Julio-2003

Noémia de Sousa, poeta de Mozambique, muerta recientemente en Portugal, es un caso único en la literatura: apenas escribió de manera regular durante tres años y no necesitó publicar un solo libro para ejercer una influencia indiscutible en numerosos intelectuales africanos. Tres años de producción literaria le han sido suficientes a esta mujer para incendiar el alma adormecida de generaciones, para forjar todo un concepto de identidad nacional anticolonialista con una obra tan breve como intensa.

Si me quieres conocer

Si me quisieras conocer
estudia con ojos de ver
ese trozo de palo-negro
que un desconocido hermano maconde
con manos inspiradas
talló y trabajó
en tierras distantes allá en el Norte.

Ah! Esa soy yo:
órbitas vacías en la desesperación
de perseguir la vida
boca rasgada y herida de angustia
manos enormes, agrietadas,
irguiéndose como quien implora y amenaza,
cuerpo tatuado de heridas visibles e invisibles
por los duros azotes de la esclavitud...
torturada y magnífica
altiva y mística,
africana de la cabeza a los pies.
Ah! Esa soy yo
Si quisieras comprenderme
ven e inclínate sobre mi alma de africana,
en los gemidos de los negros,
en los batuques frenéticos de los muchopes,
en la rebeldía de los machanganas,
en la extraña melodía que vuela
de una canción nacida de la noche.

Y no me preguntes nada más
si es que me quieres conocer…
no soy más que un caracol de carne
donde la insurrección de África congeló
su grito lleno de esperanza.