O paso de todo, o tengo que preocuparme

 

Parece que es un dilema presente en todos los amaneceres. Lo moderno dicen que es “pasar”, pero todavía sigue habiendo gente que prefiere seguir preocupándose, porque así, dicen, se sienten más vivos. Y se preguntan: ¿A dónde vamos a parar si aceptamos tranquilamente las contradicciones entre lo que decimos y lo que hacemos? ¿A qué atenernos con los gobernantes que hacen lo contrario de lo que defienden con sus discursos y en las leyes? ¿Cómo quedar tranquilos cuando, por estas contradicciones, siempre salen perdiendo los derechos humanos y los sectores más débiles de la sociedad?.

 

Pues, ustedes dirán:

 

Bush pidió al diario The New Cork Times que no publicara un informe que revelaba que el presidente ordenó investigar miles de comunicaciones en EEUU sin orden judicial. El diario estuvo sin difundirlo durante un año (1). En un país que presume de la libertad de expresión, el presidente llama a un periódico y logra paralizar la publicación de una importante noticia que le perjudica. ¿Eso no se llama censura previa?. Por si hay dudas, cuando se publicó, el presidente ordenó una investigación para castigar a quienes infiltraron la noticia a la prensa.

 

El 20 de diciembre, el mismo día que la prensa publica la victoria de Evo Morales en Bolivia y se alarman por la legalización de la coca, que no la cocaína, El País publica que el ejército francés distribuyó entre sus tropas en secreto durante la guerra de Irak, una droga ilegal estimulante. También se informa que el ejército norteamericano ha optado por utilizar esa nueva droga, en lugar del derivado anfetamínico que usaba hasta ahora, para luchar contra la fatiga y el sueño de militares, en especial pilotos de combate. ¿Cómo puede ser que el peligro para la salud es que un boliviano mastique hoja de coca, pero no la ingesta de anfetaminas para mantener despierto a un piloto de combate en Irak o Afganistán?.

 

El 7 de enero, unas imágenes difundidas por las cadenas internacionales de noticias recogen la información de la medidas adoptadas por las autoridades turcas para evitar la gripe aviar. Aparecen funcionarios públicos embutidos en trajes de protección blancos, mascarilla y guantes en las zonas rurales del país donde se han desplazado con la misión de recoger las aves domésticas que puedan estar infectadas. Lo descaradamente chocante es que quienes corren detrás de las gallinas y los pavos y los capturan para los funcionarios turcos son humildes niños de la región que ni llevan guantes, ni mascarillas, ni protección alguna.

 
Es cierto que nada se soluciona con matar al mensajero, pero ¿cómo se explica a veces su disparatado servilismo?. El 18 de enero, en el canal de televisión Globovisión, el analista político de la oposición venezolana, Julio César Pineda, afirmaba: “Todos votamos con la ONU contra Irán para que no fabricase bombas atómicas o uranio para armamento, menos Chávez”. ¿Cómo puede decirse eso públicamente? Nadie vota ni con la ONU ni sin la ONU, se vota en la ONU, por tanto no se puede presentar a Chávez votando ni contra ni a favor de la Organización de las Naciones Unidas. Por otro lado, nunca se votó nada relacionado con las bombas atómicas, ni con el armamento. Se votó un pronunciamiento sobre la investigación nuclear iraní con fines energéticos, concretamente con uranio enriquecido tal y como tienen en la actualidad otros ocho países del mundo. Irán siempre ha negado cualquier uso o desarrollo militar con ese tipo de energía.

