Diciembre-2006

 

Saludos navideños, ¿se dice así…?

 

un saludo sincero, bajito al oído y sólo para adultos…

Porque los adultos sabemos que muchas cosas no son verdad, aunque lo parezcan y así se las contemos a los pequeños.

 

Por ejemplo, sabemos que los Reyes Magos no son verdad, sino una leyenda. O que Jesús no nació hace 2006 años, sino hace 2011 o 2012 años. Y mucho menos que naciera un 24 o 25 de diciembre, más bien fue en los meses de marzo y abril.

Podemos aprovechar estas fechas para hacer algunas aclaraciones:

En tiempos de Jesús se utilizaba el calendario romano, que se basaba en la fundación de Roma. Según ese calendario, ahora no estaríamos en el año 2006, sino en el 2759 desde la fundación de Roma (“ad urbe condita”). Cuando cayó el imperio romano a principios del siglo quinto, también perdió validez en el mundo su calendario.

Un siglo después de la caída de Roma comenzó el calendario cristiano (con base en la pascua y resurrección de Jesús).

¿Y quién señaló el año y la fecha de Navidad? Un tal Dionisio Exiguus y lo hizo unos 525 años después de la existencia de Jesús. Dionisio quiso organizar el calendario desde la fecha de nacimiento de Jesús, lo malo es que él tampoco sabía cuándo había nacido Jesús. Y se puso a calcularlo, apoyándose en la historia romana, contando los reinados de los emperadores de Roma. Este método ya había sido utilizado para calcular fechas históricas egipcias partiendo de los reinados de los faraones. El método hubiera sido válido, si Dionisio lo hubiera hecho bien. Pero se equivocó por dos veces, se olvidó del año “0” (se saltó del año antes de nacer Jesús al año después, sin nada en medio). Y tuvo otro error mayor, se olvidó que Cesar Augusto había reinado 4 años más, bajo su nombre propio de “Octavio”. Así que Jesús tuvo que nacer unos cinco años antes de lo que consta oficialmente en nuestro calendario.

Y con la fecha de Navidad ocurre algo parecido. Esa fecha se empezó a utilizar unos 336 años después de la existencia de Jesús. Y no ocurrió otra cosa que lo que tantas veces ha hecho la Iglesia católica: aprovecharse de las fiestas paganas para colocar las suyas encima. El 25 de diciembre era la fecha tradicional de la fiesta invernal pagana. Una celebración de origen celta, que celebraba el solsticio y que ya había pasado lo más duro del invierno.

Curiosamente, en la actualidad son numerosas las semejanzas con aquellos orígenes paganos y consumistas: aquellas eran fiestas de demasiada comida, demasiado alcohol y mucho jolgorio, la gente decoraba sus casas con ramos verdes para demostrar que, pese al tiempo invernal, el frío no podía matar a la verde naturaleza (en Europa, el príncipe Alberto, marido de la reina Victoria, popularizó en el siglo pasado la tradición de poner un  árbol de Navidad. Los alemanes usaban un pino, mientras los romanos ponían ramos de laurel) y lo más sorprendente del festival pagano era la tradición de dar y recibir regalos (que la Iglesia enganchó con el tema de los Reyes Magos).

Y de esta manera es como se utilizó la fiesta pagana del 25 de diciembre para marcar las fechas de Navidad, sin más base histórica.

Sin entrar en más detalles, lo cierto es que ni el año ni la fecha de Navidad son ciertos. A pesar de ello, los adultos procuramos que los niños se lo crean ciegamente.

 

Dígales Feliz Navidad, si lo desea, y eso de “Paz a los hombres de buena voluntad”. ¡Claro que sí!

Y dígales también, por favor, que la guerra, la fuerza y la violencia no sirven para dar más seguridad. Que ese es un falso concepto militarista de seguridad, el cual considera el diálogo, la diplomacia, la cooperación y el consenso como síntomas de debilidad. Y confunde orden impuesto y seguridad.

A la vista está lo ocurrido en Afganistán, en Irak, en Palestina, en Líbano,…Ahora se habla de Irán y Corea del Norte,… Las soluciones para conseguir la paz y la seguridad se han puesto en las armas. Y lo que han conseguido es aumentar la violencia.

¿Desde cuándo puede haber paz sin justicia?. La seguridad sólo vendrá a través del fortalecimiento del derecho internacional y de los derechos humanos, o no vendrá.

Dígales que todas las guerras son interesadas, la locura de las armas no puede entenderse sin un  enorme negocio detrás.

 

Dígales Feliz Navidad y desee a todos un Año Nuevo lleno de prosperidad.

Pero dígales también que deseamos un mundo justo y de igualdad.

