancestrales. Por eso no tiene sentido que alguien se las quiera comprar para enviarlos a otra lugar. “El hombre pertenece a la tierra”, dice el jefe de las comunidades mapuches.

En ese mismo lugar, la empresa española Repsol-YPF explota los recursos mineros (gas y petróleo). Se trata de uno de los mayores yacimientos de América Latina. La función de YPF es extraer hidrocarburos y llevarse las ganancias al exterior. Pero las consecuencias ambientales de esta actividad minera son tan graves, que resultan difíciles de imaginar.

La empresa asegura que el agua subterránea no está contaminada, pero los pobladores se quejan de enfermedades por beber esa agua. Esos pobladores tienen plomo y mercurio en la sangre y, después de un juicio, la empresa debe proveerles de agua potable en bidones.

Pero ¿con qué agua se bañarán? ¿Qué beberán los animales, que hoy están muriendo?. “¿Cómo les explican ustedes a los animales que no tomen el agua de los arroyos?... El año pasado se murieron tantos chivos… Salieron animales sin cabeza, deformados”, dice uno de los mapuches. “Más temor con las mujeres. Si los animales salieron con ese defecto, qué podemos esperar con las personas…”

Cuando el derrame de petróleo no es en Galicia (como en el caso del Prestige) sino en el Río Neuquén, no sale en los medios de comunicación. ¿Acaso porque las víctimas son pobres o son indios a nadie le importa?.

 

Se puede repetir, aunque nos produzca rubor, cuál es el mal endémico de Irak. Las reservas probadas de petróleo alcanzan los 112.000 millones de barriles (2º puesto mundial), pero el volumen total de petróleo en reserva se estima en 250.000 millones de barriles (el 10,6% de las reservas mundiales). Para ese pecado original de Irak, no hay penitencia.

El coste de explotación es el más bajo del mundo: 1 euro por barril, por lo que el beneficio mínimo sería de 29 dólares por barril, unos 90 millones de dólares diarios.

Estados Unidos tiene el 6% de la población del Planeta, pero consume el 25% de la producción mundial de petróleo. Y actualmente compran el 45% de su consumo al extranjero, el doble que treinta años atrás. El 65% de estas importaciones proceden de Oriente Próximo y resulta que sus dos únicos “amigos” en la región (Turquía e Israel) no poseen petróleo.

Meta todo eso en la cocktelera y añádale que en 1998 las empresas petroleras norteamericanas otorgaron 21 millones de dólares al gobierno, 34 millones en el 2000 y para la campaña de 2002 18 millones a los republicanos y 4,6 millones a los demócratas. La familia Bush ha hecho su fortuna en el petróleo, así como su vicepresidente Cheney y la ayudante de Seguridad Nacional Condolezza Rice. Por cierto, también las empresas de armas otorgaron. para la campaña 2002, 8,7 millones de dólares a los republicanos y 5 millones a los demócratas. El nombrado administrador de Irak, general norteamericano Jay Gardner, es presidente de una empresa de armas (SY Coleman).

¿Qué cocktel  les ha resultado? ¿Podrá alguien impedir nuevas agresiones de EEUU para apropiarse de los recursos naturales, abrir un mercado o defender "intereses nacionales" (o lo que es lo mismo, privados) en nombre de la paz, de la seguridad, de la búsqueda de armas de destrucción masiva, de la lucha antiterrorista o cualquier otro oportuno pretexto?.

 

Por la prensa conocimos el problema en Bolivia con las petroleras. Las poderosas transnacionales del gas y del petróleo lo quieren todo. No se conforman con ser las dueñas de los hidrocarburos de Bolivia, sino que han empezado a construir campamentos y a perforar pozos  en bosques y regiones protegidas legalmente para su conservación natural.

Según el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) estas poderosas empresas “han logrado obtener” hasta ahora un total de 24 concesiones en áreas protegidas por ley.

Lo que decimos, estas multinacionales no tienen hartura, y eso que pagan unos impuestos insignificantes.

Y nos preguntamos, ¿A qué viene tanta extrañeza cuando las poblaciones civiles se levantan contra estas invasiones de las multinacionales, o denuncian a sus gobiernos por permitirles semejantes expolios?. ¿Por qué sale inmediatamente tanto periodista reconocido aportando cientos de argumentos para desprestigiar a esas “incultas” masas de población, movilizadas por defender sus tierras, que se resisten al progreso?.

