neo5  (Diciembre/1999)

EL CANAL DE PANAMÁ

No se puede negar, el Sistema es un experto a la hora de ofrecer perspectivas de los acontecimientos. ¿Quiere esto decir que presenta la realidad de forma engañosa? No, solamente quiere decir que sabe seleccionar maravillosamente las perspectivas más favorables, las más acordes con sus intereses, a la hora de presentar las cosas.

Tema distinto es que luego las "venda" como las únicas perspectivas reales, como las mejores, o sea, que las absolutice. Y lo peor de todo es que haya gente que se lo crea.

Pongamos un ejemplo de actualidad:

Perspectiva 1.- EL CANAL DE PANAMA: ¡OCTAVA MARAVILLA DEL MUNDO!

Maravillosa obra de ingeniería que conecta a dos océanos (Atlántico y Pacífico) mediante un canal (de 81 metros) y que evita dar la vuelta a toda América del Sur (ahorrando 15.000 kilómetros).

Maravillosa vía comercial, que ha permitido 900.000 tránsitos de barcos (a razón de 32 diarios), y el paso anual de 700.000 pasajeros. Según previsiones, en el año 2000 cruzarán el Canal un millón de contenedores.

Maravilloso complejo económico, con un movimiento anual de 12.000 millones de dólares y que emplea a 7.500 personas.

El día de Nochevieja, después de un siglo de control, la Administración de Estados Unidos devolverá el Canal a las autoridades panameñas, en cumplimiento de lo establecido en los Tratados.

Perspectiva 2.- EL CANAL DE PANAMA: ¡EL BARRANCO DE LA MUERTE!

Durante los 8 años de dirección francesa (con 60.000 temporeros) murieron cera de 20.000 (víctimas de pulmonías, beriberi, insolación, mordedura de reptiles, la nitroglicerina...). Si se suman los muertos, a lo largo de los cinco horrorosos años de consolidación del trazado del Canal bajo dirección norteamericana, los trabajadores muertos superan la cifra de 30.000.

Temperaturas hasta 50 grados que consumían a las cuadrillas. El director de la compañía francesa, Philipe Bunau Varilla, en su diario de atraques en puerto Colón habla de barcos fantasmas, pilotados por moribundos, sin nadie en los puentes porque las enfermedades habían sucumbido a tripulantes y braceros.

La Compañía Ferroviaria de Panamá abasteció de cadáveres a escuelas, hospitales y laboratorios durante años, y fueron tantos los cuerpos de los braceros servidos en barricas de salmuera, que el macabro negocio dio para construir un pequeño hospital en el Darién.

Los moribundos formaban hileras al pie de sus ataúdes y un periodista reveló la existencia de un médico que coleccionaba esqueletos de picapedreros negros, europeos y asiáticos para exhibirlos en un museo sobre diferencias raciales.

Trescientos millones de kilos de dinamita reventaron un cauce de 100 metros de ancho. Los mosquitos fueron vencidos por el doctor Williams Gorgas, pero la disentería, la sífilis, la neumonía, la tuberculosis y los accidentes mataron a miles y miles de obreros.

Aquellos obreros ya previamente clasificados en dos categorías de nóminas: El gord roll (para norteamericanos blancos, que percibían el salario en oro estadounidense), el silver roll (para los peones negros y europeos de pico y pala, que cobraban la mitad que los anteriores y en plata panameña).

Los buenos salarios atrajeron peones de 97 países, pero desconocían que esos salarios marcaban también el precio de sus vidas.

Perspectiva 3.- EL CANAL DE PANAMA: ¡LA GRAN BASE ESTRATEGICA DEL IMPERIO!

Estados Unidos tenían un gran interés en ese canal y por ese lugar concretamente. Y el canal se hizo por el corazón de Panamá. Se provocó y consiguió la separación de Panamá de Colombia de la que era una provincia. Para ello el Gobierno de Washington, que ambicionaba la supremacía marítima, entró en colisión con Colombia por diferencias sobre franquicia. La disputa sobre franquicias fue resuelta con la diplomacia de las cañoneras.

