Octubre-2000

 

La Plataforma Pro-Referéndum en el Sahara presenta una carta abierta al rey de Marruecos en visita oficial a España (carta íntegra). 20 de septiembre de 2000

 

Carta abierta al Rey de Marruecos, Mohamed VI, ante su visita oficial al Estado Español

SEÑOR:

Su próxima visita a Madrid nos obliga, como ciudadanos y ciudadanas del Estado Español, a expresarle nuestro sincero parecer sobre la dramática situación que vive el Pueblo Saharaui desde hace veinticinco años, con el que nos unen lazos históricos y culturales, fruto de un pasado no muy lejano, y una vecindad con el Pueblo marroquí.

El Pueblo Saharaui lleva más de un cuarto de siglo luchando por su libertad e independencia, al igual que lo hizo en su día Mohamed V para liberar a Marruecos del yugo colonial francés. Ahora este pequeño y pacífico pueblo ve frustradas sus aspiraciones, a raíz de la invasión de su territorio por vuestro reino en 1975. En vísperas de la tristemente célebre "marcha verde", la comunidad internacional había solicitado la celebración de un referéndum de autodeterminación en el Sahara Occidental -antigua colonia española -.

Estamos probablemente ante una de las últimas oportunidades de resolver el conflicto vía pacífica, y más todavía teniendo en cuenta lo que la Historia nos enseñó en Namibia, Eritrea y más recientemente en Timor Oriental, caso idéntico al del Sahara Occidental, a causa de una descolonización mal concluida.

Las esperanzas de realizar el referéndum el día 31 de julio de este año se vieron frustradas una vez más, al sufrir un nuevo aplazamiento a causa de la cantidad de recursos de apelación presentados por el gobierno marroquí al censo de votantes sin aportar ningún elemento nuevo, con la simple intención de hacer fracasar la Misión de las Naciones Unidas.

A nosotros, como ciudadanos y ciudadanas del Estado Español, nos entristece ver a nuestras puertas a dos pueblos hermanos enfrentándose en una guerra absurda e innecesaria, impuesta por una política de décadas de expansionismo y ultranacionalismo, que Ud. ha recibido como herencia.

MAJESTAD:

Rectificar es cosa de sabios y, como lo hizo en su día Mauritania, después de tres años de guerra fraticida, Ud. tiene ahora una valiosa oportunidad para hacerlo, por medio de un buen instrumento como es el Plan de Paz de las Naciones Unidas y de la Organización Africana, diseñado por la comunidad internacional y aceptado solemnemente por vuestro país. Este Plan prevé la celebración de un referéndum de autodeterminación del Pueblo Saharaui -solución justa y equitativa, aplicada por las NN.UU. en todos los conflictos donde está en juego el derecho de un pueblo a autodeterminarse-.

Creemos que ya es tiempo, después de casi nueve años de reiterados retrasos inútiles e incomprensibles, de aplicar el Plan de Paz, que está minuciosamente elaborado y estructurado en etapas, para su fiel cumplimiento. Mientras tanto, sigue el exilio de una parte importante de la población saharaui en los campamentos de refugiados y el sufrimiento de la población civil en las zonas ocupadas por Marruecos; la permanente violación de los derechos humanos, el aumento de la represión y la persistencia de cientos de desaparecidos. También debemos recordar el dolor de cientos de familias marroquíes cuyos padres e hijos están presos en manos del Frente Polisario como consecuencia de una guerra impuesta por su país, y la carga económica que supone el mantener ese enorme contingente militar destacado en el Sahara Occidental.

El Pueblo Saharaui ha demostrado sobradamente su capacidad de resistencia durante los dieciséis años de lucha armada y nueve de espera para la aplicación del Plan de Paz, motivado por la justedad de su causa y el apoyo unánime de la comunidad internacional; y estamos convencidos, como conocedores directos de este pueblo, de su disponibilidad y determinación a seguir luchando para conquistar lo que legítimamente les corresponde.

A pesar de los pocos avances en su primer año de reinado, seguimos confiando en que su majestad, aprovechando su influyente peso en la sociedad marroquí, pueda corregir los errores cometidos y superar décadas de incomprensión y espíritu colonial, permitiendo que la voluntad de la comunidad internacional se haga realidad. Si el Pueblo Saharaui consigue ejercer su inalienable derecho a la autodeterminación, no duden ni Ud. ni su pueblo que ello redundará en incrementar el respeto y la simpatía de ciudadanos de todo el mundo en general, y especialmente de los del Estado Español, por su nación.

iPAZ Y JUSTICIA PARA EL PUEBLO SAHARAUI!
iREFERÉNDUM YA! EVITEMOS LA GUERRA
PLATAFORMA CÍVICA PRO-REFERÉNDUM LIBRE EN EL SAHARA OCCIDENTAL