marzo-2001

 

POR CADA OFENSA, UN DESAGRAVIO

Hay “bocazas” en los Medios de Comunicación que ofenden impunemente

a los Pueblos empobrecidos.

 

Mensajeros sin mensaje, “cantamañanas” que alquilan sus bocas a consignas neoliberales llegadas del exterior; “nuevos ricos”, dichosos y acomodados, que necesitan justificar el escalón que pisan y lo hacen a golpe de insultos contra los más pobres; “vende-imágenes” con carita de cromo que se ahogan en su palabrería y en su mierdero intelectualoide,... Es una fauna que ahora prolifera en nuestros Países del Norte.

 

El viernes, 16.03.2001, participé en un programa tertulia emitido por Canal Cádiz, sobre el tema de la Globalización Capitalista.

Creo que, como el resto de las tertulias radiofónicas y televisivas, sólo sirvió para confundir al público e impedir que las personas dispongan de datos claros que les ayuden a reflexionar y formar sus propios criterios sobre las realidades.

Volvimos a encontrar gente que sesga los datos de la realidad, los fantasea en su imaginación y los suelta en público como “sacos de verdades”, como consignas, como dogmas que, según ellos, sólo son rechazables por los tontos, los guerrilleros, los locos, los incultos, los pobres,... Pero lo peor de todo, sin duda, fueron algunas afirmaciones allí expresadas, auténticas ofensas e insultos a los Pueblos excluidos.

Por ello se les debe exigir: por cada ofensa, un desagravio.

 

Miran pero no ven. Son, además, ciegos que gustan de ser guiados por otros ciegos.

A cuantas personas se plantean el tema de la GLOBALIZACIÓN les ofrezco dos regalos: Un recordatorio del maestro uruguayo como tarea a investigar y verificar y, en segundo lugar, unos cuantos datos del PNUD muy fáciles de constatar:

 

* Nunca el mundo ha sido tan desigual en las oportunidades que brinda, pero tampoco ha sido nunca tan igualador en las ideas y las costumbres que impone. En el mundo sin alma que se nos obliga a aceptar como único mundo posible, no hay pueblos, sino mercados; no hay ciudadanos, sino consumidores; no hay naciones, sino empresas; no hay ciudades sino aglomeraciones; no hay relaciones humanas, sino competencias mercantiles.

Nunca ha sido menos democrática la economía mundial, nunca ha sido el mundo más escandalosamente injusto. La desigualdad se ha duplicado en treinta años, según la ONU.

Los medios de comunicación de la era electrónica, mayoritariamente puestos al servicio de la incomunicación humana, están imponiendo adoración unánime de los valores de la sociedad de consumo, y nos están otorgando el derecho de elegir entre lo mismo y lo mismo.

Nunca se había desarrollado tanto la tecnología de la comunicación; pero este mundo comunicadísimo se parece cada vez más a un reino de mudos. La propiedad de los medios de comunicación se concentra cada vez en menos manos. Cada vez son más los que tienen el derecho de escuchar y de mirar, pero cada vez son menos los que tienen el privilegio de informar, opinar y crear. La dictadura de la palabra única y la imagen única está imponiendo un modo de vida que tiene por ciudadano ejemplar al consumidor dócil y al espectador pasivo, que se fabrican en serie, a escala planetaria, según el modelo norteamericano de la televisión comercial.

En el mundo del inicio de siglo, que funciona para pocos y contra muchos, la economía mundial necesita un mercado de consumo en perpetua expansión, pero a la vez necesita brazos que trabajen a precio de ganga en los países del sur y del Este del planeta. El Norte del mundo dicta órdenes de consumo cada vez más imperiosas para multiplicar los consumidores del Sur y del Este, pero en mucha mayor medida multiplica a los delincuentes.

Nunca el mundo ha sido tan injusto en el reparto de los panes y de los peces, pero el sistema neoliberal que en el mundo rige, y que ahora se llama, pudorosamente, economía de mercado (“Libre Mercado”), se sumerge cada día en un baño de impunidad. Los medios de comunicación bendicen y ayudan a perpetuar la organización de la desigualdad creciente.

La pobreza puede merecer lástima, pero ya no provoca indignación: por lo visto, hay pobres por ley de juego o fatalidad del destino. La violencia corresponde, como la pobreza, al orden natural, al orden biológico o quizás zoológico de un submundo “que siempre ha sido así y lo seguirá siendo”. La pobreza se ha desvinculado de la injusticia, y la propia noción de injusticia se ha desdibujado hasta desaparecer.

 

* Datos sobre la Situación Económica del Mundo

Estimaciones nuevas indican que los 225 habitantes más ricos del mundo tienen una riqueza combinada superior a un billón de dólares, igual al ingreso anual del 47% más pobre de la población mundial (2.500 millones de habitantes). Las tres personas más ricas tienen activos que superan el PIB (Producto Interno Bruto) combinado de los 48 países menos adelantados. Se estima que el costo de lograr y mantener acceso universal a la enseñanza básica para todos, atención básica de salud para todos, atención de salud reproductiva para todas las mujeres, alimentación suficiente para todos y agua limpia y saneamiento para todos es aproximadamente de 44 mil millones de dólares por año. Esto es inferior al 4% de la riqueza combinada de las 225 personas más ricas del mundo.                                                  

(Fuente: Forbes Magazine 1997e Informe sobre Desarrollo Humano 1998 de PNUD)

-          5.770 millones de personas habitan el planeta: 1.150 millones viven el el Norte, países industrializados y 4.620 millones viven en el Sur, países pobres, "en via del desarrollo".

-          1.600 millones se hallan en peores condiciones que hace 15 años: 1.442 millones viven por debajo de los niveles de pobreza, es decir, el 25% de la población total.

-          1.300 millones de personas tienen menos de un dólar por día para vivir, 110 millones en América, 970 millones en Asia, 200 millones en África.

-          1.000 millones son analfabetos, de los cuales 600 millones son mujeres.

-          1.000 millones viven sin agua potable. 800 millones sufren desnutrición crónica.

-          500 millones de mujeres del mundo viven en pobreza extrema.

-          200 millones de niños, menores de cinco años, están desnutridos. 11 millones de niños mueren al año, por desnutrición.

-          89 países están en peor situación económica que hace 10 años.

-          70 países tienen ingresos inferiores a los que tuvieron en las décadas del 60 y 70.

-          En el Sur, hay un promedio de un médico por cada 6.000 personas, mientras que en el Norte es uno por cada 350 personas.

            Fuente: Informe sobre Desarrollo Humano 1998 de PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo)

¡Maldita Globalización capitalista!

d.t.