 

El lenguaje altisonante de los expertos del Banco Mundial sobre la buena administración, la corrupción y la reducción de la pobreza no es más que una farsa. En efecto, en Chad, el Banco Mundial impuso a toda costa un proyecto de oleoducto que endeuda terriblemente a la nación chadiana, agrava la corrupción por conducir al enriquecimiento de un conocido dictador (Idris Deby), al tiempo que agrava la pobreza de un pueblo que no obtiene el menor provecho de su propia riqueza natural, deteriora el medio ambiente obligando a arrancar cultivos a lo largo del recorrido de dicho oleoducto, y todo ello en  beneficio de transnacionales  -Exxon Mobil, ChevronTexaco (de Estados Unidos) y Petronas (de Malasia)-  que reparten algunas migajas a los potentados locales a condición de que estos les garanticen su derecho a la propiedad sobre esos recursos naturales, que son realmente patrimonio común de la población local. El modelo neoliberal impuesto artificialmente por instituciones internacionales al servicio de las potencias y del mundo de las finanzas (2).

 

El ministro español de exteriores, Miguel Angel Moratinos, afirma que “no se pueden comparar los programas nucleares de Irán y de Israel”.

Efectivamente, Sr. Ministro, no son iguales, el iraní está sujeto a la tutela de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) y tiene carácter civil, mientras el israelí es secreto y militar y goza de protección de occidente.

Para colmo, el principal denunciante de la «amenaza» iraní es un estado, Israel, que posee alrededor de 200 ojivas nucleares logradas de forma clandestina con el beneplácito de las potencias occidentales.

Claro ejemplo de dos varas diferentes de medir la legalidad internacional. Irán es demonizado, con una sarta de mentiras, por parte de EEUU, Gran Bretaña e Israel, a quienes se han unido Alemania y Francia. Se le amenaza, no ya con sanciones en el Consejo de Seguridad de la ONU, sino con una agresión militar.

Sin embargo, Israel, que está involucrado en una sangrienta ocupación, además de  ser el principal violador de las resoluciones de Naciones Unidas, y con un importante arsenal nuclear, no recibe ni siquiera amonestaciones. Su impunidad es terrible, y es ahí donde el mundo árabe denuncia las diferentes varas de medir que utiliza Occidente. (3)

 

Y así podríamos seguir recorriendo noticias y acontecimientos diarios:

¿A qué viene esa ‘salida de pata de banco’ del presidente francés, Jacques Chirac, de que Francia utilizaría armas nucleares si se sintiera atacada por potencias regionales que emplearan medios terroristas o de destrucción masiva, en clara alusión a Irán? ¿A qué se debe este juego de amenazas por parte de las naciones más poderosas?. (4)

¿Cómo entender ese lenguaje prepotente del gobierno norteamericano, ante cualquier publicación de Al-Qaeda: “No negociamos con terroristas, los eliminamos. Los terroristas comenzaron esta guerra y el presidente (George W. Bush) ha dejado claro que ésta acabará cuando nosotros lo decidamos. Continuaremos la persecución de aquellos que conspiran para atacar al pueblo de EEUU”?. (5)

Los seres humanos de todo el mundo tenemos derecho a exigir RESPONSABILIDADES, tenemos derecho a reclamar los valores que nos ayudan a vivir: la paz, la justicia, el respeto a la dignidad,… ¿Cómo es posible que sigan utilizándose armas de destrucción masiva (fósforo blanco, agente naranja, uranio empobrecido) contra las poblaciones civiles? ¿Cómo es posible que las utilicen gobiernos llamados democráticos, como ha ocurrido en las guerras del Golfo, Afganistán, Irak, Serbia y Kosovo? Entre 1961 y 1971 el ejército estadounidense arrojó “defoliantes con agente naranja” en Vietnam: todavía sufren las consecuencias. Treinta y cinco años después, el agente naranja sigue provocando muertes, malformaciones congénitas, discapacidades físicas y mentales, abortos,… numerosas familias tienen al menos un integrante discapacitado; se habla de “trauma colectivo”,…  ¿Cómo que no se pueden exigir responsabilidades?

¡HUMANOS, TENEMOS PROBLEMAS!

 

El mochuelo 

(Febrero-2006)

 

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1. TVE1, 16-12-2005 (Refer. a comentario de Pascual Serrano)

2. Damián Mollet (Red Voltaire, 6-2-2006)

3. Ref. a comentario de J.M.Uribarri, (Gara)

4. El Pais, 20-1-2006

5. Terra 20-1-2006