Junio-2006

 

Nuestra realidad social está camuflada

 

Uno de los presentes preguntó por España.  ¿Será que pregunta por la selección española de fútbol, que es el tema estrella en estos días…? Pero no, preguntaba por el país…

La respuesta más ligera y recurrente hubiera sido la típica y la tópica: ¡Muy bien, muy tranquilos y preparando el veranito…!

La contestación fue un poco distinta: “Pues más o menos como otros países “desarrollados”…Depende de por donde lo mires…”

La cara del interlocutor hizo algún guiño de extrañeza,…como diciendo ¡Vaya ganas de complicar una simple respuesta…!

 

Total que hubo necesidad de ampliar la contestación: España está como todas las sociedades, con una realidad de lucha, de fiesta, de sufrimiento, de consumismo, de necesidades, de endeudamiento,…que vive su población. Y, por otra parte, la fachada de camuflaje que oculta esa realidad, y que es mantenida por los políticos y los medios de comunicación.

No es la realidad de los ciudadanos la que prima. Lo noticioso, por ejemplo, son las peleas entre partidos políticos.

No es el problema del terrorismo lo que se busca eliminar, ni el sufrimiento de las víctimas lo que se pretende atender. Es la lucha entre los políticos, que sin el menor decoro, utilizan a los terroristas y a las víctimas para aumentar sus cotas de poder y de prestigio.

No son los Estatutos ni el poder autonómico lo que deja sin sueño a los ciudadanos catalanes, vascos, andaluces, gallegos, manchegos,… Es un puro juego de poder político entre los políticos, que, sin ningún recato, se autoproclaman portavoces de las ideas y los sentires de los ciudadanos, para sacar rédito a sus propios intereses.

No son los problemas de las mujeres lo que preocupa. Lo que importa es firmar una ley sobre la igualdad de la mujer en el trabajo, que se publique antes del 8 de marzo “día de la mujer” y se publique con grandes titulares en la prensa, aunque esa ley no haya modificado prácticamente nada la normativa anterior.

No es el problema del desempleo o del trabajo temporal lo que se afronta. Es el montaje político del Gobierno-Sindicatos-Patronal para presumir de “gran acuerdo social” y de cumplir con el “programa electoral”, pero que en realidad sólo han retocado tres cositas de nada: Han regalado 90 millones de euros a las empresas de contratación temporal (ETT) que no ingresará el Estado; han rebajado las cotizaciones patronales por contratos “indefinidos” (otro regalo a los empresarios de 530 millones de euros, que no ingresarán en el INEM), un regalo a los empresarios que puede ascender realmente a 750 millones si le añadimos el aumento de las bonificaciones por contratos a colectivos especiales. ¿Y para los trabajadores? Poca cosa, el compromiso de aumentar 132 inspectores de trabajo y unos 124 subinspectores, que vienen a tocar a 15 por comunidad autónoma, con un coste total de 10 millones de euros al año.

No se quiere una reforma fiscal que alivie las cargas de los ciudadanos con menor poder adquisitivo. Lo que se ha aprobado, a bombo y platillo y con sobrenombres izquierdosos,  es una reforma más capitalista, que supone una rebaja fiscal de unos 4.000 millones de euros que beneficia fundamentalmente a empresarios y capitalistas. La publicidad puede resultarles gratis a los empresarios, si la encubren con alguna donación benéfica…Para nada se intenta cambiar la tendencia a la desigualdad en la tributación, no se ha reducido el IVA en productos básicos, no se ha implantado un verdadero impuesto sobre el patrimonio, ni se aumentó la progresividad de impuestos directos,… ¡Claro que los empresarios firman gustosos!…¿pero qué coño pintan ahí firmando también los sindicatos?. (1)

“Aquí no se sabe para quién se trabaja…”

 

En España, como en otros muchos países, se acabó aquello de que “vivimos bien con cualquier trabajito y con cinco duros de sobra en el bolsillo”. Aquí el que no está atravesado por una hipoteca, lo está por el coche nuevo, por la ropa de moda, por el chalet, por el viaje de vacaciones, por las cenas en restaurantes,… Hoy llevamos otro ritmo, hoy no vale eso de los cinco duros en el bolsillo. Y por eso no vale lo de cualquier trabajito fijo.

Y, entonces, ¿qué?...Si con cualquier trabajito  no basta, ¿qué solución tiene esto…?

Pues coja la prensa y se enterará de otros métodos de conseguir el dinero:

Los de la “Operación Ballena Blanca”, blanqueando capitales en el negocio inmobiliario.

Los de la “Operación Malaya”, en Marbella, destrozando una ciudad y esquilmando a un ayuntamiento.

Los de la “Operación Karlos”, proporcionando pensiones por incapacidad de manera ilegal.

Los de la “Operación Halcón”, defraudando a Hacienda mediante facturas falsas.

Los de la “Operación Puerto”, drogando a ciclistas para lograr triunfos y ellos millones para sus bolsillos.

Los de Afinsa y Fórum Filatélico, desplumando a miles de inversores. Los inversores caían en el timo de la estampita que le ofrecían euros a veinte céntimos.

Los de “Terra Mítica” acaban de aparecer y nos prometen sabrosas sorpresas.

Podemos añadir a muchísimos más: Los mercaderes de los nuevos esclavos del siglo XXI, transportando a criaturas desesperadas y dejándolas a la deriva en medio del mar.

Los ladrones, asaltando apacibles chalets de familias, que se han retirado buscando intimidad, aislamiento, naturaleza y posición social, que es lo que necesitan los ladrones para desvalijarlos. Terrible paradoja: lo que les hace felices, los vuelve vulnerables.

 

¿Qué cómo estamos por España…? Pues, no sé qué decirles…Puedo decirles que muy bien y así no hurgamos en el tema.

Pero las sociedades que están deterioradas en sus valores no pueden estar bien, por mucho que las camuflen los políticos y los medios por su propio interés.

Las desigualdades son un hecho, la explotación de inmigrantes es otro hecho,  el consumismo como proyecto de vida otro más,…Y cuando el proyecto humano no se construye desde el trabajo y desde los valores, sino desde el consumo, va desapareciendo el fundamento moral y ético que debe guiar el proceder personal y social. (2)

¡España no va bién!, así lo digan los políticos de derechas o de izquierdas… Que, por cierto, ¡Son tan parecidos en tantas cosas!...

 

 

  El mochuelo 

(Junio-2006)

 

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(1) Datos tomados de un análisis de Joaquín Arriola (N.O. nº.1410)

(2) Extracto de Editorial del mismo nº de N.O. citado.