Noviembre-2004

 

Un vistazo a los pudientes

 

* El mes de agosto comenzó con un acuerdo “histórico” de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Al parecer, los países industrializados o económicamente fuertes se comprometían a rebajar 300.000 millones de dólares sus subsidios a los agricultores. Los países débiles, por su parte, recortarán los aranceles o impuestos que imponen a la importación de productos manufacturados. En teoría esto beneficiaría económicamente a los productos agrícolas de los países empobrecidos, que hasta ahora no podían subsidiar sus productos y, por tanto, no podían competir en precio con los países ricos.

De momento todo queda en promesas y proyectos, porque, en todo caso estas medidas no podrán entrar en vigor antes de 2007.  Algunas organizaciones, como Intermón Oxfam, siguen con sus sospechas, porque no se sabe cómo quedarán las relaciones comerciales entre los países pobres y los ricos,  ni queda garantizado un comercio más justo.

 

* Reconstrucción de Irak: Días antes del 30 de junio, día del simulacro de  “traspaso de poderes a las autoridades iraquíes”, los poderes de ocupación estadounidense aprovecharon para robar algún dinerito que estaba destinado a ayudar a la gente asolada por la guerra. 184 millones destinados para proyectos de agua potable fueron trasladados para la nueva y suntuosa embajada estadounidense situada en el antiguo palacio de Hussein.

La llamada reconstrucción no ha resultado como una recuperación de la guerra, sino como una extensión de la ocupación, una invasión extranjera de otro tipo. Los contratistas se han comportado como ejército invasor, construyendo fortalezas en la Zona Verde y rodeándose de mercenarios. Los costos de seguridad se están comiendo el 25% de los contratos de reconstrucción, dinero que deja de invertirse en hospitales, plantas de tratamiento de agua o redes telefónicas.

Según Charles Adwan de Transparencia Internacional: “al menos el 20% del gasto estadounidense en Irak se pierde en corrupción”.

 

* Coltán: este mineral se ha convertido en fundamental para las industrias de aparatos electrónicos, misiles, video juegos, fibra óptica, etc. Sin embargo el 60% se destina a los condensadores y otros elementos de los teléfonos móviles.

En las provincias del este de la República Democrática del Congo (Zaire), consideradas reservas ecológicas por la UNESCO, se encuentra el 80% de las reservas  mundiales de coltán. Y allí han puesto sus ojos las grandes multinacionales: Nokia, Ericsonn, Siemens, Sony, Bayer, Intel, Hitachi, IBM y otras. Ha manado una serie de empresas (muchas de ellas “fantasmas”) asociadas de forma tripartita a las transnacionales, a los gobiernos locales y a las fuerzas militares, para la extracción del coltán.

Las grandes marcas disputaron por el control de la región a través de sus aliados autóctonos. Esto dio lugar a una serie de derrocamientos de presidentes y de guerras. ¡Ojo!, estamos hablando de 3 millones de muertos en estos últimos cuatro años. Guerras y conflictos financiados por las grandes empresas. En un informe del IPIS (investigación del Servicio de información para la Paz internacional independiente) se demuestra que las sociedades europeas y norteamericanas que comercian con el coltán contribuyen a la financiación de la guerra.

En las minas aluvionales trabajan diariamente más de 20.000 mineros, bajo la represión de las fuerzas militares. Se paga a los trabajadores 10 dólares por kilo de coltán, que en el mercado de Londres cotiza alrededor de los 300 dólares.  Miles de niños son utilizados, cuyos cuerpos pequeños pueden fácilmente adentrarse en las minas a ras de tierra.

Los móviles se han convertido poco menos que en imprescindibles. Pero jode cantidad que estos aparatitos supongan la muerte diaria de 2.000 niños y campesinos en el Congo.

 

* Coca Cola. Engloba a otras muchas marcas: Almdudler, Aquarius, Bonaqua, Bum, Cappy, Coca--Cola, Fanta, Kinley, Krest, Lift Apfelsaftschorle, Mezzo Mix, Minute Maid, Nestea, Powerade, Qoo, Rómerquelle, Sprite.

Se habla de unos beneficios anuales de 4.000 millones de euros. Tiene una plantilla de 600.000 trabajadores. Producen 90.000 millones de litros al año.

Imputaciones: Persecución contra los sindicatos con «escuadrones de la muerte» en empresas envasadoras y explotación infantil en la recolección de naranjas, discriminación racial y contaminación.

Después de varios sindicalistas asesinados en Colombia (más de 1.800 en la última década), el sindicato consiguió una victoria parcial en marzo/2003: El juez federal admitió la demanda contra las empresas colombianas envasadoras de Coca Cola, pero no contra el propio consorcio.

Despidos en Panamá, explotación de niños en Brasil, contaminación de grandes superficies agrícolas en el sudoeste indio con productos químicos… En agosto/2001, Coca-Cola fue condenada a pagar 192,5 millones de dólares en Estados Unidos por discriminación racial de trabajadores/as afroamericanos.

¡Con que… la “chispa de la vida”…!

 

d.t.