Mayo-2001

¿Ustedes tienen hijos pequeños o jóvenes?. Observen cuál es el tipo de juguetes, juegos, películas, videos,...que les entretienen y divierten. Y si tienen un poco de tiempo echen cuentas de cuántos muertos y mutilados se producen en cada uno de esos juegos de sus hijos. Y si no hay muertos, ¡olvídense!, los chicos se aburren. Ésos son los juguetes modernos.  

Claro que, los mayores también nos hemos hecho modernos, también nos gusta ver sangre vertida, pueblos invadidos, personas torturadas... y sin necesidad de películas ni videos, en directo, en la vida real.  Esto que se dice a continuación está ocurriendo en la actualidad, en abril y mayo de  2001. ¿Algo que añadir...?                                                                                  

Turquía: 17 presos políticos muertos en huelga de hambre

 Acaba de fallecer, tras 126 días de huelga de hambre a tumba abierta, la compañera Sibel Suruce, militante del TKP/ML. Tenía 24 años. Con ella son un total de 17 luchadores -entre prisioneros y familiares- los que ya han perdido la vida en la protesta que protagonizan centenares de reclusos comunistas contra el nuevo sistema de aislamiento carcelario que tratan de imponerles. (Así dice una Nota enviada por Pablo Kundt).

Más de mil presos políticos turcos continúan aún la huelga de hambre contra su traslado a las cárceles de "tipo F", que significan el aislamiento penitenciario y una política criminal del Estado fascista turco dirigida a aniquilar toda forma de resistencia. También apoyan la lucha con huelga de hambre sus familiares y sus abogados defensores.

La situación de los presos en huelga de hambre es escalofriante: 105 presos políticos internados en hospitales con claros signos de irreversibilidad (pérdida de visión, audición, ataques de miocardio, comas profundos) y sometidos a la tortura de la alimentación forzada. En las cárceles de tipo F, violados y torturados en los traslados, rapados al cero como forma de vejación, prohibición absoluta de visitas, 24 horas al día de música militar a todo volumen, rotura de miembros como piernas y manos para impedirles autoatenderse... La mayor parte de los presos en huelga sufren ya síntomas que indican la gravedad de su estado de salud. Prácticamente todos sufren de insomnio, de náuseas, migrañas, dolores musculares, orinan sangre y su cuerpo tiene dificultades para absorber agua y sales; los principales órganos internos están ya lesionados.

Al mismo tiempo, los familiares no son atendidos en hospitales civiles por el terror de muchos médicos a sufrir represalias, con lo que la gravedad de sus 153 días de ayuno les está causando consecuencias drásticas, la muerte incluida. Son vejados, maltratados, y en el último mes más de doscientos familiares o solidarios han sido detenidos y torturados y decenas de ellos encarcelados como única respuesta a sus protestas de solidaridad.

La lucha contra el aislamiento carcelario ha costado en total la vida a 32 presos políticos en los asaltos de diciembre, 10 presos "desaparecidos" y a 15 presos y 2 familiares en el ayuno indefinido.

¿LA CAUSA? Todo comenzó en diciembre del año pasado, cuando unos 1200 presos políticos fueron trasladados por la fuerza a las nuevas prisiones de tipo F. Los presos y familiares protestaron mediante la huelga de hambre. Para proceder al traslado, los militares asaltaron durante tres días (19-22 de diciembre del 2000) a los presos en huelga de hambre. El balance fue de 28 muertos: quemados vivos, masacrados y asesinados.

Y ESTO OCURRE EN TURQUIA, país asiático con parte de territorio europeo. ¿Qué tipo de país? Por favor, que nadie lo dude: una República democrática. ¡Cómo no! Un país tan democrático que recibió una ayuda reciente (por importe de 2,3 billones de pesetas) de la “Unión Europea”, un país aspirante a ser miembro del “Club Europeo”... Pero bajo esa piel “democrática”, al igual que en otros muchos países, impera una dictadura fascista, en cuyas calles han desaparecido 10 militantes revolucionarios en estas últimas semanas, en donde el 30 de marzo la fiscalía pidió 399 penas de muerte para los presos en huelga de hambre (acusándoles falsamente de la muerte de un soldados y dos presos comunes), en donde el 29 de marzo detuvo y encerró a 43 niños de 9 y 10 años por el único "delito" de ser hijos de presas políticas encerradas en la cárcel de Kartal (Estambul).

El Estado turco es responsable de esta situación: los presos luchan contra su aniquilamiento, y el Estado turco responde con la violencia, dejándolos morir en vez de aceptar sus reivindicaciones.

Como consecuencia de esta lucha, el Comité Europeo contra la Tortura ha exigido a Turquía (país miembro del Consejo de Europa), que reforme su sistema penitenciario para poner fin al aislamiento del los presos condenados por "terrorismo". En un comunicado difundido en Estrasburgo tras la visita a las prisiones turcas de una delegación los días 18 y 21 de abril, el Comité lamenta "profundamente" las "pérdidas humanas surgidas tras la actual huelga de hambre". Presionado por el Comité Europeo, el ministro de Justicia Hikmet Sami Turk, transmitió al Parlamento una nueva propuesta para modificar la legislación "antiterrorista" a fin de acabar con el aislamiento carcelario.

Aparte de estas “lamentaciones para la galería”, a las que nos tienen acostumbrados los Organismos Internacionales, ésta es otra causa más que pone a prueba a cuantas personas se dicen o nos decimos antifascistas y nos declaramos defensores de los derechos humanos. ¿NO HAY NADA QUE DENUNCIAR? ¿O es que somos, como decíamos al principio, muy “modernos” y disfrutamos viendo correr la sangre?

 d.t.