¿Que hubo elecciones en Estados Unidos…?

 

Qué barbaridad, hasta Greenwich parece haber desaparecido, todos los meridianos parten y pasan por Estados Unidos. Todos los ojos fijos en el Imperio, que se ha convertido en la única hiperpotencia mundial militar, económica y política. Sus decisiones afectan a todo el mundo.

 

Ha triunfado el guerrero. Nadie da cifras de participación en las elecciones norteamericanas, aunque no ha llegado al 60%, ni tampoco se mencionan ya todas las trampas y manipulaciones habidas en las votaciones, que, por supuesto, se dan por “modélicas democráticamente”.

Afirmamos: El presidente de Estados Unidos ha sido elegido por menos del 30% de la población en edad para votar (Es decir, ni siquiera un tercio de la ciudadanía ha designado al Presidente). Según los propios norteamericanos, han triunfado los proyectos de guerra sobre los proyectos de libertades sociales como el reconocimiento de parejas homosexuales. No les ha importado elegir a un presidente que ha mentido al Congreso y a su pueblo, causando la masacre de más de 100.000 iraquíes.

Mientras tanto, gran parte de la Humanidad sufre con rabia y temor.

 

Habló el Imperator. En su primera conferencia de prensa reveló su agresiva agenda política: privatización del seguro social, reforma del código tributario e intensificación de la guerra en Irak.

Hay razones para creerle: Los ancianos están sufriendo una seguridad social cada vez más privatizada y encarecida. Los trabajadores ven cómo sigue reduciéndose el salario mínimo. Los bombardeos sobre Faluya se han intensificado y tienen por objetivo aniquilar la ciudad por completo. Peligran las 60.000 personas que residen actualmente en Faluya, cuya población hace un año era de 300.000.

¿No le preocupa estar favoreciendo a los grandes empresarios y a los ricos?. Son ellos los que generan empleo y crecimiento económico para todos los demás, respondió.

“He tomado decisiones muy difíciles…para protegernos…para promover la paz y la libertad. Entiendo que en ciertos países esas decisiones no fueran populares….Pero tomé las decisiones que tomé para proteger, primero y ante todo, a nuestro país. Continuaré haciendo eso como presidente”.

 

En el exterior se teme la reelección de Bush: significa que los estadounidenses apoyan la guerra preventiva contra el terrorismo (que tantos fracasos está cosechando) y que apoyan la misión universal que, según ellos, Dios ha conferido a EEUU para imponer al mundo por la fuerza su idea de democracia, invadiendo países y destruyéndolos con toda la potencia de sus armas ofensivas.

Para colmo. EEUU define unilateralmente quiénes son los terroristas y determina cuáles países configuran es “el eje del mal”.

Estados Unidos se convertirá en una potencia permanente en el Golfo Pérsico y con doce bases en Irak su situación se hará hegemónica, quizá durante todo el siglo XXI. Los motivos para alarmarse son numerosos. Un profesor de la Universidad de Michigan, historiador, se suma a la alerta y, ante semejante situación, se atreve a anunciar “más guerras, más invasiones, más ciega arrogancia, más muerte y desolación y más terrorismo”.

En definitiva, los temores vienen porque EEUU se han convertido en el principal riesgo de inestabilidad en todo el mundo, no en la garantía de paz y libertad que pudo ser en el pasado. Por eso la incertidumbre, el temor y la desesperanza.

 

El pueblo estadounidense ha elegido legítimamente. También en 1933, el pueblo alemán eligió democráticamente a un tal Adolfo Hitler.

Abundan las frases fuertes: “Quienes se horrorizan ante la caída de un par de rascacielos y votan la masacre del pueblo iraquí, merecen estar en las próximas torres que caigan, que sin duda caerán.” (Carlo Frabetti).

"Gana la mentira como arma de destrucción masiva", (José Saramago).

¡Vaya panorama!, digo yo.

 

El mochuelo 

(Noviembre-2004)