¿Día de la Alimentación? ¿Día contra el Hambre?

 

Algo así se celebró el día 16 de Octubre en este Gran Circo que es nuestro Mundo.

Me acordé de una voz oficial que, durante las manifestaciones contra la agresión a Irak, preguntaba “por qué la gente no se manifestaba contra el hambre, que mata mucha más gente que las guerras”. Otra frasecita de políticos, me dije yo. Las verdades, que se rehogan en la incongruencia de los políticos, salen de sus bocas convertidas en puro palabrerío.

 

Pero, efectivamente, el hambre está matando muchos más miles de personas que todas las guerras en nuestro planeta. Y no se debe a un problema técnico: Un representante de la ONU acaba de decir que en la Tierra hay alimentos para 12.000 millones de personas, y sólo estamos la mitad, y, sin embargo, mueren de hambre más de 1.000 millones de seres humanos. Algo no funciona, o alguien se está comiendo lo de los demás.

 

A pesar de ello, los dirigentes del mundo deciden gastar muchísimo más en presupuestos militares (900.000 millones de dólares anuales), que en soluciones para las necesidades más esenciales de los seres humanos. Cada año baja la aportación de Ayuda al Desarrollo que hoy resulta ridícula. Según la ONU, con el 10% del presupuesto destinado a armamento en el mundo, es decir, con 40.000 millones de dólares, bastaría para asegurar lo esencial de la vida a todos los habitantes del mundo.

 

¿Estamos locos, somos indecentes, hemos perdido la vergüenza y la dignidad…qué nos pasa? Parece mentira que en un mundo en el que unos tiran la comida a la basura, otros se mueran de hambre (¡Cuánta crueldad!).

 

Parece mentira que en todas las portadas de los medios de comunicación, del 17 de Octubre pasado, la primera noticia fuese el éxito de haberse conseguido por unanimidad la nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, la 1.511, que abre las puertas para que otros países colaboren con dinero y soldados en la reconstrucción de Irak, cuyo control correrá a cargo de Estados Unidos. Incluso, la ministra española de Exteriores calificó la medida como “una respuesta de solidaridad” y añadió que España donará 300 millones para dicho proyecto. ¡Inexplicable!... Se agrede y destruye una nación, violando todas las Normas Internacionales y, después, los mismos agresores, llaman solidaridad al negocio de la reconstrucción que realizarán sus propias empresas. Hasta el presidente Aznar ha perdido el culo dando salto de alegría, porque ahora sí tienen la excusa perfecta para tapar toda la ilegal e injusta agresión al pueblo de Irak.

 

Qué menos que nos riamos cuando hablan los gobernantes. En la famosa Cumbre del Milenio, organizada por la ONU en septiembre de 2000, los gobiernos se comprometieron a reducir a la mitad la pobreza en los 15 años siguientes. ¿Quién se lo cree?. Los mismos representantes de la ONU han dicho este año que no se ha avanzado nada, o lo que es peor, hasta se ha retrocedido en muchos lugares del mundo.

 

El tema es largo. El hambre tiene que ver con otras varias medidas que los gobernantes no piensan aplicar: la condonación de la injusta deuda externa (ya pagada en su totalidad, pero cuyos intereses siguen devorando los presupuestos de los países empobrecidos), las políticas agrarias (los países ricos subvencionan sus productos agrícolas para venderlos más baratos, impidiendo así el comercio a los países pobres), el cumplimiento de los compromisos contraídos de la Ayuda al Desarrollo, etc.

Nunca en la historia se había producido tanta riqueza: pero nunca antes había sido tan mal repartida. La producción mundial (PIB) es de 25 billones de dólares: 7 grandes países (G7) concentra 18 billones y sólo 7 corresponden a los otros 180 países. Ya saben, el 20% de la población consume el 80% de los recursos del planeta.

 

El mundo está regido por los “Pudientes” y, por supuesto,  para ellos el hambre no es problema. Ni siquiera es problema para ellos el producirla e incrementarla. Nuestros gobernantes mundiales conocen muy bien las causas del hambre y quienes son los causantes… También saben que es mentira que el hambre sea un fenómeno natural, la naturaleza no es tan canalla.

 

El mochuelo 

(Noviembre-2003)