¿Aniversarios?...los hay para todos los gustos

 

Es como los cumpleaños, las onomásticas, las fiestas,… todos los días pueden ser “Días de…”.

Cosa distinta es que, en los países más o menos desarrollados, los grandes almacenes aprovechen para avivar las ganas de consumir, y promocionar cada vez más “Días de…”, originando esa especie de obligación social de “regalar algún detalle”.

También lo vienen haciendo los políticos e instituciones internacionales para dar la impresión de que están enormemente preocupados por las grandes causas pendientes: “Día de la no violencia”, “Día sin coches”, “Día Internacional de la Mujer”, “Día mundial contra el hambre”, “Día del Domund”,…

 

A contracorriente, también hay grupos de la sociedad civil que utilizan ese mismo juego de los aniversarios para manifestarse y denunciar situaciones de injusticias.

Con motivo del cuarto aniversario de la invasión de Irak, centenares de miles de personas se han manifestado por todo el mundo gritando “No a la guerra”. Diversas manifestaciones, desde Estados Unidos, Latinoamérica, Asia, Europa… hasta Irak, han clamado por las 650.000 personas iraquíes muertas, más de 800.000 heridas, millones de refugiadas y más de 3.200 soldados estadounidenses muertos. Aprovecharon para reclamar “Tropas fuera de Afganistán”, “Fuera bases militares”,  "Por la paz. No a la guerra. No a la violencia. Por el fin de la ocupación de Irak. Por el cierre de Guantánamo", “Bush criminal de guerra” y otras muchas pancartas “contra la guerra y la violencia”.

La fuerza de los manifestantes no está sólo en la razón, como seres humanos, sino en la propia realidad: Según la última encuesta, el 82% de la población iraquí desconfía de las fuerzas invasoras y nueve de cada 10 iraquíes  viven atemorizados por la violencia. "Esto no es vida en absoluto…Comemos, bebemos y dormimos como animales, pero los animales tienen suerte porque no están asustados todo el tiempo como nosotros. No piensan que pueden ser asesinados en cualquier momento, por lo que creo que son mucho más felices que nosotros"", opina Solaf Mohamed Ali, una mujer chiíta, de 39 años, que trabaja en un banco de Bagdad.

 

En estos días se conmemoran 27 años del asesinato de Monseñor Oscar A. Romero en El Salvador. El teólogo Jon Sobrino vive en San Salvador, en la misma casa en la que, en 1989, cuatro sacerdotes jesuitas, más la cocinera y su hija de 15 años, fueron asesinados por un escuadrón de la muerte.

El Vaticano, que tanto juega con los símbolos, en vísperas del primer viaje del papa Benedicto XVI a Latinoamérica, ha despreciado al continente latinoamericano. El Papa ha tenido un gesto de sabor amargo: ha condenado al teólogo jesuita Jon Sobrino. Fue uno de expertos y asesores de obispos en Puebla (1979), es reconocido su carácter científico y rigurosidad teológica por todo el mundo, pero es acusado por el Vaticano de que en sus obras teológicas no da suficiente énfasis a la conciencia divina del Jesús histórico. Se le prohíbe por tanto dar clases de teología, y todos sus escritos futuros deberán ser sometidos a previa censura vaticana.

En el Vaticano hablan de los pobres, como preferidos por Dios, pero temen y rechazan a los pobres y a todo creyente que tome opción seria por los pobres. A Roma siempre le molestó la Teología de la Liberación. Si hoy Jesucristo  siguiera identificándose con los condenados de la Tierra, con los hambrientos, los sedientos, los negros, los emigrantes, los enfermos,…estaría hace tiempo condenado por el Vaticano, como otros muchos cristianos y teólogos que han seguido ese camino.

También este gesto ha provocado miles de manifestaciones de todo tipo. Algún titular rezaba “Hostias para asesinos, condenas para profetas”.