Si ponemos NEGOCIO + PODERÍO + DOMINIO los resultados serán imperialismo, imposición, invasión, violación de derechos humanos y derecho internacional, militarismo, armamentismo, guerras, dominación y explotación,… y, en contrapartida, dependencia, sumisión, injusticias, muertos de hambre o víctimas de guerras, marginación, esclavitud, resistencia, deuda externa, países en la miseria,…

Así es nuestro mundo, como una noria, siempre da vueltas sobre el mismo eje. En cuestión de relaciones humanas, queda poco por inventar: Unos que dominan y otros que son dominados.

¿Quiénes son los que hacen las leyes y, quizás, los que menos las respetan? ¿Quiénes pueden ejercer autoridad y mando y realmente lo ejercen?

¿Quiénes administran la justicia y quiénes se someten a ella?

¿Qué es en realidad lo que guía a los gobiernos, a los políticos, a las religiones, a las Instituciones,…? ¿Realmente pinta algo eso del bien común, del interés general, de los derechos universales del ser humano,…fuera de ser bellas frases escritas?

Piense lo que contesta porque le puede arder la boca y eso está muy feo en Navidad.

De nada vale dorar la píldora en cualquiera de los ámbitos en que nos movemos (entre amigos, entre colegas, entre correligionarios, entre partidarios, entre familiares, entre socios, entre compañeros,…). Es igual. La sociedad gira siempre en torno a los mismos ejes: O hablamos desde los INTERESES, o hablamos desde LA DIGNIDAD DE LAS PERSONAS. Hay que elegir una perspectiva…

 

Dígales Feliz Navidad y que reine la amistad, la libertad, el cariño,…y con uvas o sin uvas puede desearles mucha suerte.

Dígales también que la sociedad se merece un juego limpio y decente, que las personas solamente son responsables cuando actúan de acuerdo con su conciencia,…

Dicen que vivimos en la EDAD DE LA MENTIRA.

Todo el mundo no podemos ni queremos dedicarnos al “arte de la política”, a jugar al ratón y al gato…a decir pero no decir, a promover la democracia pero sólo “formalmente”, a defender la justicia pero “discrecionalmente”, a denunciar una violación pero “diplomáticamente”, a afrontar los problemas pero “prudentemente”, a manifestar desacuerdos pero “tímidamente”,… ¿Ustedes han visto los equilibrios que han tenido que hacer las autoridades españolas en la reciente visita del tirano Obiang de Guinea Ecuatorial?

El presidente de Guinea puede ser un dictador, un canalla cuya familia y amigos se quedan con el 80% de la riqueza del país, mientras el 60% de su población vive en la miseria absoluta, pero es recibido y reconocido, porque en Guinea HAY PETROLEO.

Todo el mundo sospecha que las fuerzas soviéticas tienen que ver con el envenenamiento del espía ruso Alexander Litvinenko y que cantidad de violaciones se están llevando a cabo por el gobierno y las mafias rusas, pero la Comunidad Internacional mira para otro lado, porque en Rusia HAY PETROLEO.

Los compromisos y deberes se tapan con discursos y Cumbres. Pero la realidad nos dice que las Instituciones u Organismos Internacionales no toman o no pueden tomar medidas contra el amenazador cambio climático, contra el comercio injusto, contra las invasiones imperialistas, contra el hambre y la miseria, contra los abusos económico-socio-político-laborales de las multinacionales,…

 

Dígales Feliz Navidad y cante si quiere “Gloria a Dios en las alturas…” y hágales regalos…

Pero dígales que el único Dios creíble es el “Dios de la vida”.

Y la dignidad de las personas rechaza que la violación de los derechos se tape con beneficencia. Nunca hubo mayor promoción de ONG por parte de los gobiernos y de la ONU, nunca han recibido más millones,…Las injusticias sociales quieren taparlas los gobiernos con voluntariados y limosnas a través de las ONG, las responsabilidades sociales de los gobiernos las pasan a manos de ONG, y todo queda lavado…

También muchos derechos desatendidos de los niños se tapan con regalos…

Y dígales que no se acostumbren a las palabras vacías… Hay “días mundiales para todo”… Los “Día Mundial de…” son puras beaterías, días en los que “nos comemos a los santos por los pies”, en los que se defienden como nunca las Grandes Causas a golpe de pancartas o de discursos, pero que al día siguiente se hace borrón y cuenta nueva…

Como pintoresco resulta ver a “su santidad” el Papa buscando salidas para sus obispos pederastas y, al mismo tiempo, exigiendo fuertemente el celibato para sus curas. Fue en el Concilio de Trento que se reafirmó el celibato de los curas, un Concilio que fue convocado por un Papa que tenía cuatro hijos. Y como gesto de condescendencia social, el Papa acaba de encargar un estudio sobre las cualidades del condón… (¡A buenas horas!)

 

Amigos, ¡que lo pasen bien! Y, si ven a alguien con la boca floja, los ojos llorosos y la barriga repleta diciendo feliz navidad…pegúntenle: ¿Y qué coño es feliz navidad…?

Lo dicho. LES DESEO… LO QUE MÁS CONVENGA.

 

El mochuelo

(Diciembre-2006)