Los inmigrantes no invaden, las Potencias sí

 

En el mundo de los mitos y la sinrazón, se magnifican los datos para producir más miedo, o para convertir en novedoso un fenómeno viejo.

Ante la avalancha de cayucos repletos de inmigrantes africanos nos hablan de invasión, los políticos juegan con las cifras según su conveniencia, y los medios de comunicación juegan a resaltarlas u ocultarlas. Cuentan que, en lo que va de año, más de 22.000 africanos llegaron a las costas españolas de Canarias, más de 2.000 no llegaron, se los tragó el mar. No cuentan que el gobierno español repatrió más de 53.000 inmigrantes africanos en este mismo año.

 

La inmigración es tan antigua como las personas. En nuestra reciente historia, entre 1750 y 1940, un total de 127 millones de personas emigraron de su país, el 63% procedía de Europa.

En 45 años (1945 a 1990) hubo 220 millones de emigrantes internacionales. Entre 1966 y 1971 (tan sólo cinco años), 404.000 españoles emigraron a Europa en busca de trabajo. En 1992, había 1.600.000 españoles trabajando en el extranjero.

Hoy viven en el mundo más de 191 millones de personas lejos de su país, más 40 millones de irregulares fuera de las estadísticas.

La inmigración no es un fenómeno novedoso, que empezó en 2005 en las alambradas de Melilla, o este verano con las llegadas de cayucos.

 

El Informe Mundial sobre Población 2006 de la ONU añade más datos.

En busca de la “Tierra de Promisión” que sueñan en el mundo rico, un 25% vive en América del Norte y un 33% en Europa. Alemania ocupa, detrás de EEUU y Rusia, el tercer lugar de inmigración.

Las paradojas abundan: Las mujeres envían más dinero a sus familias que los hombres. En 2005 las remesas de emigrantes transfirieron 232.000 millones de dólares, el 72% a países pobres. Una suma bastante mayor que los 106.000 millones de dólares invertidos el mismo año en cooperación para el desarrollo.

Son los propios emigrantes quienes más colaboran con el desarrollo de sus países. Pero otros son quienes más engordan a costa de los emigrantes: Millones son víctimas de tráfico de personas, maltratos y explotación en el trabajo. Cada año, unos 800.000 seres humanos son secuestrados y vendidos de un país a otro. El 80% son mujeres y niñas.

 

España no está siendo invadida por los africanos, ni son un ejército armado, ni una plaga, ni se han apoderado de España por la fuerza.

Un informe de profesores de la Universidad Autónoma de Madrid asegura que por cada euro que la Comunidad de Madrid invierte en un emigrante, éste aporta doce. La región necesitará 800.000 trabajadores extranjeros durante los próximos diez años para mantener el nivel de desarrollo. Ocuparán puestos que los españoles apenas solicitan como la construcción, la limpieza y la asistencia a las personas mayores. En 2005 generaron una riqueza cercana al 10% del PIB de la región, 14.300 millones de euros.

Generan riqueza y contribuyen significativamente a mantener el Estado de Bienestar. El 36% de los nuevos afiliados a la Seguridad Social fueron trabajadores extranjeros. Lo que supone un gran aporte para los fondos del sistema sanitario y del sistema de pensiones español.

Ayudan al desarrollo de la Comunidad de Madrid y al desarrollo de sus propios países. El año pasado enviaron a sus familias 1.600 millones de euros.

Gracias a la inmigración se está rejuveneciendo la población española. Hace seis años, la tasa de fecundidad española era la más baja de toda su historia (1,07 hijos por mujer). Actualmente se ha situado en el 1,32 hijos por mujer. Uno de cada siete recién nacidos es hijo de extranjera.

Los inmigrantes no “conquistan” las aulas, como dice la prensa. Cientos de colegios públicos de la capital continúan abiertos gracias a que hay niños inmigrantes estudiando en ellos, aparte del enriquecimiento cultural que aportan.

 

¿Por qué muchos medios de comunicación en vez de fomentar la interculturalidad fomentan la multiculturalidad que lleva a la formación de guetos y a la discriminación social? ¿Por qué no resaltan informaciones positivas que mejoran la convivencia entre españoles y extranjeros, y en cambio subrayan las noticias sobre inmigración cuando hay alguna relación con crímenes, delitos, pobreza, droga,…?

¿Por qué Leyes de Extranjería represivas, en lugar de regulaciones que garanticen los derechos y la igualdad en condiciones de vida y oportunidades a inmigrantes que colaboran con su trabajo al desarrollo de España? ¿Por qué no una política de integración y regularización que adecue los flujos migratorios a la oferta y a la demanda del mercado laboral?

 

La riqueza nos vuelve prepotentes. Nuestros abuelos nos miran pensativos e incrédulos ante tanta suficiencia.