Y es que, para colmo, ha coincidido con la primera exhortación apostólica de este Papa, en la que se ve el plumero de cuáles son las grandes preocupaciones de la Jerarquía romana: la indisolubilidad del matrimonio entre una sola mujer y un solo hombre (podrían explicar los curiosos motivos que les llevan a anular decenas de matrimonios cada año), los divorciados nuevamente casados no pueden comulgar (pero pueden comulgar asesinos y criminales de guerra), obligatoriedad del celibato (a pesar de la sexualidad mal asumida de los sacerdotes y obispos pederastas), que los seminaristas y sacerdotes dediquen tiempo al estudio del latín y del canto gregoriano (¿no lo aprovecharían mejor estudiando idiomas y la doctrina social de la Iglesia? ¿O unos cursos sobre sexualidad?),…

Cada día más gente está desengañada de escuchar a señores, con ojos en blanco y comedidos en palabras, que ven “pajas en ojos ajenos pero no las vigas en los suyos” y que acusan de demagogos y condenan sin piedad a quienes no comulgan con sus piruetas ideológicas que buscan conservar sus status y privilegios en la sociedad. La sociedad está harta de santones y monopolistas de la fe y del Espíritu.

 

Aniversarios, efectivamente, los hay para todos los días y para todos los gustos. En definitiva se trata de una “simbología” que adquiere un sentido u otro dependiendo de la intención de quien los organice y celebre.

Otro ejemplo: El 22 de marzo de 2007 fue declarado por Naciones Unidas como “Día Mundial del Agua”. Pónganle cuidado.

El Organismo correspondiente de la ONU emitirá su consabido Informe sobre la escasez de agua potable y de las numerosas víctimas que sufren por ello.

Los medios lo publicarán como el “no va más” sobre este asunto y añadirán algún artículo parecido al de años anteriores con fotografía incluida, corroborando los desequilibrios existentes en el tema, para no quedar mal en dicho aniversario.  

En realidad el informe de Naciones Unidas ya está preparado:

“En menos de 20 años, cerca de 2.000 millones de personas no tendrán agua y dos tercios del mundo no tendrán agua suficiente, advirtió hoy aquí la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)…

            La escasez de agua es obviamente más aguda en las áreas más secas del mundo, que albergan a más de 2.000 millones de personas y a la mitad de toda la gente pobre…

La agricultura es el usuario número uno del agua en el mundo, y consume aproximadamente el 70 por ciento de toda el agua dulce extraída de lagos, vías fluviales y manantiales del planeta…Una forma de enfrentar la escasez de agua es por medio de técnicas relacionadas con la agricultura que aprovechan más el agua de lluvia, reducen el desperdicio en la irrigación y aumentan la productividad, y en los cambios de cultivos y de opciones alimenticias…

LA FAO lamenta la situación y apunta la necesidad de una mayor cooperación a niveles internacional y local para proteger los recursos hidráulicos del mundo”.

Los grupos ecologistas también aprovecharán para denunciar los abusos, contaminación y derroche del agua y quizás emprendan alguna campaña contra las políticas actuales al respecto, por ejemplo, contra la privatización del agua.

Este bien se ha pasado a considerar una “mercancía” y las instituciones financieras como el Banco Mundial, organizaciones supranacionales como la Unión Europea y el Consejo Mundial del Agua, los estados y las corporaciones multinacionales de servicios, impulsan la privatización del agua.

Algunas otra voces independientes y cercanas a las víctimas del agua denunciarán las situaciones de injusticia e intentarán hacernos reflexionar: ¿El agua es vida o mercancía? El 70% de la superficie de la Tierra está cubierta de agua: el 97,6% es salada y sólo el 2,4% es agua dulce. Y de este pequeño porcentaje, sólo el 10% se dedica a consumo humano y sólo el 0,7% de este 10% es accesible de manera inmediata, porque el resto se encuentra en acuíferos profundos. Hay agua pero está distribuida desigualmente (menos de una cuarta parte de la población mundial consume el 86% del agua existente, para más de 3.000 millones de personas no es suficiente o beben agua insalubre). Grave problema es la contaminación e igualmente grave el mal uso del agua potable. El agua no puede considerarse una mercancía o fuente de lucro para las multinacionales. El agua es un bien natural y fuente de vida, esencial para todos los organismos vivos y para el equilibrio ecológico de la Tierra. El agua es un derecho universal.

¿Se notará este aniversario y la problemática del agua en nuestros propios hogares, en nuestros grifos, duchas, lavados de coches, vertidos en cañerías,…?

 

El mochuelo

(marzo-2007)