 

Aviso para navegantes. El desarrollo mundial se basa en la 'economía del petróleo': las economías industrializadas extraen el 80 % de la energía que necesitan de los combustibles fósiles, extraídos naturalmente en países más pobres.

Las multinacionales petroleras insisten en anunciar que los depósitos de petróleo y gas natural del planeta son enormes, que no hay por qué preocuparse durante varias décadas.

¿Sirve para algo la ocultación de la realidad?. La humanidad, con una historia de miles de años de civilización, está acabando totalmente con estos recursos naturales en menos de dos siglos. Los está literalmente derrochando por el modo en que los emplea, quemándolos. La naturaleza necesitaría millones de años para reproducir estos recursos. ¿Y cuántos años para liberarse de la contaminación producida por el uso de los hidrocarburos?.

Los técnicos lo han dicho: A finales de esta década se llegará al tope máximo de extracción y comenzará la cuesta abajo. A mediados de este siglo la tasa de extracción será la mitad de la actual. ¿Cómo se casa esto con las previsiones de un incremento de la demanda mundial del 61% durante los próximos 25 años?.

Es gana de marear la perdiz. Está todo perfectamente calculado: Los pozos que se pueden descubrir, los barriles que se pueden extraer y el ritmo del consumo. Y hay que decirlo: ¡No habrá petróleo para todos!.

Es evidente que el petróleo puede ser el motivo de muchas guerras. El objetivo inmediato fue Irak: ¿Cuáles serán los próximos?.

 

En Otoño/2002 la revista británica Economist lanzó la acusación de que el petróleo “es el único interés de Estados Unidos en África”.

En una entrevista para Asia Times Online publicada en otoño/2003, el analista de seguridad de Estados Unidos, Michael Klare advertía de la implicación de EEUU en África. Cuando le preguntaron dónde podría surgir el próximo conflicto por causa del petróleo después de Irak, Klare respondió: “Creo que en África, la situación se está calentando allí”.

El 1 de febrero de 2002 el ayudante del Secretario de Estado estadounidense para asuntos de África, Walter Kansteiner, declaró: "El petróleo de África se ha convertido para nosotros en una estrategia nacional atrayente".

En un informe de diciembre de 2001 del Consejo Nacional de Inteligencia de los Estados Unidos, titulado Tendencias Globales para 2015, se preveía que para ese año, la cuarta parte de las importaciones de petróleo de los Estados Unidos vendrían de África.

En los últimos meses, los Estados Unidos han estado enviando tropas de las Fuerzas Especiales a los países de la región africana del Sahel, Mauritania, Chad, Mali y Nigeria. El esfuerzo forma parte de un programa denominado Iniciativa Pansaheliana, diseñado para proveer entrenamiento antiterrorista para esta región militar. Otros lo han calificado como un programa para adiestrar ejércitos regionales.

En 2002, la antigua compañía de Rice, Chevron-Texaco (de la que fue directiva) ha afirmado que en los últimos cinco años ha invertido 5.000 millones de dólares en África, e invertirá 20.000 millones más en los próximos cinco.

En una conferencia de prensa el pasado 10 de julio en Sudáfrica, el Secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, respondía: "La única razón por la que estamos aquí es para demostrar nuestra amistad, nuestro compromiso y para ver si podemos ayudar a gente que nos necesita".

Añadamos un rumor: La pequeña isla de Santo Tomé en el oeste africano puede ser el lugar elegido para una base naval estadounidense. Su posición estratégica en el Golfo de Guinea lo es aún más desde que se ha encontrado petróleo en sus profundidades marinas.

Peligro inminente: En el pasado mes de marzo, expertos de los Estados Unidos han empezado a entrenar a los servicios de seguridad de la isla, expresando su preocupación por los grupos de Al-Qaeda que están operando en la región occidental de África.

 

Todo este relato nos ha recordado a lo exactamente ocurrido en Colombia, o lo que está pasando en Venezuela,…¿Qué cosas ocurren en nuestro planeta tierra: donde se descubre petróleo, inmediatamente se descubren grupos terroristas contra los que hay que actuar!

¡MÁS CLARO…PETRÓLEO!

 

d.t.