pueblos10 (Mayo-2000)

Sahara Occidental: La disyuntiva de la ONU

Las miradas de los saharauis se dirigen a las Naciones Unidas. Es que ese organismo puede terminar con el último vestigio colonialista en Africa o ceder ante los argumentos apocalípticos marroquíes. Pero los saharauis están dispuestos a la independencia a cualquier costo.

Ahmed Boukhari, embajador saharaui ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), afirmó que aún existen posibilidades de que este año se realice el referendo que definirá si la República Arabe Saharaui Democrática será independiente o anexada a Marruecos. Advirtió, empero, que si Naciones Unidas es "complaciente con un régimen agresor (...) en perjuicio del derecho de un pueblo a su libre determinación (...) téngalo por seguro, los saharauis no tendrán más remedio que retomar la batalla militar contra el ocupante marroquí".

En su último informe al Consejo de Seguridad, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, afirmó que el proceso de paz que debería culminar en un referendo podría verse retrasado en dos años debido a la ola de apelaciones recibidas. Pero Boukhari señaló que "si bien el secretario general habló de esa posibilidad del retardo del referendo hasta 2002 o incluso más allá, no estaba decidiendo que así iba a ser. Se trata apenas de una posibilidad en caso de que fueran aceptados los miles de recursos de apelación interpuestos. Con ellos, Marruecos trata de forzar a la ONU para que acepte como votantes a esos miles de marroquíes cuya supuesta saharauidad fue rechazada por Naciones Unidas en la operación para identificar al cuerpo electoral".

El 15 de julio de 1999, la Misión de la ONU para el Referéndum en el Sahara Occidental (Minurso) dio a conocer la primera parte del padrón electoral provisorio, y se hizo público que de las casi 147 mil solicitudes presentadas, se habían aceptado 84.251, rechazando más de 60 mil. De inmediato se presentaron casi 80 mil apelaciones (supuestamente personas marroquíes que desean incluirse como votantes de cara a conseguir determinados resultados favorables a Marruecos).  La Minurso dio a conocer -el 18 de enero- la segunda parte del padrón electoral provisorio: de los 51.220 miembros de tres grupos tribales que se presentaron en 1999, sólo ingresaron 2.130 al padrón. En su informe, Annan admite que esta segunda parte podría provocar una avalancha de apelaciones tan numerosa como la primera.

Para Boukhari, se trata de una maniobra dilatoria de Marruecos. Boukhari no tiene dudas de que con la lista actual, tal como quedó confeccionada por los tribunales imparciales integrados por la Minurso, "el resultado de la votación es la independencia".

Para Boukhari es inevitable llegar a las comparaciones: "En Timor del Este todo el proceso se hizo en cuatro meses. En Camboya, los recursos de apelación se terminaron de procesar en tres meses. ¿Por qué deben requerir tres años en el Sahara Ocidental?". Y él mismo se contesta: es que Marruecos quiere "desembarazarse del plan". El rey Muhamed VI ha hablado ya en alguna oportunidad de que en lugar de la independencia o la anexión, se podría resolver el tema con alguna solución intermedia, como crear una provincia autónoma dentro del reino. Los saharauis reaccionaron de inmediato rechazando la idea.

"Las próximas semanas serán determinantes para el futuro de este conflicto. Las Naciones Unidas se juegan su prestigio en el caso del Sahara Occidental, y la región del norte de Africa su futura estabilidad y desarrollo. Los saharauis sabemos que la inmensa mayoría de la comunidad internacional está de nuestro lado, ya que se trata de una causa justa, de libertad y de dignidad. Como única nación árabe que fue colonia española tenemos unos lazos especiales con Latinoamérica y yo deseo que estos lazos de solidaridad se profundicen más y más, sobre todo en estos momentos particularmente cruciales para la República Saharaui. Los países del Cono Sur, entre ellos Uruguay, no han reconocido todavía a la República Saharaui. La intransigencia y maniobras marroquíes contra el referendo son un buen motivo para reconsiderar la oportunidad del reconocimiento a la República Saharaui y enviar así un mensaje de explícito rechazo al último remanente del colonialismo", dijo Boukhari.