“Que se integren ellos”… y olvidamos que la integración no es sólo tarea del inmigrante. Para las ciencias sociales, el sujeto de la integración no es el individuo, sino el conjunto de la sociedad. Una sociedad está bien integrada cuando permite a sus integrantes el ejercicio de derechos y deberes compartidos. Lo contrario es la desintegración social. Una excesiva desigualdad en los niveles de vida, o en el acceso a los servicios sociales tiende a desintegrar la sociedad. Por otra parte, la sociedad es algo vivo, y el inmovilismo, que rechaza los cambios que la historia va requiriendo, se convierte en fuente de conflictividad y en factor de desintegración social.

 

Los gobiernos de países ricos intensifican las medidas de rechazo: más patrullas policiales, aviones, helicópteros, lanchas, muros, vayas electrificadas, barreras con radares, satélites,… Valen todos los sistemas de control y de represión. Decenas de inmigrantes han sido abandonados en desiertos, sin alimento ni bebida. Ésta es la respuesta.

Las puertas europeas que permanecen abiertas de par en par, desde hace siglos, para importar las materias primas de los países africanos, ahora se blindan para impedir la llegada de las personas de allá. El sistema que defiende la “libertad de mercado y la libre movilidad de las mercancías” prohíbe esa libertad a los pobres. Convierte a los inmigrantes en “ilegales” y a la gente de países ricos en egoístas, insensibles, irracionales, salvajes, locos,… la sinrazón obliga a sus bocas a decir tonterías. El director de Inmigración de Estados Unidos dijo en su reciente visita a Oviedo (España) que “Guantánamo es el único lugar de Cuba donde se respetan los derechos humanos”.

No se piensa en reforzar las ayudas al desarrollo de los países africanos, sino en reforzar las medidas policiales.

Las potencias europeas desangraron a África, se llevaron sus minerales preciosos, su caucho, madera, marfil, uranio, gas, petróleo…y superexplotaron como esclavos a su población. Ahora no se les permite recoger ni las migajas que caen de nuestras mesas.

El Primer Mundo, borracho de boato y “democracia”, cumple con los países empobrecidos a golpe de promesas falsas. La famosa ayuda del 0,7 “comprometida” en la ONU en 1995 para ayudar al desarrollo, nunca se llevó a cabo.

Las superpotencias quieren viajar en primera clase y que la chusma reme encadenada como en tiempo de los esclavos. Ingenuamente creen que podrán poner puertas al hambre.

 

¿Por qué la gente quiere emigrar y dejar su familia, su tierra, su casa,…? Es preciso buscar respuesta. Muchos vienen empujados por el hambre, las guerras y la injusticia. Tal vez las dos primeras causas son resultado de la tercera.

En estos días nos presentan a España como la víctima del problema, cuando la víctima es África devastada por las potencias europeas y más recientemente por Estados Unidos.

Sus gentes optan entre morir ahogado en unos minutos o hacerlo a poquito cada día durante unos cuantos años.

“…Son pobres que no tienen nada de nada.

No entendí muy bien

si nada que vender o nada que perder,

pero por lo que parece

tiene usted alguna cosa que les pertenece”.

                                                                  Juan Manuel Serrat

 

Aprovechemos antes de que nos borren toda la Historia Universal.

África tiene una negra historia. Millones de hombres y mujeres fueron cazados como animales, transportados en sucias bodegas y condenados a ser mano de obra gratuita para aprovisionar la naciente industria de Europa y Norteamérica. Con los recursos del infame negocio del comercio de esclavos se construyó el gran ferrocarril inglés del Oeste y nacieron industrias como la fábrica de pizarras de Gales.

Después se repartieron África como una tarta. En 1879 se declaró al Congo como propiedad del rey de BÉLGICA a costa de una matanza de miles de africanos.

Como auténticas aves de rapiña se lanzaron sobre aquellas tierras y sus riquezas: FRANCIA invadió Argelia, Túñez y Marruecos y se posesionó de Mauritania, Níger, Costa de Marfil y África Ecuatorial. GRAN BRETAÑA se hizo de Egipto, Sudán, Kenia, Sierra Leona y Sudáfrica. ALEMANIA de Camerún, África Oriental y del Sud Oeste Africano (dominios luego repartidos entre Francia y el Reino Unido). ITALIA se quedó con Libia, Eritrea y Somalia. PORTUGAL con Angola, Mozambique y Guinea Bissau. ESPAÑA con parte de Marruecos, Sahara y Guinea.

Las potencias expoliaron sus riquezas, originaron conflictos étnicos, destruyeron las economías tradicionales, impusieron fronteras artificiales sin tener en cuenta a las etnias residentes.

Recientemente se ha incorporado Estados Unidos, al olor de los hidrocarburos.

