Nuestros vecinos marroquíes

afectados gravemente por un terremoto

 

Los vecinos, o discuten y se pelean, o gozan de buenas relaciones que plasman en gestos amistosos y solidarios. Pero los vecinos no se desconocen, ni se olvidan, ni se distancian.

 

En la madrugada del pasado 23 de Febrero, un terremoto de 6,3 grados-Rihtter se sintió en tierras malagueñas, granadinas, melillenses,…pero hizo su estrago a unos cuantos kilómetros más allá, en el norte de Marruecos, en la región del Rif. Se contabilizaron 564 personas muertas, pero se teme que con los recuentos posteriores pasen de las 1.000.

300.000 personas afectadas perdieron lo que tenían: vivienda, muebles, bienes,… Deambulan de una parte a otra, huyen hasta la casa de algún pariente que les cobije, o simplemente lloran a la intemperie día y noche, con las únicas ayudas que pueden recibir de quienes están en iguales condiciones. Los desgraciados han recibido la primera respuesta solidaria de los propios compañeros de desgracia.

 

Salvo honrosas excepciones por parte de unas cuantas asociaciones, en el gran común de España y de Andalucía pareció que el terremoto hubiera sucedido a miles y miles de kilómetros. Parece que no nos sentimos vecinos de Marruecos, aunque vivamos en el bloque de al lado.

El caso es que si tiramos de memoria, sí que nos afecta lo que afecta a las más de 300 empresas españolas instaladas en Marruecos; sí nos afecta y nos cabreamos cuando no permiten a nuestros barcos faenar en los caladeros marroquíes pegados a sus costas; sí que nos afecta cuando la U.E. permite las importaciones de tomates o cítricos, porque nos hacen la competencia a los nuestros…

Pero no nos afecta que en España estén viviendo miles de familias marroquíes; o la continua avalancha de pateras que llegan a nuestras tierras, con miles de personas, menos las que se ahogan por el camino, procedentes de las costas marroquíes… No nos afecta la situación de pobreza y marginación en la que viven en toda la región del Rif. Definitivamente, nuestras relaciones con Marruecos son más comerciales, que vecinales.

 

Un terremoto es una catástrofe. Un terremoto que se une a la pobreza se convierte en una tragedia. Terremoto + pobreza + marginación resultan una tremenda injusticia. El Rif es la región más pobre de Marruecos. Sus casas de adobe, sus construcciones de escasos cimientos, su falta de vías de comunicación, su falta de organización política, la convierten en una zona abandonada, y, por tanto, en carne de cañón ante cualquier catástrofe de este tipo.

Por otra parte, el Rif escribió su condena desde el levantamiento en 1958 contra el absolutismo de la Monarquía Alauita. La región y sus habitantes fueron aplastados por los ejércitos reales y llevan ya 46 años de olvido y abandono. 46 años de castigo por haber osado enfrentarse al poder omnímodo del “Príncipe de los Creyentes” (como se llama a sí mismo).

 

Las pinceladas anteriores nos pueden ayudar a valorar algo mejor la dimensión de la desgracia de las familias del Rif, con motivo del terremoto. Hay aldeas completas que han desaparecido y no hubo testigos para contar los muertos. Otras, después de una semana, no han recibido nada de ayuda externa.

Un espectáculo bochornoso: En principio las autoridades marroquíes no autorizaron la entrada de ayuda internacional ofrecida por Francia, España, Bélgica, Portugal,… Después han permitido que lleguen al aeropuerto de Alhoceima. Reporteros españoles no salían de su asombro, observando la continua llegada de aviones con ayuda, pero una ayuda que quedaba en el aeropuerto sin repartir: "Está ocurriendo lo que tenía que ocurrir, las poblaciones llevan tres días durmiendo al raso y a la intemperie sin mantas, sin tiendas de campaña, sin comida, sin agua y se han dirigido hacia las zonas del aeropuerto donde se esta descargando esta ayuda con la intención de asaltarlo y llevársela, ya que nadie se las suministra". Hubo manifestaciones en Alhoceima y en Imzuren, donde la policía tuvo que efectuar alguna carga para disuadir a los manifestantes.

Según un comunicado de la RED DE LAS DOS ORILLAS: Las agrupaciones de bomberos, con material de urgencia y perros para la búsqueda de personas con vida de distintas localidades españolas (Huelva, Málaga, Granada, Melilla), fueron los primeros en desplazarse a las zonas afectadas. Sin embargo las autoridades marroquíes los dirigieron a efectuar batidas y registros en zonas que ya habían sido rastreadas. Después de dos días, donde según ellos mismos han confirmado que ni siquiera desembalaron sus equipos de urgencia, han regresado bastante desolados, puesto que la desidia y abandono de la Administración marroquí no les ha permitido realizar su trabajo (el intentar salvar vidas de personas bajo los escombros de las casas derruidas).

 

No hay ayuda más digna y más sentida que la ejercida entre los propios afectados. Las Asociaciones civiles del lugar han formado una Coordinadora en Alhoceima: O ellos mismos se organizan y controlan la ayuda recibida del exterior, o no lo harán las autoridades del país y mucho menos de forma fiable. La Coordinadora es una garantía. No habrá discriminación en la distribución, tan sólo prioridad para las zonas más afectadas. En cada población se formará una Comisión que estará en contacto con la Coordinadora.

Todo un acierto también por parte de las Asociaciones de Cádiz, Málaga, Almería, Melilla, Baleares, Barcelona, etc. que están llevando la ayuda directamente a Alhoceima y canalizándola a través de la Coordinadora. Es de agradecer igualmente los esfuerzos de dichas Asociaciones por ofrecer informaciones veraces sobre la situación.

A las personas interesadas: La Red de las "Dos Orillas" ha abierto un número de cuenta para recoger ayudas destinadas a las poblaciones de Alhoceima en la entidad bancaria de El Monte:  20098 – 0206 – 45 - 0372000527

 

 El mochuelo 

(Marzo-2004)