Repasando el verano

 

El verano llega a su fin. Adiós, turistas, que abandonáis estas playas, tostados por el sol. No sabemos si os valdrá para mucho ese color moreno medio postizo. Desde hace unos años se está llevando eso del “moreno”. A lo mejor podéis deslumbrar a algún vecino, amigo o colega. Si se dejan, les podéis contar, incluso, todo y sólo lo positivo  que habéis vivido durante estas vacaciones. Igual se lo creen.

 

Como todos los veranos, hemos tenido que contar también con la rutina maldita: Los malditos incendios, la mayoría intencionados, que han arrasado miles de hectáreas. Los malditos accidentes de tráfico, gran parte motivados por inconscientes e irresponsables,  que han segado la vida a decenas de personas. El bochornoso espectáculo de las pateras y de inmigrantes ahogados, detenidos o huyendo extenuados entre los bañistas. ¿Recuerdas cuántos miles de personas han llegado en pateras, durante este verano, a nuestras costas andaluzas y canarias?.

 

Tal vez los veranos se parecen mucho unos a otros. Pero hay gente, de oídos y mente abiertos, recuerdo por ejemplo a Pascual Serrano, que perciben las peculiaridades, aquellos acontecimientos que ocurren, aunque no se adviertan con el sonido de las olas, o con el ruido de las discotecas. Todavía habemos personal que no nos importa seguir en verano con el reloj en la pulsera, y nos gusta seguir leyendo periódicos y escuchando las noticias, porque no nos traumatiza hacerlo, ni siquiera en tiempo de vacaciones.

 

Por ejemplo, hubo algunas noticias, calificadas de “poco calado”, que resultaron muy curiosas.

Casi toda la prensa europea, y la totalidad de la norteamericana, estuvo apoyando, más o menos explícitamente, el referéndum en Venezuela. En realidad lo que querían apoyar era a la oposición, a los empresarios, a los de color de pelo y piel más rubios, a los que ansían controlar el petróleo venezolano, a esos que públicamente los periodistas consideraban con muchísima más capacidad política y democrática.

Tan democráticos que se han resistido a aceptar los resultados del referéndum, a pesar de ser las votaciones más controladas y vigiladas que han existido en todo el Continente americano. Por cierto, EEUU y Europa no piden otro referéndum, por ejemplo, para Alejandro Toledo en Perú, apoyado sólo por el 8 % de los peruanos. Es el doble rasero habitual de los poderosos.

 

Bueno, de Israel, hay noticias todos los días, las desvergüenzas se suceden. El 24 de agosto el ejército israelí retuvo arbitrariamente  en Nablus a 300 palestinos entre 16 y 50 años y los encerró en una escuela perteneciente a una agencia de la ONU. Como lo oyen.

Y, además, no hubo ninguna reacción de esa ilustre Institución Internacional al hecho de que sus instalaciones se utilizaran como campos de concentración por los militares israelíes.

 

Como si se hubieran puesto de acuerdo, la prensa en general, incluidos los informativos de TVE1 del 22 de agosto, afirmaron que un grave problema en Brasil es la obsesión por la belleza, que provoca seiscientas mil intervenciones quirúrgicas, en muchos casos en adolescentes.

Pues nos parece que esa obsesión de las niñas ricas brasileñas no es el principal problema del pueblo brasileño.

 

Hay noticias que saltan los ojos. El 20 de agosto, en los informativos de Tele 5, tras ver las condiciones de pobreza en Sierra Leona y cómo las familias presionan a los jóvenes para que emigren ilegalmente a Europa, nos ofrecieron un reportaje sobre un hotel de Puerto Banús donde el alquiler diario de una tumbona cuesta 100 euros. La portavoz del hotel nos relata que el precio de la botella de champán es de 1.200 euros y que los clientes "no lo utilizan para beber sino para mojarse unos a otros".

¿Cómo se llaman mafias a quienes traen a los inmigrantes y no se llaman también así a los gobernantes que permiten estos contrastes sociales?.

 

Durante este verano hemos contado en España con una nueva huelga: La Huelga de grúas. El 25 de agosto con motivo de esta huelga, informa la radio que no existen servicios mínimos por tratarse de un "conflicto mercantil", es decir entre empresarios –de grúas por un lado y aseguradoras por otro-, no entre trabajadores. Es decir, si la reivindicación fuera de los trabajadores de las grúas deberían cumplir unos servicios mínimos.