Las potencias provocan, intencionada e interesadamente, roces entre las burguesías nativas, que derivan en crueles enfrentamientos y prolongadas guerras civiles. Apoyan dictaduras corruptas pero condescendientes.

La injusticia ha convertido al hambre, las guerras y la miseria en las peores plagas de África.

Las familias ven huir a sus hijos más fuertes y más preparados hacia el Mundo Rico. Sueñan con alcanzarlo…poco tienen que perder.

 

Las viejas soluciones son tópicas, porque fueron irrealizables. Vincular la permanencia de inmigrantes a contrato de trabajo (resulta molesto para los empresarios), sacar a los inmigrantes de la economía sumergida (le quita el chollo a los empresarios), combatir sin descanso a las redes de inmigración ilegal (los gobiernos no ponen los medios suficientes para combatir a las mafias), agilizar los mecanismos de expulsión (se ha intentado, incluso contra la legalidad), mejorar el control de fronteras (ahí sí se ha invertido, como en otras medidas policiales), ayudar al desarrollo de los países emisores (se quedó en promesas),…

 

Ecos:

“Que quede bien claro, todo el que entra de manera irregular, más tarde o más temprano saldrá de España. Eso deben saberlo tanto lo que llegan como los Gobiernos de los países de los que llegan”. Vicepresidenta española M. Teresa F. de la Vega

“Si morimos en el mar somos pobrecitos negros víctimas de las mafias y si estamos preparados y nos protegemos somos malos y mafiosos. El tema es no tratarnos como iguales y seguir abriendo la brecha entre Europa y África…No queremos a ONGs con sus discursos humanitarios, ni a periodistas que escriben sin conocer África…aún no he escuchado a nadie hablar de nuestro derecho a ir donde nos apetezca. ¿Por qué los europeos todos vienen a Senegal de vacaciones, de turismo sexual, con empresas corruptas y nosotros no podemos ir a Europa a trabajar?...Estoy nervioso, espero salir ya. Muy nervioso porque no sé nadar. Pienso en mis padres, en mi familia, también en la gente del bosque, en los cadáveres que ví en las vallas…”

 Inmigrante en el bosque de Mauritania pendiente de salir hacia Canarias

 

Contrastes:

* Un nuevo juego en Internet (“Patrulla de la frontera”) tiene como objetivo “matar indocumentados”. Matando mexicanos que intentan ingresar por la frontera a Estados Unidos, en particular si se trata de una mujer embarazada con dos hijos, obtendrá una gran puntuación. Terrible y violento juego cuyo objetivo es impedir la entrada por la frontera entre México y Estados Unidos, ¡no importa a qué precio!.

Un juego muy acorde con las medidas adoptadas por el gobierno norteamericano: Se desplegará la Patrulla Fronteriza con 6.000 soldados en la frontera con México y se incrementarán con el tiempo hasta 12.000.

* Miles de personas se manifestaron en París contra el proyecto de ley que endurece la entrada de inmigrantes, salvo si se trata de  “extranjeros cuya personalidad y talentos supongan un beneficio para el desarrollo del país” (científicos, artistas, deportistas, informáticos,…).

En Agosto conocimos, de boca del ministro del interior francés, Nicolás Sarkozy, que están dispuestos a expulsar a 25.000 familias ‘sin papeles’. Su intervención televisiva tuvo un feo broche final relacionando la quema de coches con la inmigración clandestina: Lo que pasó en los suburbios es el resultado de una política de inmigración descontrolada”.

* El aspirante republicano a la gobernación de Arizona, Don Goldwater, propuso el establecimiento de campos de concentración para inmigrantes indocumentados cerca de la frontera, a quienes se les obligaría a construir el muro fronterizo. Hasta la fecha, Goldwater aventaja en las encuestas al resto de los aspirantes que buscan la nominación republicana por la gobernación de Arizona.

         * Foro Social de las Migraciones 2006: Reiteró el derecho inalienable del ser humano a vivir donde desee. Los migrantes somos sujetos y agentes de transformación de las sociedades a las que llegamos y de las que salimos y se debe reconocer ese papel. Las políticas migratorias no pueden estar al margen de los derechos humanos; estos son patrimonio común de la humanidad y se debe asegurar su interdependencia, integralidad y universalidad. La ciudadanía universal es una necesidad para los procesos de convivencia y todas las personas que llegan a un nuevo país deben tener todos los derechos inherentes a la condición de ciudadano sin vincularse a la nacionalidad.

 

“No estalla como las bombas ni suena como los tiros,

el hambre que mata callando, mata a los silenciosos.

 ¿Será que su hambre nos da de comer y su desnudez nos viste?.

 La libre circulación de personas ‘que figura en todos los textos’ es una ‘broma de mal gusto’. Las palabras y los hechos muy rara vez se encuentran”.

                                                                                                          Eduardo Galeano

 

 

El mochuelo

(Septiembre-2006)