poemas1

 

Yo no me callo.

Perdone el ciudadano esperanzado

mi recuento de acciones miserables,

que levantan los hombres del pasado.

Yo predico un amor inexorable.

Y no me importa perro ni persona:

sólo el pueblo es en mí considerable,

sólo la Patria a mí me condiciona.

Pueblo y Patria manejan mi cuidado:

Patria y Pueblo destinan mis deberes

y si logran matar lo levantado por el pueblo,

es mi Patria la que muere.

Ese es mi temor y mi agonía.

Por eso en el combate nadie espere

que se quede sin voz mi poesía.

Siempre advirtiendo.

Pueblo, en el intranquilo vendaval

cierra los puños y rechaza el mal.

Todas las noches aullarán las hienas

manchando la revolución chilena.

Todos los días quiere el adversario

borrar el fuego revolucionario

y dividir las armas unitarias

de la victoria revolucionaria.

Y quieren los amargos desplazados

enterrar los laureles conquistados.

Otra vez advirtiendo.

Traigo aquí la señal de una emergencia,

toco a rebato al pueblo vencedor.

Hay que juntar la fuerza y la conciencia:

Chile es una batalla de existencia:

batalla del honor y del amor.

.............................................................Pablo Neruda