¿Qué libertad? ¿Qué Paz? ¿Qué democracia?

 

 

Entre las muchas frases, tan huecas como rimbombantes, del Sr. Bush, está aquella de hace un año, cuando acababan de invadir a Irak: “La estabilización y democratización de Irak servirá para extender los aires de libertad en el “gran Oriente Medio”.

¿Cuál libertad? ¿Cuál democracia?.

Ahí están las noticias de hoy, de ayer, de antedeayer, de cada día: Nunca la situación en Irak estuvo peor. Los muertos diarios se cuentan por decenas.

De forma pareja, como actuando a la sombra del Sr. Bush, el presidente israelí Sr. Sharon continúa invadiendo y masacrando al pueblo palestino. El 22 de Marzo asesinaban al líder espiritual de Hamas, Sheik Ahmed Yasin, con lo que ascendían a 327 las ejecuciones extrajudiciales de palestinos. Desde septiembre del 2000 van asesinados 3.000 palestinos, de los que 541 han sido niños menores de 17 años y 189 mujeres.

Mal asunto que los aniversarios recientes más llamativos estén todos ensangrentados. Precisamente el 7 de Abril se han cumplido diez años del comienzo del genocidio en Ruanda que llevó a la muerte aproximadamente a 800.000 personas, en su mayoría tutsis y hutus moderados.

 

Nuestra razón se muestra incapaz de entender las motivaciones que pueden llevar a una persona a matar a otra, o que alguien pueda tener motivos y sangre fría para destrozar la vida de centenares de personas, de niños, jóvenes, mayores, ancianos…Y, sin embargo, esa forma de matar se ha convertido en algo cotidiano aunque se quiera encubrir con nombres distintos. Cuando la mayoría de las víctimas se producen entre la población civil pacífica e indefensa da igual que se le llame guerra, resistencia o terrorismo, da igual la cobertura ideológica con la que pretenda justificarse, pues no hay nada que pueda justificar la pérdida de una sola vida humana. (N.O.1357)

 

El atentado de las Torres Gemelas, la mentira de las armas de destrucción masiva, la sinrazón de una brutal guerra con decenas de miles de muertos civiles en Afganistán y en Irak, la prepotencia de ciertos gobiernos, el criminal atentado de Atocha, la matanza de palestinos y el muro para aislarlos, los asesinatos permanentes con el Plan Colombia, Haití, Chechenia,….

Tenemos un serio problema: la razón ha terminado por crear monstruos. La razón nacionalista, la razón de Estado, la razón de clase, la razón económica…, la razón se ha impuesto al ser humano y en su nombre lo mata y lo destruye. Y si esto ocurre, debemos convenir en que la razón humana ha sido prostituida y alejada de su fin principal que es la búsqueda de la verdad y de la felicidad, y la defensa de la vida.

La razón se fundamenta en la moral y todas las éticas, todos los tipos de moral, coinciden en señalar el valor absoluto e inviolable de la vida humana, de toda vida humana. Y este principio no admite ningún tipo de invento, o de argumento, o de montaje para justificar una masacre de inocentes.

Si por algo está limitada la razón es por el derecho de lo otros, pero no por el poder que cada uno tenga para imponerla. 

 

El mochuelo 

(Abril-2004)