Ahora nos enteramos que esa obligación de servicios mínimos sólo se aplica cuando quienes reivindican son los trabajadores, los patronos pueden realizar paros empresariales sin estar obligados a servicios mínimos.

 

Con motivo de la Conferencia de Bangkok sobre el SIDA nos enteramos de que, según ONUSIDA, la cantidad que debe invertirse para luchar contra esta enfermedad es de unos 15.000 millones de dólares anuales. Qué coincidencia, 15.000 millones de dólares es lo que los países subsaharianos dedican a la deuda externa.

Algunas veces las soluciones son muy sencillas. Si se quiere, claro.

 

No faltan, por supuesto, las noticias cínicas. En Julio, los medios nos vendieron que el mundo estaba escandalizado por la decapitación online de los extranjeros secuestrados en Irak, ya son media docena. Pero, aun faltan muchos para llegar a los 52 que decapitó el gobierno amigo de Arabia Saudí durante 2003 por delitos, entre otros de homosexualidad.

Esos sí son legales, discretos y ejecutados por amigos a los que les compramos petróleo e invitamos a nuestros palacios.

 

Hubo un teletipo de la agencia mexicana Notimex del 14 de Junio, que recogçia una denuncia de Estados Unidos sobre los países que dedican “escasos esfuerzos a la lucha contra el tráfico de personas”. Son países a los que no les preocupa la circulación de las personas, a los que ahora EEUU les exige “combatir ese flagelo” o “combatir ese crimen”.

Cuando existía el muro de Berlín, el crimen era impedir el libre movimiento de las personas, ahora que el muro lo ponen los ricos el crimen es permitir ese movimiento.

 

¿Quién juzga el peso y la importancia de una noticia?. El 9 de junio, las televisiones informaban de una importante noticia. El pato Donald cumplía 70 años. Ese mismo día Amnistía Internacional denunciaba la existencia de torturas en España y el rey de Marruecos eliminaba al ministerio de Derechos Humanos.

Parece que estas dos noticias no fueron tan importantes y nada de ello se dijo.

 

¿Se acuerdan de la masacre en la boda iraquí?. Hace ya tanto tiempo…por lo menos tres meses. El locutor de televisión dijo, en referencia a los cuarenta muertos en una boda en Irak el pasado 20 de mayo, que "EEUU afirma que los muertos no eran civiles". Mientras, las imágenes muestran los cadáveres de bebés y mujeres despedazadas.

Hemos pasado de la mentira a la mentira sin vergüenza.

 

También salió una noticia sobre el juicio a los soldados torturadores. Una muestra de la justicia norteamericana ha sido el juicio a los soldados acusados de torturas. Un juicio sin público, sin medios de comunicación, sin la recogida de los testimonios de los torturados y sin la presencia siquiera de sus familiares.

Imaginemos qué hubieran dicho los medios de un juicio así en Cuba.

 

Y para terminar, una noticia que hace referencia a la belleza de la reina de Jordania. Su foto acapara la portada de El País Semanal del 18 de julio. El titular, "La estrella de Jordania". Subtítulo, "Estilo, belleza y poder. La reina Rania es una líder entre Oriente y Occidente". Y en el interior: "La reina Rania de Jordania es un referente de belleza en todo el mundo. Es la perfecta embajadora de su país y de un islam progresista".

Como Jordania es una dictadura amiga, se les olvida que la reina de la belleza progresista no ha firmado el protocolo de la Convención de la ONU sobre la Mujer. Que el año pasado se condenó a muerte a 15 personas y se ejecutaron a siete. Que hay restricciones al derecho a la libertad de expresión y de prensa. Que existe un Tribunal de Seguridad del Estado cuyos procedimientos no cumplen las normas internacionales de justicia procesal. Que son frecuentes las detenciones arbitrarias, las torturas y los malos tratos según Amnistía Internacional y que el Parlamento fue disuelto en 2001.

Minucias comparadas con la belleza de la reina

 

 

El mochuelo 

(Septiembre-2004)