Valencia: Otra vez la preguntita ¿Dónde estaba Dios?

 

No solemos plantear aquí cuestiones religiosas salvo que se mezclen con hechos o acontecimientos sociales.

Pero la preguntita parece haberse convertido ya en un spot publicitario, que se saca a colación cada vez que ocurre una desgracia, un accidente, o un desastre en la naturaleza. Alguien utilizó la preguntita con motivo del atentado a las Torres Gemelas, alguien la utilizó cuando los atentados en los trenes madrileños del 11-M, el mismo Papa Benedicto XVI la utilizó  durante su reciente visita a un campo de concentración nazi en Alemania, ahora la vuelve a utilizar el arzobispo de Valencia en el funeral de las víctimas del metro…

Para algunos periodistas de la Cadena SER incluso ha servido para hacer un poco de chunga al respecto.

 

En esto como en todos los campos, teóricamente son los técnicos quienes tienen más autoridad a la hora de hablar, aunque realmente suelen ser los humanos que sufren en la vida y luchan por dignificarla quienes dan en el clavo con sus respuestas.

Pero ¿Cómo que dónde estaba Dios? ¿A qué viene esa pregunta? ¿Quieren decir que si hubiera Dios y estuviera donde debe estar, debería haber impedido esos accidentes y esos crímenes?. Así lo ha interpretado mucha gente.

Pues, sinceramente no lo entiendo, lo digan los obispos, el Papa o quien sea.

Es más, sería jodido creer en un Dios de ese tipo, en un Dios tapaagujeros, manipulador, selectivo, controlador,…en una palabra, dictador.

Es increíble que pueda creerse en un Dios creador de un ser humano libre, para después no respetarle esa libertad. Difícil creer en un Dios que niega la responsabilidad al ser humano, que puede anular la voluntad del ser humano,… ¡Vaya una mierda de Dios!, con perdón.

¿Cómo puede creerse en un Dios responsable de la locura de un Hitler, o de un plan criminal realizado inteligentemente por un grupo terrorista, o de los abusos, tiranías (y sus consecuencias) de algún gobierno imperialista de actualidad, o de una mala gestión administrativa a la hora de mejorar el trazado del ferrocarril, o de la irresponsabilidad de un conductor que circula al doble de la velocidad permitida,…?

¿Cómo que dónde estaba Dios? ¿Qué es eso de echar balones fuera y querer echar la responsabilidad a otros, o de hacer responsable a Dios para que nadie pueda exigir cuentas y todos quedar libres de culpabilidad?

 

Esto resulta ridículo. Por ejemplo: Hay conductores del metro de Valencia que hablan de problemas en el trazado donde ha ocurrido el accidente (las curvas no se han corregido, las vías están viciadas en ese tramo), de lo obsoletos que son algunos de esos trenes (la gente se queja de los bandazos y de que los trenes vibran y chirrían), del poco mantenimiento de esa red ferroviaria, de la supresión de la mayoría de revisiones programadas, de la iluminación deficiente, del mal funcionamiento del temporizador de alarma, de los largos turnos de trabajo (no baja de las ocho horas y media), del aumento de conductores con contratos temporales que les dejan llevar la máquina después de un curso de un mes, de esa máquina que ya había descarrilado en otras ocasiones, de los accidentes en esa línea1 (el penúltimo, en octubre de 2005), de que en la siniestrada línea1 no existe sistema de frenado automático que sí lo hay en las líneas 3 y 5, etc.

Por lo visto habría que preguntar: ¿Dónde coño está Dios? ¿A qué espera para coger una grúa y cambiar el trazado y renovar las vías de esa línea1? ¿A qué espera para sacarse el carnet de conductor de tren y hacer todos los turnos de día y de noche, ya que él no se cansa? Lo jodido es que aumentarían los parados. ¿A qué espera Dios para recortar fondos de los destinados a las superlíneas de “alta velocidad” y poder mejorar estos trazados de “cercanías”?

 

¿Qué dónde estaba Dios?...¡Venga ya! que los eslóganes se los guarden para la publicidad.

Estamos hartos de que nos sigan tapando la boca, con dinero, con ascensos, con reconocimientos, con enchufes, con apoyos,…y ahora con eslóganes.

Estamos hartos de que a los humanos nos compren como mercancías, que nos engañen como a bobos, que nos marquen hacia donde mirar, cómo pensar, por dónde caminar, qué consumir,…

Que, por favor, nos dejen ser responsables como es nuestra obligación, que las autoridades y gobernantes sean responsables como es su obligación, que cada cual apechugue con su deber,… y que se dejen de historias de echar la culpa a Dios de nuestras maniobras y granujerías. ¿Qué dónde estaba Dios?...¿Y qué tiene que ver Dios con el descarrilamiento de un metro en Valencia?

Ese Dios manipulador y dictador no existe, nada más que para los ciegos irracionales y  para los manipuladores y dictadores irresponsables, que tienen muchísimo interés en hacerlo existir.

Con todos mis respetos…ese tipo de Dios  no es creíble.

Aclaramos que este breve comentario sólo “responde a” y está “motivado por” el uso que se hace de la dichosa preguntita. Y si hemos “entrado al trapo” es porque mucha gente ha interpretado la pregunta en ese sentido tan negativo y tan cuestionable.

 

 

El mochuelo 

(Julio-2006)