Estados Unidos consiguió, el 3 de noviembre de 1903, la secesión de Panamá. La nueva autoridad panameña, Manuel Amador, arengaba: "¡Ayer éramos esclavos de Colombia, hoy somos libres!" y, curiosamente, concluía: "¡Viva el Gobierno norteamericano!".

Quince días después. Washington obtenía de la nueva República los tratados de concesión de todos los derechos de construcción y control sobre el acueducto de 76 kilómetros de largo y sobre las tierras situadas a los ocho kilómetros a contar desde cada orilla.

Estados Unidos reconquistó el canal por 400 millones de dólares. Se modificaron fronteras, se desviaron cauces de ríos, se crearon lagos artificiales que inundaron selvas, se dividió por la mitad al nuevo País,...

Pero los intereses imperialistas no eran sólo económicos, sino también políticos y militares:

El 15 de agosto de 1914, el vapor Ancón efectuaba el tránsito inaugural del Canal.

Para entonces, los marines ya tenían instalados puntos de defensa y cañones con un alcance de 32 kilómetros, nuevos cuarteles y hangares y equipo bélico sofisticado cubrían un radio de 34 hectáreas a partir de las riberas del Canal.

Panamá quedaba durante un siglo subordinado a los designios de los Estados Unidos.

La historia demostró la utilización política y militar del Canal. Se levantaron 7.000 edificios militares.

Durante la II Guerra Mundial, Estados Unidos despachó desde allí 70.000 soldados y su aviación efectuó operaciones desde las 77 pistas del Canal, que registró en esas fechas 44.000 tránsitos de abastos y tropas

La ESCUELA DE LAS AMERICAS adoctrinó contra el comunismo a promociones enteras de dictadores latinoamericanos. El Pentágono, la CIA y los radares organizaron desde allí las intervenciones militares en Nicaragua, República Dominicana, Guatemala y en Granada en 1983.

Quedó demostrado que el objetivo delas instalaciones castrenses erigidas no sólo era garantizar el funcionamiento del Canal, sino impedir la consolidación de los Gobiernos hostiles, o derrocarlos.

Con EE.UU. nació en Panamá una sociedad a escala: Las bases albergaron a 30.000 militares y técnicos civiles, y sus familias, con propia justicia y viviendas, hospitales, campos deportivos, piscinas, tiendas, oficinas de correo, colegios, cines, teatros, capillas, restaurantes,...

El líder republicado del Senado Norteamericano, Howard Baker, comentó en 1978 al dictador Noriega, entonces presidente de Panamá, que el Senado era reacio a la devolución del Canal y, por tanto, a la ratificación de los tratados de 1977. "Y le preguntaron a Noriega: ¿Qué piensa usted hacer si no ratifican los tratados? Gruñó un poco y luego dijo: `Lo volamos". Con aquella respuesta firmó su propia sentencia.

Los miles de marines permanentes en Panamá, junto con otros 12.000 paracaidistas de la 82ª División Aerotransportada del Fuerte Bragg (Carolina del Norte) aseguraron el éxito de la invasión de la medianoche del 20.12.89, contra el corrompido régimen del general Manuel Antonio Noriega, por cierto, no menos corrupto que en años anteriores cuando era un fiel colaborador de los Estados Unidos.

El día de Nochevieja, efectivamente, se traspasará el Canal a Panamá, pero será un traspaso condicionado: la subida de tarifas seguirá dependiendo de Estados Unidos, así como una intervención militar cuando estimen que peligra su seguridad nacional o el funcionamiento del Canal, según los tratados.

Al pueblo de Panamá le queda soñar con dejar de ser un simple bazar de EE.UU. y un Banco universal de blanqueo de dinero: El 80% del Producto Interior Bruto panameño depende del sector financiero y del Canal.

d.t.

(Datos tomados del artículo de Juan Jesús Aznárez, publicado en el Suplemento de EL PAIS, 11/99)